De ensayos y planificación: Corelli y Scarlatti son eternos.

De ensayos y planificación: Corelli y Scarlatti son eternos.

Luis Rull  

¿Ensayos? Scarlatti se rascó la peluca. ¿Os referís a practicar antes?

(…) Esto es Nápoles, dijo Scarlatti moviendo las manos. Las cosas suceden porque tienen que suceder.

Intentar ordenarlas o planificarlas con demasiada antelación no es natural.

Hay que seguir los dictados de la propia vida.

Hasta la muerte puede ser hermosa si viene bellamente improvisada. No temáis, sois músico, saldréis del trance.

Esta es la narración de mi adorado Martin Llade hoy en su programa «Sinfonía de la mañana» en Radio Clásica. Escuchadlo, por favor:

No es nueva la oposición entre planificar e improvisar. Roma y Nápoles. Norte y Sur. Y como todas las dicotomías, tienen una parte de verdad… pero una gran parte de mentira.

No existe la planificación total ni la improvisación completa. La realidad está siempre entre ambas y el error siempre en sentirse esclavo de alguna y dejarse llevar acríticamente por ideas abstractas. Como dice Martín:

Nunca dejamos de ser alumnos de nuestras propias debilidades

No podemos dejar que los errores dirijan nuestras vidas. ¿Qué hubiera pasado si Corelli hubiera seguido su carrera como antes? Nunca lo sabremos.

Foto de un concierto de Corelli en la Plaza de España de Roma. Fuente: Wikicommons
Al mal segador, todas las pajas le estorban

Al mal segador, todas las pajas le estorban

Luis Rull  

Cuando era pequeño, si me quejaba porque no tenía un cuaderno exactamente igual al que me pedían o porque el lápiz no estaba bien afilado o por cualquier otra excusa (hace calor, …) mis padres me soltaban un dicho de mi abuelo:

Al mal segador, todas las pajas le estorban.

Últimamente me he encontrado diciéndole a mi hijo lo mismo. Y me parece una buena enseñanza de carácter: hacer las tareas que tenemos con las herramientas disponibles, sin dejar que la queja o la aspiración a mejores condiciones nos impidan realizar la tarea. Sin renunciar a hacer las cosas en mejores condiciones, hay que trabajar con lo mínimo disponible, sobre todo cuando uno empieza. Podemos, en paralelo o en un futuro próximo, buscar mejores alternativas. Mirad como ésta pianista brasileña, Eliane Rodrigues, gestiona un problema con un pedal de su piano:

Este razonamiento no es siempre verdad en la industria digital. A veces, sí necesitamos nuevas o mejores herramientas que generan productividades exponenciales. Distinguir entre los casos en los que eso pasa y en los que algunas mejoras son un capricho innecesario es casi un arte, una de las principales habilidades del responsable final de una empresa o de las persona responsable de tecnología. Estar siempre optimizando o buscando formas de mejorar el trabajo (en procesos, productos o personas) es una de las claves de la revolución digital. Prueba rápido y barato, falla rápido y barato. (Tampoco hay que olvidar que la emergencia del software libre ha permitido que esto sea, en muchos casos, posible)

Imagen  de Roman Boed

El coste de oportunidad de un autónomo (o de una empresa pequeña)

Luis Rull  

Seth Godin dice a veces tonterías. Pero nunca me deja indiferente, siempre me hace pensar. Esta vez le da un repaso a una de los más importantes conceptos en la economía, el de «coste de oportunidad»

La definición tradicional se refiere, más o menos, a qué renuncias cuando decides hacer algo:

el coste de la inversión de los recursos disponibles, en una oportunidad económica, a costa de la mejor inversión alternativa disponible, o también el valor de la mejor opción no realizada. (…) Se refiere a aquello de lo que un agente se priva o renuncia cuando hace una elección o toma de una decisión. (…) El costo de oportunidad de una inversión es el valor descartado debido a la realización de la misma o también el coste de la no realización de la inversión.

(Definición de coste de oportunidad en la Wikipedia)

Seth lo ve así:

Freelancers are very good at having an innate sense of opportunity cost. They realize, for example, that taking on a friend at a discount might be very expensive if it means that other, better paying work is going to have to be turned down. (…)

Not only does it cost money to say ‘no’, it costs money to say ‘yes’.

