Al mal segador, todas las pajas le estorban

Al mal segador, todas las pajas le estorban

Luis Rull  

Cuando era pequeño, si me quejaba porque no tenía un cuaderno exactamente igual al que me pedían o porque el lápiz no estaba bien afilado o por cualquier otra excusa (hace calor, …) mis padres me soltaban un dicho de mi abuelo:

Al mal segador, todas las pajas le estorban.

Últimamente me he encontrado diciéndole a mi hijo lo mismo. Y me parece una buena enseñanza de carácter: hacer las tareas que tenemos con las herramientas disponibles, sin dejar que la queja o la aspiración a mejores condiciones nos impidan realizar la tarea. Sin renunciar a hacer las cosas en mejores condiciones, hay que trabajar con lo mínimo disponible, sobre todo cuando uno empieza. Podemos, en paralelo o en un futuro próximo, buscar mejores alternativas. Mirad como ésta pianista brasileña, Eliane Rodrigues, gestiona un problema con un pedal de su piano:

Este razonamiento no es siempre verdad en la industria digital. A veces, sí necesitamos nuevas o mejores herramientas que generan productividades exponenciales. Distinguir entre los casos en los que eso pasa y en los que algunas mejoras son un capricho innecesario es casi un arte, una de las principales habilidades del responsable final de una empresa o de las persona responsable de tecnología. Estar siempre optimizando o buscando formas de mejorar el trabajo (en procesos, productos o personas) es una de las claves de la revolución digital. Prueba rápido y barato, falla rápido y barato. (Tampoco hay que olvidar que la emergencia del software libre ha permitido que esto sea, en muchos casos, posible)

Imagen  de Roman Boed

El catedrático de física troll

El catedrático de física troll

Luis Rull  

Una conversación casual en un canal de WhatsApp familiar entre una madre y su hermano, catedrático de Física:

– Mañana tiene la chica un exámen de Física en el colegio.
– ¿Sí? ¿De qué va?
– De la materia: La densidad, la masa, el volumen, la energía…
– Que diga que TODO es lo mismo

Son ganas de maltratar al profesor y buscarle un problema a la niña 😉

10411087666_b949efd9c4_kFoto de Julian Peter.

Aprender es el fin: ¿Se pueden seguir inventando medios?

Luis Rull  

educacion formal cali platzi
Foto de Lugar a dudas Cali

Estamos esta semana Rafa y yo en Bogotá para dar un curso de WordPress en Platzi. En Mecus llevamos muchos años enseñando, desde lo más básico a lo más avanzado, en escuelas, empresas, administraciones. Personalmente, la parte que más me gusta de los proyectos de creación de webs es la formación al cliente para que sepa manejar el sistema de manera autónoma.

WordPress para nosotros es una herramienta de comunicación y un modo de ofrecer soluciones a los clientes, pero también algo que merece la pena ser divulgado y enseñado (incluso escribimos un libro: WordPress para Dummies).

Debo confesar que enseñar es lo que más echo de menos de mi etapa académica (que terminó hace ya diez años), pero hay ocasiones en las que ha sido mucho más gratificante que las clases de Metodología de investigación y SPSS que daba en la Universidad. Cuando lo que enseñas tiene una aplicación inmediata, una utilidad para otra persona, es fantástico. En las ocasiones en las que hemos dado clases a desempleado hemos contribuido a crear empresas y lazar carreras profesionales. No os podéis imaginar lo gratificante que es ir enseñando cómo crear webs y ayudar al mismo tiempo a crear un negocio. Ver como hay veces en las que los ejercicios de WordPress no eran simulaciones, sino proyectos que los alumnos iban a vender o empresas que se les había ocurrido montar durante los cursos. Creábamos con ellos su propio futuro mientras aprendían.

