La delgada línea roja del sectarismo

Una única línea une, en la geometría euclidiana, dos puntos. Y divide el espacio en el que está de forma absoluta. (Corrección de Mario Bilbao: Una línea divide el plano en dos semiplanos y un plano divide el espacio en dos semiespacios.) Una línea roja divide el universo en las mentes de muchos. No hay forma de escapar de la amistad o la enemistad.

Desde la transición, una malsana relación se ha mantenido entre políticos y periodistas. Bajo la excusa de mantener un consenso y estabilidad a la sociedad española, los unos se comprometen a dar contenidos fáciles de distribuir en exclusiva para ellos (*). Y los otros a entender lo público desde la acción de los partidos y de sus políticos, informando pocas veces de otros temas y enfoques distintos a los institucionales. (**)

No es posible en la mente de los sectarios una postura crítica en el debate público. La opinión de un ciudadano sólo puede estar o como fanático de un partido o como arribista del poder. Poco contamos los demás.

  • (*)¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué no se retransmiten en directo todas las ruedas de prensa y sólo dejan entrar y preguntar a periodistas?
  • (**) ¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué aparecen tan pocos estudios sociales serios no vinculados a la contienda política?

Foto original de OpenSource.com en flickr.

2 respuestas

  1. Respecto a tus dos arsteriscos:

    * He visto muchas ruedas de prensa en directo (recuerdo especialmente las de De La Vega), y he escuchado aún más en la radio. RNE tiene por costumbre emitirlas.

    ** Tanto el CIS como la Universidad española tiene un sinfín de estudios sobre temas no políticos. El CIS se centra más en el ámbito político, es cierto, pero no así las Facultades, Departamentos e Institutos académicos. Mucho menos el CSIC, que directamente no entra en el ámbito político (de politics, me refiero. De policies, claro).

    Es cierto que nuestra historia tiene algo que ver con la asociación partidista de cualquier cosa pública, pero hay más: poca separación de poderes (ejecutivo domina legislativo, legislativo decide la parte más alta de judicial), medios de comunicación de masas que mantienen deudas políticas… Por lo demás, creo que entre el debate «de base» y de la ciudadanía, en un sistema parlamentario donde lo que cuenta es más el partido que el candidato, es normal «comprar» marcas sin reflexionar. Y en cualquier tipo de sistema, también. No creo que en ese sentido España sea muchísimo peor que cualquier otro país democrático.

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