Un chaparrón

Un chaparrón

Luis Rull  

Nunca he apreciado mucho la música ni las letras de Bob Dylan. Por alguna razón, no conectaba con su poesía ni con su ritmo. Ahora, a los 46 años, tras un mes encerrado en casa por el Covid–19, he descubierto que «A hard rain’s gonna fall» es una canción maravillosa, con imágenes muy profundas. (Ver letra completa) Mejor tarde que nunca.

I saw ten thousand talkers
Whose tongues were all broken
I saw guns and sharp swords
In the hands of young children

Es curioso que la canción evoca casi siempre espacios abiertos, como si Bob fuera un mensajero que nos traiga noticias del exterior, consejos de aguantar, de esperar tiempos sombríos y duros, chaparrones que nos darán fuerte.

I’ve stumbled on the side of Twelve misty mountains 
I’ve walked and I’ve crawled on Six crooked highways 
I’ve stepped in the middle of seven sad forests 
I’ve been out in front Of a dozen dead oceans 
I’ve been ten thousand miles in The mouth of a graveyard

Y las personas heridas

I met one man
Who was wounded in love
I met another man
Who was wounded in hatred

Me encanta el esquema de cada estrofa:

  • BEEN
  • SEEN
  • HEARD
  • MET
  • DO

Nos hace preguntas muy relevantes:

  • ¿Dónde has estado?
  • ¿Qué has visto?
  • ¿Qué has oído?
  • ¿A quién te has encontrado?

y, sobre todo:

  • ¿Qué vas a hacer ahora?

Nos está cayendo un chaparrón. Y el duro de verdad va a caer pronto.

Hoy eres el loco. El más indecente, el indeseable. Mañana puedes ser un clásico

Luis Rull  

Hay una gran conexión entre la música y la innovación. Como el lenguaje musical es mucho más universal que otros, su historia es más fácil de entender, de sentir, que otras actividades humanas. Puedes ver las diferencias entre Vivaldi y Beethoven. Y las grandes diferencias entre Ella Fitzgerald y Beyoncé. Y si tienes el oído cultivado, puedes apreciar todas y cada una de esas músicas. Para ir más allá, tienes que estudiar un poco el contexto histórico en el que salieron cada una de ellas, y ves cómo en cada momento hubo alguien que dio un giro inesperado a lo que tocaba todo el mundo. A veces esa persona se hacía famosa por ello, otras lo hacía alguien que lo copiaba y popularizaba.

Veo regularmente (porque hay que verla) la versión que hicieron los Led Zeppelin de Moby Dick en el Royal Albert Hall, la catedral de la música (si existe alguna), en 1970. Un tipo se saca de la manga un sólo de batería de ¡13 minutos! Entonces era arte degenerado. Intentad poneros en la piel de los padres de los chicos que escuchaban Led Zeppelin. Música bárbara, y más aún cuando varios minutos después del solo de batería, un melenudo les decía a las chicas: Te voy a dar cada centimetro de mi amor. Sutil, ¿eh? Lo repito, hay que verlo:

http://youtu.be/edPEBB6VjRQ?t=1h3m25s

Eran brutos, ruidosos, melenudos, tomaban drogas y destrozaban habitaciones de hoteles. La mayoría de los adultos los consideraban gritones, corruptores y holgazanes. Hoy no hay guitarrista en el mundo que no haya intentado algún riff de Jimi Page. Todos los grupos de rock y pop que conozco han tocado algo que se parece a lo que estos indeseables hacían en los 70. ¿Qué debe sentir un hombre así a los 60 años? Porque llega un día que te hacen un homenaje en el Kennedy Center. Y Obama y lo más granado de la élite USA te aplaude. Y claro, lloras al ver que la canción que cantaste tantas veces hace 40 años sigue emocionando:

http://youtu.be/rOy5TCB9JMw

 
¿Qué músico nos horroriza hoy? Igual es un clásico cuando tus hijos tengan 20 años.

¿Qué idea nos parece absurda hoy? Igual es un estándar en 10 años. Mira a tu alrededor. Nunca se sabe.

Escucho música pop porque estoy deprimido… música y niños

Luis Rull  

Este vídeo que me descubrió mi hermana me ha encantado. La canción trata de un desamor, de un recuerdo de lo que era «now you are somebody that I used to know».

Vamos, que es un poco triste:

You can get addicted to a certain kind of sadness
Like resignation to the end
Always the end

(Letra de Somebody That I Used To Know.

El autor del vídeo nos dice en la página del vídeo que a los niños les encantó el vídeo original (que es mucho peor que la versión de los niños) y que no paraban de pedirle que les pusiera la canción una y otra vez.

Todo esto me recordó una frase de una de mis novelas-películas favoritas, High Fidelity, en la que el protagonista confiesa que no sabe si, cuando era adolescente, estaba siempre triste porque escuchaba pop o escuchaba pop porque estaba triste.

Se que los niños entienden más de lo que creemos pero, ¿comprenderán bien textos tan duros? Por otro lado, ¿a partir de qué edad es conveniente enseñarles que la vida puede ser tan triste? Lo que nuestros mayores llamaban «educación sentimental», la tuvimos con música, cine y algunas novelas. Pero la música era la que más nos impactó a muchos.

¿Qué música le ponéis a vuestros hijos? ¿Tenéis en cuenta su edad?

(También ha salido en Glee)

(Por cierto, la canción es de las que se te quedan pegadas a la cabeza durante días)

D’Callaos

Luis Rull  

Hace mucho tiempo que conozco este grupo de Terrassa, aunque no hemos conseguido hacer realidad ninguno de los proyectos que hemos intentado. He asistidos a sus conciertos y debo confesar que si antes me gustaban bastante, su último disco, El Borde Donde Termina El Mar, me encantó. Podéis  descargarlo en su página. Nunca pensé que esta tipo de música me gustara tanto:

Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet.

Luis Rull  

He leído este manifiesto y he decidido difundirlo en mi página porque considero muy importante salvaguardar nuestros derechos fundamentales garantizados (en teoría) por la constitución. Noticias muy inquietantes se están leyendo y no llegan ecos de actitudes muy peligrosas: Es necesario parar estas acciones totalitarias y que la clase política sepa que no son los únicos actores políticos en nuestra sociedad.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, muchos periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.