De cómo algunos buenos negociantes consiguen engañar

De cómo algunos buenos negociantes consiguen engañar

Luis Rull  
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Foto de Diógenes.

– Oye, quiero plantearte un negocio.
– Dime.
– Quiero que hagas A.
– ¿A? Imposible. Lo que me pides no puedo hacerlo.
– ¿De verdad? Piénsalo un momento. A es bueno para los dos.
– ¡No! A mi no me conviene. Ni a X.
– Bueno, imaginate que haces A.
– ¿Por qué? No puedo, ni quiero hacer A. Además, X no lo aceptaría.
– Ya hablaremos de X más tarde. Plantéate la hipótesis. ¿Cómo podría hacerse?
– No se. No me lo he planteado nunca. Supongo que, como mínimo habría que hacer a1, a2 y a3.
– ¡Que va! Desde luego, a2, no. Pero las demás, sí. Y también a4 y a5.
– ¡Uff! Imposible… ¡pero si yo no quiero hacer A!
– Sólo estoy analizando tu propuesta.
-…

Y ya estás atrapado en su red…

En los negocios (y en la política) todo sería más sencillo si no nos dejáramos engañar con falacias lógicas. Y más aún si no caemos ni en la de petición de principio ni en la ad-hominem.

Una organización en red es una organización de personas responsables, no de jefes y autómatas

Luis Rull  

Automattic-bi0xid-zeCada uno debe saber su función en la misma y no debe esperar a que le manden o controlen exhaustivamente qué hace o deja de hacer en su día a día. La organización confía en el corto plazo que el individuo se organizará y coordinará con quien deba hacerlo. Ya algún profesor nos hablaba en los 90 de este tipo de organizaciones en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Granada.

Un jefe y un autómata son roles que funcionan en muchas organizaciones, pero en aquellas que el trabajador tiene que ser creativo, en las que puede hacer el trabajo a distancia y en la que quieres un talento que está distribuido geográficamente, es mucho mejor en red. Hay otros muchos requisitos para que la cosa funcione, pero es una forma de trabajo que puede ayudar a humanizar las relaciones, aumentar la productividad y la felicidad de muchas personas. Sólo hay que plantearse, ¿por qué no? No tiene que ver con si se paga poco o mucho (eso es común a todas las organizaciones). Tiene que ver con el grado de control y presencia física que quieras que tengan los trabajadores.

Este tipo de organizaciones te podría permitir, en teoría, tener una empresa tecnológica de muy alto nivel contratando a los mejores en ese campo y gestionarla desde Sevilla. 😉

En la entrevista que pongo aquí abajo, Matt Mullenweg, creador de WordPress, explica cómo funciona su empresa y por qué decidieron hacerla en red. En la sede central de WordPress sólo trabajan dos personas. El resto está distribuido por todo el mundo. Entrevista en Hired.fm:

Scott Berkun escribió un libro sobre su experiencia trabajando en red: The year without pants.

 

TEDxSevilla 2014 Ciencia + Divulgación = Riqueza

Luis Rull  

El próximo jueves tendrá lugar la segunda edición de TEDxSevilla en el salón de actos de EOI. Este año nos centramos en la importancia de la ciencia y su divulgación:

TedxSevilla quiere tratar en 2014 la relación entre la Ciencia y la divulgación de la misma en la sociedad, identificando fuentes de la innovación empresarial en la tecnología. La carencia alrededor de cultura científica en la sociedad española va paralela a la ausencia en las empresas españolas de procesos innovadores.

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Creo que hay dos errores de nuestra sociedad que están íntimamente relacionados: La incultura científica y la innovación empresarial.

No conocer las bases de la ciencia nos hace vulnerables, crédulos y manipulables. Por ejemplo,  no saber de estadística permite que publicitarios, contables y políticos nos engañen.

La falta de innovación empresarial impide ser competitivos, la felicidad de los trabajadores y mejorar los productos. Los gestores no suelen entender bien la ciencia, la tecnología detrás de lo que producen y son, por lo tanto, incapaces de innovar realmente ni sacarle todo el  potencial a la organización. Por eso es también es muy importante su cultura científica.

Hemos conseguido un gran plantel de conferenciantes y charlas:

Mola, ¿no?

Desgraciadamente, todavía no hemos conseguido patrocinadores que sufraguen los gastos, por lo que dependemos de la venta de las entradas (40 €) y las donaciones (20€). En Sevilla, las instituciones y empresas no están interesadas en actos relacionados con la ciencia y la innovación, al menos no en aquellos donde no van a lucirse ellos (y menos si  hay alguna posibilidad de que alguien les enseñe algo 😉 ).