Suele haber discusiones sobre la educación con muchos profesionales de ambos lados de la trinchera (modernos/tradicionales) muchas veces se olvida que el objetivo de todo es aprender. Si lo que se aprende es más útil para ser feliz o encontrar trabajo es otra discusión completamente distinta. Se discute si enseñanza de religión o no, Powerpoints o tiza, Deberes o proyectos…; y mientras, gente como Freddie y Christian han montado un proyecto impresionante con Platzi (Antes conocida como mejorando.la y  antes conocida como maestros del web). Han creado una empresa con un buen montón de gente brillante que enseña a miles de personas habilidades que les sirve para encontrar o mejorar su trabajo.

La enseñanza a distancia, esa industria que no para de evolucionar.

La gente de Platzi ha probado y creado muchos sistemas de enseñanza desde hace mucho tiempo. El principal que tienen ahora son clases en vivo en dos turnos apoyados por un sistema de foros y materiales adicionales. Durante las sesiones hay un chat para los alumnos y preguntas al final de las sesiones, un foro para ir aprendiendo y enseñando posteriormente y, por supuesto, los vídeos de las clases.

Plazti enseña habilidades concretas, centradas y útiles, no grandes cursos ni MOOCs elefantiásicos que poca gente termina. Aunque su forma de ver las cosas no pretende ser aplicable en todos sitios, se centran en habilidades, en mejora continua de lo que los alumnos necesitan o demandan. Y ese es el secreto de la fidelidad y el alto porcentaje de alumnos que terminan los cursos (y vuelven por más):

“Today, people upgrade themselves constantly to update their knowledge. They’re no longer looking for academic knowledge; they want real experience,” Vega said. “People are hired for their portfolios and projects. That’s why we focus on the design, marketing and programming disciplines that are not well served by current online learning services.”

Entrevista en TechCrunch

Cuando uno ve un proyecto que tiene éxito debe pensar en lo complicado que suele ser llegar allí. Cuando uno ve Twitter o Platzi, que es obvio que la forma en la que funciona es la correcta. Lo ve como «la solución natural». Pocas veces se para la gente a pensar en que el proceso de un éxito empresarial (o no) es muy duro, y raramente termina del todo. Evolución o muerte. Dar con la forma en la que las cosas funcionan es, por lo general, muy muy difícil y fruto de ensayo y error constante. Y de un equipo: en las pocas horas que llevamos en Bogotá, hemos visto como sólo con gente de talento, entusiasta y trabajadora son capaces de tener una máquina tan bien engrasada y capaz de incorporar novedades constantemente.

Lo dicho: la educación es aprender, ya sean habilidades específicas o grandes saberes que nos hacen más felices y nos preparan para el mundo. Si olvidamos ese gran objetivo, la discusión se vuelve bastante inútil.

(Nota: Platzi fue elegida pora Y Combiantor, una de las empresas de inversión de más exito de Silicon Valley, para su programa de aceleración e inversión)

2º Curso de Análisis de Redes Sociales con entrenamiento en UCINET en Ponferrada (León) 2012

Luis Rull  

El Análisis de Redes Sociales es una herramienta para saber qué pasa a nuestro alrededor. Somos seres que nos formamos relacionándonos con otras personas. Cara a cara o electrónicamente. La estructura de las conexiones que nos envuelven explican una gran parte de lo que nos pasa: por qué nos gusta lo que nos gusta, qué información política es relevante, cómo encontrar un trabajo,… Todos estos fenómenos pueden estudiarse utilizando unas herramientas conceptualmente sencillas y con herramientas accesibles o muy baratas.

Los próximos 4 y 5 de mayo estaré impartiendo por segunda vez el curso de Análisis de Redes sociales en la Universidad de León, en el Campus de Ponferrada. Se ve que a los castellanos les gustó mis clases del año pasado.

Igual no sales del curso haciendo informes tan buenos como los de Mariluz Congosto o investigaciones tan bien hechas como las de Isidro Maya, pero sabrás por dónde empezar para hacer lo que hacen estas dos personas que admiro tanto.

