Las complejidades de lo real: prisioneros de los relatos, de los clichés y de la ficción

Las complejidades de lo real: prisioneros de los relatos, de los clichés y de la ficción

Luis Rull  

Hace unos meses un amigo me comentó que si quería entender mejor su país, USA, me recomendaba leer una novela «Hillbilly: una elegía rural«, de J.D.Vance. Me la compré y la puse en la cola: leer más trae, por arte de magia, más ganas de leer y una lista de pendientes inabarcable.

Ahora descubro que Glenn Close y Amy Adams han hecho una película y que es un gran éxito en Netflix. Habrá que darle un empujón a Vance y leerlo antes de verla:

Las verdaderas obras de arte trascienden los arquetipos, los clichés. Lo que me comentaba mi amigo es que más allá de la descripción de la pobreza, de las adicciones, de la incultura, … la novela explica, de manera no condescendiente, la historia de autor y la de su familia. De cómo salió de la pobreza y de cómo su abuela lo ayudó. Una buena obra no tiene que reproducir un ideal ni mostrar cómo debe ser la realidad, no tiene por qué tener moraleja, educar o servir de ejemplo.

La epidemia de los opiáceos, el maltrato, la lucha por salir la pobreza,… pueden contarse de muchas formas, pero Bill me ha prometido que este libro es lo opuesto a un melodrama previsible, moralista o efectista. La pluraridad de un país tan grande como los EE.UU, que creemos conocer bien porque conocemos muchas cosas. Me pregunto qué grupos o geografías análogas tenemos en España.

(Si alguien quiere acompañarme en la lectura del libro, lo empezaré en unos días. Igual podemos hacer un encuentro cuando lo terminemos y comentarlo)

Como las campañas de promoción suelen estar muy bien montadas, me llega este episodio de uno de mis podcast favoritos, el de Megyn Kelly, en el que entrevista a Vance. El libro ES la historia de su familia, no es ficción. Por supuesto tiene una lectura política, sobre todo porque esa zona, el Rust Belt ha sido una de las fuentes de votos de Trump que pocos esperaban cuando ganó las elecciones hace cuatro años:

Enlace directo al episodio

No voy a relatar algunas cosas que me chirrían un poco en lo que escucho de Megyn en general y en el podcast en particular: todo el mundo tiene sus fobias, su historia y sus heridas. Pero debo decir que me encanta su programa, se aprende mucho, sobre todo de la sugerente manera de argumentar que tiene. La caricatura que nos muestran SIEMPRE en España de Trump y del partido republicano tiene su necesaria continuación en una visión angelical de Biden (o de AOC y los demócratas) ha hecho mucho daño, como todas las simplificaciones que tienen como objetivo ganar elecciones. Si todo lo que te llega de la política de un país son las patochadas de Trump por un lado y las ideas fuerza de los demócratas en forma de pseudonoticias, es fácil pensar que ese país se han vuelto loco. Pero la realidad política es siempre más compleja y menos maniquea de lo que parece, aunque la presidencia de Trump no haya ayudado demasiado. Por eso me encanta escuchar a Megyn Kelly.

Plus

Como extra, os pongo aquí un disco que me compré ¡¡hace 30 años!! The Notting Hillbillies (Genial juego de palabras) que me fue lo primero que se me vino a la cabeza cuando leí el título del libro.

Fue un grupo efímero que hizo Mark Knopfler con unos colegas. ni que decir tiene que me compré el disco. Creo que fue la primera vez que escuché la palabra Hillbillies. Algunas canciones son clásicos de la música rural/country (justo lo acabo de aprender), y que yo cantaba sólo en mi cuarto, para desdicha de mi hermana y vecinos.

Reseña de «La conjura contra América» de Phillip Roth

Reseña de «La conjura contra América» de Phillip Roth

Luis Rull  
Portada del libro Consjura contra América

Una novela maravillosa en la que, más allá del hipotético histórico de la victoria de un nazi en las elecciones presidenciales, se muestra la Historia imbricada con las historias de individuos humildes.

Describe cómo un mundo sólido, el de una familia judía de Newark, puede estremecerse por cambios imprevistos de la Historia. La seguridad de lo micro no tiene que ser un reflejo de la estabilidad de lo macro. (Gran tema para nuestros días de coronavirus, ¿no?)

Una visión del antisemitismo contada con un ritmo exquisito saltando de lo subjetivo del narrador infantil a lo objetivo de la realidad política.

La dosificación de la información en el tiempo es magistral. Entendemos lo que pasa en un momento con la información adelantada de lo que pasará más tarde, lo que hace la novela fluída e interesante. La técnica para hacerlo es la de un artesano que sabe muy bien lo que hace.

