Curso de Social Media for Business en EOI Sevilla

Luis Rull  

Nos quejamos mucho de la falta de profesionalidad en los «expertos en social media» o en los community managers. Nunca me he denominado como tal, pero creo que con la experiencia que tengo sé reconocer a uno bueno de un farsante. En Mecus no presumimos de saberlo todo sobre el tema, pero conocemos un par de cosas sobre gestores de contenido y distribución de mensajes en los medios digitales. Cuando Joaquin López LéridaDelia Pascual me pidieron colaborar en la creación de un curso de social media en EOI Sevilla no tuve excusas para no ayudar. Quien tiene la posibilidad de mejorar las cosas y no lo hace, pierde legitimidad para quejarse después.

Joaquín y Delia me presentaron un proyecto de formación muy completo y me pidieron mi opinión. Poco tuve que añadir o corregir, aunque debo confesar que al final ha quedado un programa muy completo y con profesores, muy competentes en su campo. (Un servidor cubre la cuota de los sevillanos delgaditos que hacen mucho ruido)

Nota: Aquí podría decir que no soy objetivo del todo en esta entrada porque el curso lo han creado dos personas a las que aprecio mucho y el cuerpo de profesores tienen algunas de las personas de las que más he aprendido. No creo que sea dinero mal invertido si decidís venir. Tampoco creo que las empresas malgasten el dinero en la formación de sus empleados en cosas como ésta.

Los números de movimiento #15m en Twitter

Luis Rull  

Es apasionante lo que pueden hacer un par de tipos listos con ganas de hacer cosas nuevas. Mis amigos de Chameleon Tools han preparado estos análisis de los mensajes sobre el movimiento 15 de mayo:

Prestad especial atención a los tweets más influyente (al final de las páginas) y deducid si este es un fenómeno partidista o no.

Gracias, Chameleon boys, dais conocimiento objetivo a un mundo falto de él.

Somos ciudadanos

Luis Rull  

Lo que está pasando estos días puede ser histórico, ya sea un capítulo o una nota al pie de página.

Muchos ciudadanos no estamos contentos con la sociedad política.

Muchos nos sentimos traicionados por una clase política que ha convertido la democracia en una oligarquía,  que nos dice que estamos en una economía de mercado cuando en realidad es una sucesión de oligopolios.

Fui a la manifestación del domingo porque quiero que la clase política cambie. Y allí me encontré con gente con ideas muy distintas a las mías, pero con una desilusión común con los políticos, sindicatos y organizaciones empresariales.

Allí estaba yo, un pequeño (minúsculo) empresario. Había catedráticos de Universidad. También estudiantes, parados y empleados. De izquierda y derecha. Un grupo tan heterogéneo como la sociedad civil de la que procede.

Algunos culpaban a los bancos. Otros acusábamos a los políticos de ser cómplices de la crisis inmobiliaria. Otros a los empresarios depredadores. Muchas opiniones discordantes, pero conviviendo sin el sectarismo de la clase política actual. Aceptábamos naturalmente que el de al lado gritara una consigna con la que no estábamos de acuerdo, porque sabíamos que la próxima sí reflejaba nuestro parecer.

Sólo puedo hablar por mí. Sólo soy uno más. Pero creo que esto es más complejo que la manifestaciones universitarias de mi juventud. Incluso más complejo que el episodio más doloroso de la democracia española: el 11M.

Quien dice que este movimiento quiere impedir que se vote en las elecciones del domingo se equivoca. Quien piensa que es totalitario por pedir a los partidos que cambien de actitud es decimonónico. Quien cree que pretende hacer cambiar la orientación del voto de alguien es que ve la democracia sólo como una sucesión de elecciones.

Internet nos ha servido para escuchar, como en el cuento, a un niño decir: El rey está desnudo.

PS: Pienso votar al mismo partido que pensaba votar hace tres meses.

Cruzcampo: de norte, sur y estereotipos

Luis Rull  

Suelo ser muy reacio al uso de las generalizaciones. «Todos los hombres son…», «los españoles piensan»,… son frases que me dan urticaria.

Por eso cuando vi la campaña de Cruzcampo «un poco de Sur», fruncí el ceño.

Pero si de un estereotipo Alegría/Fiesta/SurTristeza/Trabajo/Norte muestran que todos somos complejos y que no hay características tan localizadas en un sitio, la cosa cambia. Simplificar la realidad nos ayuda a entenderla, pero hacerlo mal nos lleva al esperpento, a la mentira o a la manipulación. Acabamos por suplantar la realidad por prejuicios y ver el mundo según los intereses y los esquemas de otros.

Pero cuando usamos los arquetipos para describir un comportamiento, no una población, la cosa se pone interesante. Tras años trabajando en Madrid, Barcelona, Reino Unido,… ya me he acostumbrado a recibir caras de extrañeza al saber que soy de Andalucía. La mayoría de las veces porque la calidad del trabajo que presentaba era superior a lo que esperaban. Para muchos, un finito del sur no puede ser tan buen profesional o una empresa sevillana no puede presentar proyectos tan buenos. Ya me he acostumbrado. Ya no me molesta porque nuestro trabajo habla por sí mismo, pero durante un tiempo, escocía mucho. No soy una plañidera ;).

Cruzcampo, una marca de origen andaluz líder nacional, propone equilibrar un poco nuestras características más creativas con las más disciplinadas, las más alegres con las más serias. No pierdas el sur para no perder el norte.

Los hay que piensan que el making of es mucho mejor que el anuncio.

Aviso: Fui invitado por Cruzcampo a la presentación de esta campaña. Unas cervecitas y unos canapés fue lo que saqué del mismo, además de conocer lo fascinante y complejo que puede ser el diseño de una campaña de publicidad. Hay muchas cosas detrás, trabajo duro e ideas complejas. No me pidieron a cambio nada. Ni siquiera que escribiera esta entrada.