De cómo algunos buenos negociantes consiguen engañar

– Oye, quiero plantearte un negocio. – Dime. – Quiero que hagas A. – ¿A? Imposible. Lo que me pides no puedo hacerlo. – ¿De verdad? Piénsalo un momento. A es bueno para los dos. – ¡No! A mi no me conviene. Ni a X. – Bueno, imaginate que haces A. – ¿Por qué? NoSeguir leyendo «De cómo algunos buenos negociantes consiguen engañar»