Disciplina o entrega. Aplicado o apasionado. Diversión o dispersión.

Luis Rull  
Working hard at mecus worpdress
Foto de Pierre Metivier

It took me a while to get it, but the hardest-working people don’t work hard because they’re disciplined. They work hard because working on an exciting problem is fun.

(Drew Houston, fundador de Dropbox)

Una de las ilusiones habituales entre la gente que monta empresas de base tecnológica es que la varita mágica ya te ha tocado, es cuestión de tiempo que todo el mundo se de cuenta de lo bueno que eres o de lo fantástico que es tu producto. Es, en parte, producto de un discurso de graduación, quizás el más famoso de la historia, el de Steve Jobs en Stanford en 2005. Sí, el de «stay hunger, stay foolish» y lo de «conectar los puntos a posteriori». Siendo un discurso que me ha inspirado mucho, hasta artículos de prensa, creo que hace olvidar la importancia del trabajo duro.

Lo que no cuentan los que animan tanto a los «emprendedores», se olvidan de contar lo duro que hay que trabajar. Apenas acabamos de empezar en Mecus todo lo que queremos ser, lo que queremos hacer. Pero eso nos ha llevados ¡6 años! de trabajo duro, con pocas vacaciones y algunas desilusiones. Muchos han conseguido grandes cosas en menos tiempo, pero ninguno, que yo conozca, sin trabajar como no han trabajado en su vida. Esto es cualquier cosa menos glamuroso: Trabajar hasta las tantas, comer en el bar de enfrente cualquier cosa, recibir llamadas a horas intempestivas de clientes, conferencias por Skype a las 2 de la madrugada, papeleo, perderte fiestas de amigos porque tienes una entrega,… No le pasa a todo el mundo, pero sí a la mayoría que yo conozco. Y la cosa empeora: la mayoría fracasa.

Casi tanto daño como el vídeo de Steve Jobs ha hecho la película «La Red Social«, en las que las elipsis ocultaban los fracasos y la cantidad de horas que Zukerberg y su equipo tuvo que hacer para llegar al monstruo que es ahora Facebook.

Frente a los que tienen la gran idea y esperan que el mundo descubra que la tienen, prefiero a los que se lo toman como una carrera de fondo sin descanso y lo apuestan todo a un método, a un sistema de trabajo, a una estructura o camino que les llevará al éxito. Usan sistemas de productividad personal, siguen métodos para crear productos o negocios, se pasan el día creando, afinando y/o consultando indicadores de logros, viendo qué sistema de trabajo del equipo es más eficiente, …, ¡mil cosas!  Su vida es menos «emocionante», casi monástica, pero suelen llegar lejos y, con algo de imaginación y apertura a ideas de los demás, muy lejos.

Frente a estos dos arquetipos, con la parte de falsedad que encierran todos los arquetipos, me encuentro ayer con el discurso de Drew Houston, fundador de Dropbox (el sistema para compartir archivos entre varios dispositivos, que ha cambiado mi forma de trabajar radicalmente) en la entrega de diplomas en el MIT, algo así como uno de los Olimpos de la inteligencia.

Habla de los que trabajan duro y de los que encuentran un buen problema que resolver:

It took me a while to get it, but the hardest-working people don’t work hard because they’re disciplined. They work hard because working on an exciting problem is fun.

(…)

One thing I’ve learned is surrounding yourself with inspiring people is now just as important as being talented or working hard. (…)

Honestly, I don’t think I’ve ever been «ready.» I remember the day our first investors said yes and asked us where to send the money. For a 24 year old, this is Christmas — and opening your present is hitting refresh over and over on bankofamerica.com and watching your company’s checking account go from 60 dollars to 1.2 million dollars. At first I was ecstatic — that number has two commas in it! I took a screenshot — but then I was sick to my stomach. Someday these guys are going to want this back. What the hell have I gotten myself into?

Vídeo del discurso de Drew Houston para la clausura de curso del MIT 2013 (A partir de 02:45) .

