¿Sabes con quién te la juegas?

Luis Rull  

Si trabajas en equipo o en grupo con más gente, ¿te has hecho alguna vez estas preguntas sobre ellas?

  • ¿Saben lo que esperas de ellas?
  • ¿Conocen hacia dónde quieres ir en tu desarrollo personal? ¿y hacia dónde quieres que vaya la organización?
  • ¿Conoces hacia dónde quieren ir en su desarrollo personal?¿y hacia dónde quieren que vaya la organización?
  • ¿Tienen una idea clara de la trayectoria pasada, del sentido de lo que estáis haciendo juntos?

Me pregunto cuántos políticos se paran a pensar sobre esto, o cuántos directores de proyecto, cuántos padres, empresarios, emprendedores, …

Team Talk

Foto de Casa Luma encontrada en Flickr con licencia Creative Commons

Riqueza: Juan Muñoz Pérez

Luis Rull  

Juan Muñoz Pérez

Hay entradas que no deseas escribir nunca. Esta es una de ellas.

«Riqueza» es un término con un campo semántico tan grande que muchas veces se nos escapa para describir con precisión un concepto. A veces, esa amplitud de campo es conveniente, porque te permite describir un fenómeno o persona exhaustivamente. En el caso que ocupa esta entrada, la riqueza es lo que describe a mi tío Juan Muñoz Pérez, que falleció hace más de un año.

Comienzo por la definición de la Real Academia de la Lengua Española:

  1. f. Abundancia de bienes y cosas preciosas.
  2. f. Abundancia de cualidades o atributos excelentes.
  3. f. Abundancia relativa de cualquier cosa.

La primera acepción se refiere a algo valioso, digno de estimación y aprecio. Él tenía cualidades (en abundancia) que se ajustaban bien a eso. Su bondad era legendaria, pero no caía en la inocencia o la estupidez. Era bueno porque actuaba según un código ético que le obligaba a contar con las consecuencias de sus actos sobre los demás . Es legendaria su entrada en la economía del pueblo de Osuna (Sevilla) y cómo, junto con otros emprendedores, ha transformado la industria del aceite en la campiña sevillana.

Tuvo la visión de era importante centrarse en la calidad del producto y no en su cantidad, en la formación y confianza en cuadrillas estables de trabajadores, de manera que tienen una seguridad mucho mayor que siendo meros jornaleros que trabajan aquí o allí. Pensó que merecía la pena la inversión en maquinaria moderna, encaminada entre otras cosas a bajar costes y controlar la calidad. Sobre todo tuvo las agallas de introducir la planificación moderna en el campo, una tarea en la que le acompañaron algunos locos como él que arriesgaron su prestigio y patrimonio por ello.

Creía en un mundo rural competitivo en una economía global y preparaba el camino a una agricultura sostenida por su propio esfuerzo y valía.

Esto nos lleva a la segunda acepción.

La Excelencia es lo mejor, lo contrario a lo mediocre o mediano. Aspirar a lo excelente implica una mejora constante, saber que siempre se puede mejorar lo que funciona bien. Una persona acomodaticia no puede ser excelente. Un pueblo satisfecho de lo que hace, tampoco. Se puede estar orgulloso de algo y querer mejorar

Un amigo me contó que él representaba todo aquello que tantos políticos presumen ser: trabajador, innovador, creando riqueza con su trabajo. Creía que haciendo las cosas bien, con cuatro podemos crear cinco. Si ves el mundo como cosas amontonadas con suma cero, pues te conformas. Si crees que juntando cosas aparece algo más que cuando estaban sueltas, cambias el mundo.

Junto con un grupo de agricultores hizo la locura de introducir una variedad catalana de olivo (arbequino) en la campiña sevillana. Ya antes había introducido técnicas de gestión industrial al campo. En Osuna y alrededores no entendían cómo este ingeniero de telecomunicaciones dejaba su trabajo en una empresa de computadores (en los 80 se llamaban computadores) por llevar la empresa familiar cuando falleció su padre. Rompió moldes comprando maquinaria más eficientes, probando qué variedad podría funcionar mejor en qué mesana, experimentando (¡¡¡experimentando!!!).

