La rabia de un niño

La rabia de un niño

Luis Rull  

¿Cómo quieren canalizar la rabia? ¿Cómo quieren que sigamos confiando en ellos?

Suspenden nuestras libertades; Obedecemos. Lloramos en soledad y silencio a nuestros muertos. Les dejamos que nos dicten qué es mentira y qué es verdad.

Y nos piden que no busquemos la culpa por ahora, que ya habrá tiempo. Pero la culpa no es nada. Las soluciones lo son todo. Me cuesta creer la promesa de que llegarán, de que todo irá bien. Me cuesta tragar la afirmación de que no se podía haber hecho más.

Se cuelan en el pequeño instante de duda que viene tras la petición de unidad, se cuelan pidiéndote que confíes ciegamente en su juicio. No hay tiempo para convencer con pruebas, ni para disuadir con razones, ni para admitir decisiones equivocadas. Confía, confía como cuando te piden que te comas el brócoli o que pedalees sin parar con la bicicleta sin ruedines por primera vez.

Nunca nos habían tratado como niños tanto como ahora. Nunca habíamos aceptado tan bien nuestro papel de menores castigados a estar encerrados en casa.

Nos exigen unidad acrítica para no entorpecer su importante trabajo.

Aunque no estén a la altura.

Aunque insistan en esconder su incompetencia tras una seguridad en el discurso.

Aunque no quieran nuestra ayuda, sino nuestra obediencia.

La tensión del estado de alarma no puede alargarse eternamente, la suspensión de mi juicio, tampoco. No puedo ser eternamente el niño que me piden que sea. Porque es posible que explote la rabia de un niño encerrado que no entiende por qué está castigado.

Libertad de prensa (Ley Sinde Wert y la Constitución de Cádiz)

Luis Rull  

La Verdad, la Historia y el Tiempo. Goya
La Verdad, la Historia y el Tiempo (también conocido como «Alegoría de la adopción de la Constitución de 1812») Francisco de Goya

Art. 371. Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.

Constitución española del 1812.

200 años después:

(…) La Sección Primera amplía su ámbito competencial,(…) a los conflictos entre distintas entidades de gestión, entre los titulares de derechos y las entidades de gestión, y entre éstas y las entidades de radiodifusión, (…)

La Sección Primera refuerza así su condición de instrumento especialmente idóneo en el funcionamiento del sistema vigente de la propiedad intelectual para resolver este tipo de conflictos, lo que requiere generalmente una compleja valoración de derechos e intereses.

Ley Sinde-Wert (Real Decreto 1889/2011, de 30 de diciembre, por el que se regula el funcionamiento de la Comisión de Propiedad Intelectual)

La libertad de expresión no es limitada por los tribunales. Lo es, de facto, por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Cerrarán las webs que quieran. Así de simple. Y no protegerá la producción cultural española, sino, principalmente, la de otro país.

Imagen: La Verdad, la Historia y el Tiempo (también conocido como «Alegoría de la adopción de la Constitución de 1812») Francisco de Goya. Fuente: Wikimedia.

Libertad de prensa, aquí y ahora

Luis Rull  

Mi amigos de enredados han organizado una maratón de radio por la libertad de prensa.

Libertad de prensa. Un gran derecho que ha mejorado la convivencia y las condiciones de vida de mucha gente de una forma silenciosa e implacable. Transparencia en las relaciones, en la difusión de la información y opiniones, sin la tutela de los Estados y gobiernos. Esos son elementos de nuestro mundo que damos por hechos pero que deben ser protegidos y vigilados porque nuestra libertad depende mucho de ellos.

Aquel que detenta poder y tiene riqueza mira siempre con recelo estos derechos. Estático y no dinámico quiere el estado de cosas y mentes. La transformación de la realidad viene después de los cambios en la mentes. Y las mentes deben tener elementos de juicio diversos y capacidad de elegir aquellos que más le gusten.

Podemos ver muchas flagrantes violaciones de estos derechos en dictaduras y regímenes autoritariosen todo el mundo. En nombre del bienestar, muchos gobiernos deciden, por su bien, qué pueden y qué no deben conocer sus ciudadanos. Pero es posible encontrar pequeñas erosiones constantes de estos derechos a nuestro alrededor: siempre que un periodista reflexiona sobre si al editor de su medio le gustará lo que está a punto de escribir, si a sus lectores/oyentes les gustará una verdad incómoda que ha descubierto, si debe dar un enfoque distinto porque el que debe tener una noticia favorecería a alguien a quien aborrece, si se cierran blogs por denunciar malos contenidos de plataformas de blogs y redes sociales… todo eso pasa a nuestro alrededor y es lo que nos empobrece, lo que hace de nuestra vida un poco más pobre y la de nuestros hijos más mísera.

Es más fácil ver que «EL PODER», político o económico, oprime allende los mares. Y más seguro. Más difícil todavía es defender con quien uno no está de acuerdo. Por eso hay defensas y defensas.

» ¿Cómo puedes decir eso?», me espetó un amigo no hace mucho tiempo cuando le comentaba mi punto de vista sobre este tema. «Tenemos libertad de prensa plena». Y le comenté el caso de mi amigo Javier Caraballo, acosado, junto a Francisco Rosell, por contar una noticia que el juez ha considerado

que la información estaba contrastada, que era veraz y existe al menos un episodio de aquel espionaje que quedó acreditado en el juicio, y que la noticia era de interés público y la obligación profesional de EL MUNDO era publicarla.

710.000 euros. Ese es el valor de la libertad de prensa en Andalucía en el año 2009.

Esta entrada viene porque mi amigos de enredados me pidieron que leyera, para conmemorar el Día Internacional de la Libertad de Prensa, el artículo 3 del decreto de 10 de 1810 por el que se establece la Libertad Política de Impresión. Aquí queda la lectura completa:

[blip.tv ?posts_id=2072295&dest=-1]

Participan Lidia M. Ucher, Vanessa Jiménez, José A. Gelado, Pau Llop, Pilar Molero, Juan Jesús Hernández, Juan Freire, Juan Luis Sánchez, Fernando Berlín, Daniel Seseña, Paco Torres, Verónica Carmona, Pedro Jorge Romero, Daniel Olivares, César Calderón, Rosa Jiménez Cano, Sonia Blanco, Rocío Mendoza, Juan Pablo Seijo, Héctor Seijo, Laura Pintos y Anna Jordá.