La transcripción completa.

En Mecus ya tenemos el gran problema a resolver y sabemos cómo resolverlo. ¿Qué es lo que nos queda?

Nota: A mi padre esta entrada le ha recordado un libro que le recomendé hace tiempo: Outliers, de Malcom Galdwell. Tiene sus altibajos, pero es bueno. Aquí podéis leer algunas citas.

Lo que nos gusta puede aislarnos y hacernos dogmáticos

Luis Rull  

Si los filtros que usamos nos personalizan la información que consumimos adaptándola a nuestros gustos, ¿no deja fuera aquellas formas de ver el mundo que son muy distintas a las nuestras?

Me encontré con el mismo dilema hace 15 años, cuando llevaba, con otros amigos, la sala de prensa del Colegio Mayor donde vivía cuando estudiaba en la Universidad de Granada. En una discusión que nunca olvidaré llegamos a la conclusión de que no debíamos comprar los periódicos que más votos tuvieran en una encuesta a todos los estudiantes, sino que debíamos hacer la selección que generara más variedad de contenidos y menos superposición de visiones. Por ejemplo: no tenía mucho sentido comprar dos periódicos que tuvieran mucha información del Real Madrid (Marca y As) si dejábamos a los aficionados del Barça fuera.

Cuento esto porque, al cabo de los años, me he dado cuenta de que lo que más me ha enriquecido como persona fueron los 5 cursos que me pasé leyendo periódicos que nunca pensé que leería y conviviendo con personas muy diferentes a mi, que se convirtieron en grandes amigos. Superar los prejuicios o enfrentarlos a un escrutinio racional nos hace adultos, responsables y más sabios.

El vídeo lo vi hace meses y me inspiró parte de una ambiciosa conferencia que sigo depurando cada vez.

La múltiples vidas de los blogs

Luis Rull  
Mesa del estado de la blogosfera (Foto de Wicho)

A raíz de un artículo de Wired sobre los nuevos formatos de microblogging y otras formas de comunicar, Pablo Fernández, de 20 minutos, me ha entrevistado esta mañana. Debido a que el artículo no iba sobre mí, sino que sólo quería conocer mi opinión, Pablo ha tenido que entresacar algunas de las ideas que le expuse. Como lo hacíamos por GTalk, pues puedo reproducirlo para que veáis el contexto. (Yo, a mi vez, he editado un poco para que sea legible)(je, je)

El planteamiento era sobre los blogs y herramientas parecidas, si han pasado de moda simplemente y hay ahora otras expresiones de modernidad (twitter, flickr…) o si por el contrario es la herramienta en si la que está en crisis porque, la blogosfera se haya llenado de basura, publicidad encubierta, opiniones copiadas de otras páginas, noticias sin sustancia, miles de bitácoras convertidas en granjas de enlaces cuyo único propósito es mejorar el posicionamiento en buscadores,… o si es todo una memez y los blogs cuentan con una salud excelente

L: yo últimamente estoy obsesionado en la «blogosfera oscura». La Larga Cola es muy muy larga, y hay muy buenos contenidos muy especializados (aunque sean sobre temas como las fiestas de mi pueblo) que están dando mucho juego.

Nos podemos fijar en tops como los de bitacoras.com, alianzo o el de technorati y saber que esos blogs están ahí porque son los que más enlaces o discusiones generan. A mi no me gustan ni me parecen útiles, porque es entrar en la lógica de los mass-media de siempre, que es, por definición, perpendicular a la lógica de los pequeños creadores. En ese sentido estoy muy de acuerdo con algunas ideas de deugarte sobre el rankismo.

David de Ugarte en Evento Blog España 2007 (Foto de Victoriano Izquierdo)

PF: ¿Son entonces las blogstars las que están en crisis?

L: puede haber mucho de comercial en grandes blogs, pero es porque tienen mucha audiencia. Pero el fenómeno social interesante no está en el boom de la demanda (lectores de blogs) sino en el de la oferta (blogueros). Ahora hay blogs sobre una ingente cantidad de cosas que antes no tenían espacio, sitio donde expresarse. Respecto al primer boom, los media ya han respondido metiendo contenidos con formato de blogs.