Las clases son de 9 a 15h y de 16 a 20h…¡hay mucho por aprender! Son 90€ por un fin de semana, no está mal, ¿no?. Más información en el pdf informativo del curso, o preguntándole a la organizadora del curso, Pilar Marqués Sánchez  pilar.marques@unileon.es(El formulario de inscripción)

Yo daré la segunda parte del curso, centrándome en el uso del programa de análisis UCINET y enseñando algunas medidas básicas sobre ejemplos ilustrativos. Creo que quitaré algunas cosas que no funcionaron muy bien el año pasado y me centraré en lo que los alumnos valoraron más, conseguir una base para poder seguir aprendiendo por sí mismos.

En el mejor de los casos encontraréis vuestra nueva profesión, como yo hice hace un milenio cuando asistí a las clases de Martin Everett en la Universidad de Essex. En el peor, pasaremos un buen rato en las cenas que se organizan tras las agotadoras clases. ¡Qué bien se come en Ponferrada!

(La imagen superior es una red creada por Isidro Maya)

Un modelo fraudulento. Por Luis F. Rull

Luis Rull  

Fuente: Jesús León

(Artículo publicado por mi padre, Luis F. Rull, en la edición andaluza de El Mundo del 8 de febrero de 2012)

La Universidad de Sevilla (US) es una empresa pública con 7.102 trabajadores, de los cuales 4.628 son docentes e investigadores y 2.474 son personal de administración y servicios. Da servicio a casi 80.000 estudiantes. Su presupuesto es de 480 millones de euros. El 83 por ciento de sus ingresos proviene de las transferencias del Estado y el 14 por ciento de las tasas. El tres por ciento restante procede de distintos conceptos que van desde los intereses de capital, las concesiones (por ejemplo, las cafeterías) y una cantidad muy inferior al 1 por ciento, de las donaciones.

Es decir, prácticamente la totalidad del presupuesto lo aportan los ciudadanos; de forma directa, a través de las transferencias, o indirecta, vía tasas, fijadas por decreto por la Junta de Andalucía.

El presupuesto de la Universidad lo elabora el Gerente, quien a su vez es nombrado por el Rector. El Consejo de Gobierno de la US sólamente tiene encomendada la misión de “estudiar” e “informar” el presupuesto; o sea, no tiene capacidad de veto. Por último, el Consejo Social emite un dictamen y, en su caso, lo aprueba. Es decir, en la ruta que sigue el proyecto de presupuesto desde que se elabora hasta que es aprobado definitivamente, el único órgano por el que pasa, que no dependa directamente del Rector, es el Consejo Social que, sin embargo, pese a la encomienda que tiene por ley, en la práctica ha renunciado expresamente a la potestad de modificar o rechazar el documento si éste no responde a lo que la sociedad o la comunidad universitaria esperan del mismo. Prueben a encontrar en las actas del Consejo Social de los últimos años alguna referencia a cualquier tipo de acción con el objetivo de controlar o reconducir el gasto. ¿Para qué sirve, pues, el Consejo Social?. Ahora es un elemento decorativo, cuando no, un nuevo chiringuito donde instituciones y agentes sociales y económicos disponen de nuevos cargos públicos para repartir entre su siempre larga nómina de afines.

En el mejor de los casos, los Consejos Sociales vuelcan todos sus esfuerzos en establecer hilos de conexión entre la Universidad y el mundo empresarial. En el peor, ni eso. La prueba es que las universidades han ido creando fundaciones (universidad-empresa) con ese fin ante la falta de eficacia de las estructuras convencionales, lo cual duplica el gasto para la consecución de los mismos objetivos, como sucede en tantos otros ámbitos de la Administración.

La conclusión, por tanto, es que hoy por hoy el Rector de la Universidad tiene un control casi absoluto sobre el destino de los presupuestos universitarios pese a que son presupuestos transferidos. Dinero público, del bolsillo del contribuyente.