Si te interesa la ciencia, la divulgación y la innovación, vente a aprender algunas cosas el jueves que viene. O haz una donación de 10€.

¿Qué es trabajar? ¿Aparecer en la oficina por la mañana sobrio? (Sobre la gestión de empresas, el caso de WordPress)

Luis Rull  

Matt Mullenweg, fundador de WordPress, fue entrevistado hace poco en la Lean StartUp Conference y habló largo y tendido sobre cómo funciona una empresa en red, en la que los miembros trabajan desde sus casas por todo el mundo. Según nos cuenta, y me consta que es así, lo trabajadores se enfrentan a tareas centrándose en los equipos a los que pertenecen. No son necesarios los horarios, sólo confiar en que la gente hará su trabajo y ya se organizarán. Esto es tan incomprensible para algunos como absoluto para otros. Los primeros no entienden que las personas suelen ser capaces de trabajar con autonomía y ser productivas. Los segundos piensan que esta es la única forma de trabajo que habrá en pocos años, sin darse cuenta de que esto sólo funciona para determinados trabajos creativos con ciclos cortos de tareas.

Las grandes mentiras no limpian las mentiras inmensas

Luis Rull  
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Foto de iSabadell 

Siempre admiré a Julio Anguita. Lo conocí fugazmente cuando era un niño porque venía a casa alguna vez que otra. Me gustaban sus argumentos, a veces sofistas, a veces, impecables, porque no incluían insultos a la inteligencia ni descalificaciones ad hominem. Hoy me encuentro con este artículo en El Economista:

(…)

Las características de los aspirantes deben circunscribirse a jóvenes con gran necesidad de realización personal para asumir los riesgos de ser autónomos e independientes y que además sean personas que de la nada y sola con el capital de la idea, afronten la epopeya de labrase un futuro.

Estos talentos cumplen lo que en la cultura anglosajona se denomina los self made men u hombres hechos a sí mismos. Este mítico ejemplo, de porcentaje estadístico casi inexistente, se presenta como modelo para la inmensa mayoría de desempleados jóvenes. Ni que decir tiene que la propuesta deriva de una concepción en la que el Estado carece de responsabilidades sobre la economía y sobre el paro.

(…)

Creo que Julio confunde la parte por el todo. No todos los emprendedores son subcontratistas explotados, ni antiestatalistas come funcionarios. Si quieres hacer algo diferente y ganarte la vida honradamente, no es que odies a tus ciudadanos ni la protección del Estado. Ni piensas que el pobre lo es por su culpa, ni que todos los impuestos son incautaciones.

Admito que, en los últimos tiempos, hay un abuso asfixiante de la retórica «emprendedora». Parece que fuera la solución a todos lo males de nuestra sociedad. Y es cierto que muchos se escudan en la mística del emprendimiento para justificar todo tipo de desmanes y explotaciones.  Y que hay miserables que llaman emprendedores a subcontratados sin derechos ni sueldos dignos. Pero precisamente el Estado debe velar porque esas cosas no pasen.

Nunca he pensado que todos los comunistas son asesinos como Stalin, ni sádicos como Pol Pot. No entiendo cómo Anguita piensa que todos, sin excepción, todos los que decididmos, con humildad, hacer una cosa que nos hacía ilusión, somos comeniños dickensianos. Trabajamos sin explotar ni engañar a nadie, creando algo que antes no existía y añadiendo valor a esta sociedad, haciéndola un poco más productiva con mucho esfuerzo. Algunos quizás sí. Pero no todos.

El punto irritante de los comunistas clásicos siempre me pareció su habitual apelación a una falacia lógica para darle la vuelta a cualquier argumento. Popper, con sus defectos y virtudes, me enseñó que la falsa conciencia es un argumento ni lógico ni justo ni científico. Cualquier argumento puede ser tachado de burgués y autoengaño. Y ahí se acaba la discusión. Porque con los niños no se razona, porque son inmaduros, engañados, ilusos. Todos manipulados sin excepción.

Las generalizaciones suelen tener parte de mentira. La de Anguita la tiene. Y es insultante para los que trabajamos duro y no explotamos ni nos dejamos explotar. También es mentirosa la que dice que la sociedad es abierta y llena de posibilidades para todos, que el esfuerzo y la innovación es suficiente para la riqueza. Nuestra sociedad no es justa y los buenos empresarios, innovadores, honestos y creadores de valor, no extractores de renta, no triunfan. No soy tan iluso. Pero una gran mentira nunca ha remendado otra más grande.

(No cuestiono todas las ideas o manifestaciones de Julio. Espero de los lectores un poco de inteligencia para entender que esta entrada es sólo una crítica a un artículo particular, no un ataque a la persona ni a sus creencias)