-Porque ¿qué es la historia? -preguntaba retóricamente cuando estaba en vena instructiva y comunicativa después de cenar-. La historia es cuanto sucede en todas partes. Incluso aquí, Newark. Incluso aquí, en la avenida Summit. Incluso lo que le ocurre en esta casa a un hombre normal… Eso también será historia algún día.

Conjura contra América. Por Phillip Roth. (2011)

Aquí tenéis una entrevista que me ha gustado mucho en al que habla de la novela y de cómo crea:

Entrevista a Phillip Roth.

HBO ha estrenado recientemente una serie de David Simon (The Wire) basada en esta novela. Estoy deseando verla (¡Turturo y Wynona Ryder!):

Referencias:

Podéis encontrar la novela en:

Democracia vs… lo que haga falta

Luis Rull  

Many have characterized the competition between these two giants as a clash between democracy and authoritarianism. But this is false. America and China view their political systems in fundamentally different ways: whereas America sees democratic government as an end in itself, China sees its current form of government, or any political system for that matter, merely as a means to achieving larger national ends.

Así se despacha el choque de civilizaciones, inversor chino (de Shangai. Con formación en USA) Eric X. Li en su artículo del New York Times.

Cuenta una historia para que entiendan tu idea

Luis Rull  

Foto de Paul Schultz

Muchos dicen saber de comunicación política. Visto cómo nos hablan sus jefes, lo dudo. Porque si lo supieran, les hubieran enseñado algunas cosas sobre la persuasión y cómo contar historias para explicar su postura. Cuando veo cosas como las que os explico en esta entrada, me sorprendo de que no haya manifestaciones contra la clase política todos los días.

Thom Hartmann es un locutor de radio y escribió un libro en 2007 llamado «Cracking the Code». Os lo recomiendo, está muy barato en Amazon de segunda mano. Leí la mitad hace un par de años y me di cuenta de que la disyuntiva sociedad política-cultura política (la disyuntiva es sobre cuál determina a cuál) es indisoluble. (Nota: Otra forma de plantear esa disyuntiva es «¿Tenemos los políticos que nos merecemos?»)

En una democracia tan mediática como la española, se puede esperar una oratoria mejor y una estrategia más pedagógica para explicar las posturas o decisiones políticas. No solemos escuchar el por qué de determinadas políticas, sólo declaraciones vagas sobre qué es bueno o malo. El concepto de «framing«, ya clásico en ciencia política, es tan interesante como escurridizo y proclive al populismo pero, a estas alturas, todo me vale. Se contratan a asesores más por su conocimiento de las cloacas o vicios políticos que por sus capacidades profesionales. Lo se bien porque algunos de esos profesionales me suelen contar sus peripecias con esta oligarquía que nos gobierna.

Una herramienta que yo uso para evaluar las declaraciones políticas es la siguiente: tras escuchar al político, formulo en mi mente la misma frase contraria. Tras eso, evalúo si sostener esa idea es un disparate o tiene sentindo. En una tontería, pero si invertís un poco de vuestro tiempo en este ejercicio, os daréis cuenta de la cantidad de obviedades que nos muestran los medios de comunicación de los políticos. ¿Son ellos, son los medios o es que yo soy muy paranoico?

Lo he visto en una gran entrada donde viene mucho mejor explicado: en el blog Reflexiones de Comunicación Política “Descifrando el código” claves para ganar el debate político cara a cara (Vía Xabier Peytibi)

Foto de Paul Schultz

Obama y su crítica al consumo acrítico de información

Luis Rull  

Cuando estos del «Ala Oeste» se ponen a hacer algo, lo hacen bien. Otra cosa es que quieran entenderles. En su discurso en la Universidad de Hampton, Obama criticó el consumo rápido, acrítico y poco edificante de información. Citó los nombres de aparatos de consumo de información (Ipad, Ipod, Xbox,…). Sacándolo de contexto, algunos han certificado la proposición del presidente: Hasta un titular (no el artículo) de Newsweek decía que Obama decía que los aparatos estaban «pudriendo nuestras mentes».

Esta es la cita, el discurso y el vídeo:

And meanwhile, you’re coming of age in a 24/7 media environment that bombards us with all kinds of content and exposes us to all kinds of arguments, some of which don’t always rank that high on the truth meter.  And with iPods and iPads; and Xboxes and PlayStations — none of which I know how to work — (laughter) — information becomes a distraction, a diversion, a form of entertainment, rather than a tool of empowerment, rather than the means of emancipation.  So all of this is not only putting pressure on you; it’s putting new pressure on our country and on our democracy.

http://www.youtube.com/watch?v=Hwg636CQnrc»>http://www.youtube.com/watch?v=Hwg636CQnrc