En este contexto, ¿cómo debería elegirse al Rector? La respuesta razonable es que, dado que la autoridad de éste es tanto académica como económica, debería ser elegido por un colegio electoral donde estuvieran representados, tanto la sociedad que financia el funcionamiento de la Universidad, como los colectivos que forman parte de la comunidad universitaria. Y si esa fórmula mixta no convence, la única alternativa sería la de separar el gobierno académico del económico.

Pero en la Universidad de Sevilla no rige en la actualidad ni lo primero ni lo segundo, sino que es el Claustro universitario el que tiene en exclusiva la potestad de elegir al Rector. Un Claustro que está formado por profesores, personal de administración y servicios, y estudiantes, elegidos a su vez en sus respectivas Centros (Facultades y Escuelas). A menor escala, también los Centros reproducen el mismo modelo y la misma falta de control y rigor en el reparto de los presupuestos, que en algunos casos viene dado en función de las necesidades, por ejemplo, de infraestructuras; y en el peor, en función de caprichos inconfesables que permiten a los Decanos y Directores mantener a su electorado satisfecho.

Un ejemplo de ese uso ‘caprichoso’ de los fondos públicos puede ser, sin ir más lejos, el reparto de los ‘Premios’ a la jubilación anticipada, que sin duda están sirviendo para ‘contentar’ a mucha gente dentro de la Universidad.

Con el dinero del contribuyente se están repartiendo, además, muchos privilegios entre los trabajadores de la Hispalense. Por citar otro ejemplo, baste comprobar como a cualquier ‘acreditado’ se le saca automáticamente, de manera ad hoc, su plaza, sin especificar el perfil del área de conocimiento y mediante la selección, por el propio candidato, de los miembros de la comisión evaluadora. Consecuencias: ¿cuántos profesores de la Hispalense han tomado posesión de una plaza sin pertenecer a la propia US? Me atrevo a decir, sin tener los números delante, que ninguno. Y, ¿cuántos profesores han entrado en un cargo académico (Vicerrectores, Decanos, etc.) como Profesores Titulares y han salido como Catedráticos?. Hay que aclarar que el trabajo de gestión se puntúa muy bien en las Comisiones para ser acreditado como Catedrático. Este modelo, es justo reconocerlo, es extensivo a la mayoría de las universidades españoles, por lo que no es sorprendente, por tanto, que estas estén estancadas en los rankings internacionales, pues el modelo de promoción no invita precisamente al trabajo ni a la superación.

Uno de los orígenes de la tragedia de las universidades españolas (en la US la tragedia llega a ser catastrófica) está íntimamente ligado al modelo de elección del Rector. No he sido el único en darse cuenta de este problema que mantiene a la universidad española sumida en un letargo de mediocridad. El cambio del modelo de elección del rector lleva años encima de la mesa de los ministros. Ninguno se ha atrevido a enfrentarse al lobby de la Confederación de rectores de universidades españolas (CRUE).

Merece la pena destacar también que los miembros del Claustro que van a elegir al Rector llevan ya dos años ejerciendo de claustrales. En esos dos años, el actual equipo rectoral ha ejecutado dos presupuestos que han servido para conseguir, por las razones antes mencionadas, una «satisfacción general» de la Comunidad Universitaria.

En consecuencia se puede afirmar que el modelo de gobierno de la Hispalense (y de las universidades en general) se sustenta en el reparto de privilegios entre profesores y personal no docente. Por tanto, no parece riguroso que se defienda el actual mecanismo de elección del Rector comparándolo con el sistema parlamentario. La labor del Rector se parece más a la del Gerente de un hospital público que a la del Presidente de Gobierno ya que gestiona presupuestos transferidos, por lo que debería rendir cuentas ante la administración, en este caso la Junta de Andalucía, que es la que suministra esos presupuestos.

Creo que el actual sistema electoral es un fraude a los ciudadanos que pagan de sus impuestos el mantenimiento de las universidades, y participar en él termina legitimando un modelo fraudulento.


Luis F. Rull.

Catedrático del Área de Física Teórica.

Universidad de Sevilla

Fotos: Jesús León y Universidad de Sevilla