Cuando decidí hacer esto de los blogs, ayudar a empresas y profesionales a comunicarse, se lo consulté. Lanzarse a los negocios era arriesgado. Me dijo que lo pensara bien y que escribiera cómo sería el negocio. No era cuestión de un business plan como los que enseña Tacho, sino un esquema para que pudiéramos entendernos. Una referencia para que pudiéramos entendernos. Después de hablarlo mucho, ver los pros y contras, los riesgos y oportunidaddes me dio su aprobación. Me animó a seguir, a hacer algo que nadie estaba haciendo. Incluso intentó conseguirme clientes. Algunos de los consejos que me dió son tan buenos que no son dignos de este blog. 😉

La última acepción me lleva a explicar qué efecto tuvo en mi familia. Creo firmemente que el impacto de su personalidad perdurará en nosotros mucho tiempo. El tacto con el que tratar los temas, el uso de la empatía para tomar decisiones y crear consensos. Con él comprendí el poder del liderazgo, de la confianza en quien consideras legítimo para algo. Entregas tu confianza porque sientes que debes hacerlo. Lejos de lo que el tito Max Weber contaba sobre la legitimidad tradicional, mi tío Juan no se ganó el respeto de la familia por ser el cabeza de familia. Fue justo al revés: fue el respeto que se ganó el que lo erigió como cabeza de familia.

Como os podéis imaginar todos nos quedamos huérfanos cuando falleció. Nos estamos recuperando y su herencia más valiosa es que todos queremos parecernos a él lo más posible. Un punto fijo para no perder la orientación cuando las tentaciones te hacen bajar la guardia.

Carlos Boyero, Juan José Millás y los prejuicios

Luis Rull  

Grafitti Clint Eastwood¿Qué hacemos cuando creemos que no nos va a gustar algo? ¿lo ignoramos?

Si sólo nos gustan las ideas u opiniones parecidas a las nuestras y obviamos las demás, ¿cómo aprenderemos algo nuevo? Y tratándose se obras artísticas, ¿es más grave?

Critico mucho el dogmatismo y el sectarismo en política, por que considero que son es muy perjudiciales para todos. Y es posible que en arte sea aún más peligroso, ¿no creéis?. De lo que estoy seguro es que para los negocios, tal y como está enl mundo, encerrarse en una concha y relacionarnos sólo con lo conocido es LETAL. ¿Cuántas oportunidades, ideas y competidores hay fuera, esperando a que los descubramos?

Internet, tal y como lo conocemos ahora, ha cambiado las posibilidades de conocer cosas nuevas. No es la panacea ni el mejor de los inventos (hay un gran peligro de perder el rumbo ante un mar de contenidos), pero ha destrozado la coartada de aquellos que se autodenominaban «paletos» porque no tenían recursos para conocer otras cosas que estuvieran fuera de su ciudad. Si puedes jugar con un coreano a un videojuego de matar elfos, puedes leer y comentar algunos escritos de Isaiah Berlin o Lope de Vega con gente que sabe de esas maravillas.

El escritor JJ Millás dijo estas cosas en en programa de televisión, en plan multicultural:

(Sobre Clint Eastwood)

Pensé que era una persona que pertenecía a una cultura que no era la mía …

(Sobre Sergio Leone)

…jamás pensé que perteneciera a mi cultura. Y de repente un día veo «Erase una Vez en América» y me quedo (indescifrable). ¿Cómo puedo haber yo ignorado a este hombre tanto tiempo?

(Sobre los prejuicios)

Los prejuicios nos hacen que nos perdamos cosas buenas de la vida.

Lo podéis ver aquí:

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Como estoy muy impresionado con el libro que estoy leyendo (y que, aunque no he terminado, ya puedo recomendar) (Versión española), sólo veo identidades impuestas y libertades coartadas por lo que mis amigos los antropólogos llaman «violencia simbólica» (que no es tan simbólica para muchos amigos vascos)

Carlos Boyero es crítico de cine de «El Mundo» «Cadena Ser» y Canal +. Este vídeo pertenece a a un programa que él presenta en esa cadena de pago sobre cine (estrenos en salas y películas que emiten en el canal).

Este es el blog del programa con los vídeos en Google Video) Siempre me ha gustado por el tono sarcástico, poco académico y derrotista de sus críticas y artículos. Y creo que sus citas fijas con los lectores en El Mundo son de las mejores cosas que hay en el océano digital en español.

Foto original de Dan Allison

Actualización: El vídeo ya no está disponible, pero he encontrado el inicio de ese programa y en Web Archive las entradas del programa:

Si alguien encuentra los vídeos que faltan, se lo agradeceré enormemente.