En la empesa nos hemos dado cuenta de que la decisión más importante es la de aceptar un encargo. Calcular un precio para unos requerimientos y comprometerse a realizarlo es el supremo vértigo de empresas de servicios como la nuestra. Hemos aprendido a base de fracasos que casi nos llevan a la destrucción. Y lo es tanto porque tienes que calcular muy bien cuánto vas a tardar en hacer algo como a los proyectos que no harás mientras estés haciendo eso.

¿Os pasa lo mismo?

(Actualización: Una idea más –> Uno no entiende bien los conceptos económicos hasta que no los sufre en sus carnes. Otro duro es «costes fijos/costes variables»

Cambios organizativos y pequeños equipos: escapando de la jaula de hierro

Luis Rull  

Portada Agenda de la empresa 2012 Luis Rull(Este artículo fue publicado en el número de febrero de 2012 de Agenda de la empresa en el especial sobre sociedad del conocimiento)

Cambios organizativos y pequeños equipos: escapando de la jaula de hierro. Por Luis Rull.

Los cambios tecnológicos ha traído nuevas formas de colaboración cuyo impacto completo todavía no hemos ni vislumbrado.

Hay un apreciable aumento de los trabajadores free-lance capaces de integrarse en equipos efímeros, ágiles e innovadores para proyectos complejos. Desarrollo de software, proyectos artísticos complejos (musicales, plásticos, audiovisuales, …), traducciones, maquetaciones, análisis de datos, … multitud de tareas están saliendo de las tradicionales oficinas multitudinarias a equipos ad-hoc compuestos por personas repartidas por todo el mundo.

Una de las ventajas para muchos trabajadores especializados es la posibilidad de resolver problemas complejos a través de su propia especialización. Lo que antes era una contradicción (especialización y versatilidad), ahora es un ventaja competitiva, porque la capacidad de innovar está en los contactos y la experiencia de gestionar equipos temporales, en un sistema que incluye el ensayo-error de una mejor manera que ningún otro sistema anterior.

Autocensura y amor a una comunidad

Luis Rull  

¿Hay días en los que tenéis ganas de vivir en un país diferente?

Criticar donde vives es una actividad peligrosa. Los hay que lo interpretan como soberbia, puesto que osas criticar a tus conciudadanos. Los hay que piensan que es una obligación cívica, ya que, en cierto modo, es una propuesta de mejora.

La autocensura para no dar una mala imagen a los de fuera es algo habitual. Por eso los medios locales son mucho más críticos con la realidad que los de ámbito más amplio (exceptuando a los Estados Unidos, a los que se suelen criticar sin descanso 😉 )

Si añadimos a este cóctel el ingrediente del sectarismo político, nos encontramos que las únicas críticas negativas son las que señalan como responsables de los males a algún partido político.  «La culpa no es nada«, me enseñó una vez alguien a quien aprecio mucho, porque lo importante es encontrar soluciones a los errores. Pero la responsabilidad de las decisiones individuales no puede ser diluida por el comodín «la sociedad lo ha hecho así».

  • No es de recibo que un banco cierre a las 12:15 un día antes de que comience la feria. (Una sucursal del barrio anexo al recinto ha cerrado a esa hora hoy lunes, día laborable)
  • No es admisible que una ventanilla de una administración esté cerrada una hora y treinta minutos a la hora del café.
  • No es conveniente que se anuncie con total impunidad en medios serios ni se vendan en farmacias  «pulseras energéticas».
  • Me cuesta no enfadarme tras oír que los empresarios somos todos unos explotadores.
  • Soy un malnacido cuando señalo que no es conveniente que la forma de trabajar de algunos sectores no haya cambiado en lo últimos 20 años. La caída en la productividad relativa con el resto del mundo se paga, antes o después.
  • Por último. Un productor aprobó el guión de este programa. Y un directivo de Televsión lo han mantenido en su puesto. A pesar de esto, sigo creyendo en la libertad de expresión:

http://www.youtube.com/watch?v=e0TQTTrcsJo#t=00m40s

Esta feo reírse de la ignorancia ajena. Pero cuando se regodean en ella… es complicado no sonreír, porque la alternativa ante el panorama de España es llorar.

Algo tiene que cambiar. Yo hago autocrítica e intento mejorar, pero me temo que no será suficiente.