No se si están en crisis los blogstars. Mi opinión es que hay estadísticas totalmente fiables, longitudinales y comparables de tráfico necesarias para afirmar algo tan rotundo. Y precisamente esa obsesión por medir, por dar un titular sobre el estado de la blogosfera en términos «es una explosión» o está «de capa caída» es un error si no se tienen los datos y se estudia bien. En eso sigo siendo muy sociólogo. Me cuesta mucho tragarme datos sin ser escéptico o sin ver en qué se basa una investigación. Los estándares que se siguen para las investigaciones sociológicas serias no se cumplen para la inmensa mayoría de las cifras que salen, aunque entiendo que los de marketing y anunciantes tienen que guiarse por algo para hacer su trabajo.

Por eso creo que la mejor forma de ver la salud del fenómeno es ver si los contenidos que hay son buenos o malos, mejores o peores que los de los mass media. Y si son mejores o peores tambien dependerá de qué «sector» estamos hablando.  «La blogosfera no existe. Existen muchas muy distintas»  JJ lo expresó así en EBE07.

Lo de Casciari en EBE08 me imagino que no irá sobre el fín de la blogosfera, supongo que irá más por su idea de que el blog es un soporte, una forma de enviar contenidos, aunque lo único que sé de la conferencia es el título. Es perfectamente normal que lo diga. Su formato, blog de ficción, lo hace poca gente. Y es un genio haciéndolo. Y es un blog. ¿Tiene mucho sentido igualarlo con el de Enrique Dans o Nacho Escolar? Bueno, comparten formato, pero no estilo, ni género, ni temas, ni tienen los mismos perfiles de lectores.

Antes, en los periódicos había ficción, los escritores publicaban ficción. Ahora, sólo opiniones y chascarrillos políticos (que son igualmente ficción, pero de otra forma (je, je). Ahora en los periódicos y otros mass-media hay información y opinión (y publicidad). El formato de papel ha cogido un género y unos contenidos. Pero podría ser otro, ya que hubo otros. En los blogs no. Hay de todo (cocina, literatura, crítica política, ordenadores, móviles,…, y porno). Porque casi cualquier persona puede montar uno. Y porque, gracias al Hacedor, todavía no se ha impuesto dogmas sobre cómo escribir, sobre el género, el estilo o los temas (…)

Lo que dice el artículo de Wired sobre los que se van a twitter y Facebook, la supuesta conveniencia  de saltar a otros formatos puede tener su razón para algunos. Creo que es un nuevo refugio porque hay gente que se ve muy agobiada por «los dogmas de los blogs»(obligación de escribir muy regularmente, escribir sesudas parrafadas,…)  pero es que la gente se agobia fácilmente. (De hecho yo últimamente  escribo muy poco en mi blog y mucho más en twitter porque es más fácil 140 caractéres: te dan menos problemas. (Raven, mi socio en Mecus, cree que dejar el formato blog para primar facebook y twitter es convertir la comunicación a lenguaje sms.)

Creo que parte del problema viene también por la avalancha de información. Hay gente que olvida que hay forma de filtrar contenidos. Ahora no hay que leerse 3 periódicos para encontrar lo que te puede interesar: un buen lector de rss, algo de paciencia y espíritu crítico (es decir, borrar a quien te da 3 post seguidos malos) hace maravillas. Y tienes un mejor información que leyendo un periódico o viendo los telediarios. Información adaptada a tus gustos y opiniones.

Y creo que la revolución pendiente de la gestión de los comentarios está aquí, a la vuelta de la esquina. Pero eso es otra historia…

Actualización 23 de octubre:

  1. Antonio Ortiz ha escrito una buena entrada sobre el tema.
  2. Una adaptación del artículo ha salido en la versión impresa de 20 minutos. (Página 18)