Reseña de «El corazón de las tinieblas» de Joseph Conrad

Reseña de «El corazón de las tinieblas» de Joseph Conrad

Luis Rull  
Portada el libro El corazon de las tinieblas Joseph Conrad Alianza Editorial - Un atardecer en la selva

Una maravilla de relato. Poco más de cien páginas de disfrute y agonía.

La manera del autor de mostrar a los personajes, especialmente a Kurtz, a través de los ojos de Marlow, que confiesa su parcialidad y fascinación por él es un logro genial.

Puedes, en cierto modo, ver la crítica a la barbarie colonial desde el punto de vista del que justifica la visión «civilizadora». Pero no es sólo una denuncia esperable, el planteamiento es más profundo: Denuncia cómo lo oficial, lo previsto, nunca se traslada a lo real de manera directa y, a veces, es una pesadilla imposible de estar más alejado de la razón. Porque sólo lo irracional permite aguantar el tipo cuando te enfrentas al hecho de que te has convertido en algo opuesto a lo que te prometiste o cuando te enfrentas a algo muy diferente de lo esperado.

La fascinación de Marlow por Kurtz y el desprecio por la moral de los burócratas son dos grandes logros del libro. Pueden parecer caricaturescos, pero muestran aspectos humanos que podemos ver a nuestro alrededor a poco que nos fijemos.

Mi consejo es que reserves unas horas para leerlo de un tirón o que leas cada uno de los tres capítulos sin interrupciones: la concentración merece la pena para ir asumiendo cada una de las ideas y sensaciones que Conrad nos muestra.

Nota: Ahora entiendo mejor «Apocalipse Now»

Lo podéis encontrar en:

Imagen: Twilight in the Wilderness de Frederic Edwin Church – Cleveland Museum of Art)

Reseña de «El camino» de Miguel Delibes

Reseña de «El camino» de Miguel Delibes

Luis Rull  

Inmejorable. La maestría de Delibes describiendo lo interno y lo externo, la tragedia y la alegría, lo mundano y lo trascendente. La naturalidad, la sencillez con la que escribe hace que parezca fácil crear una obra como esa, porque fácil se lee y fácil se entiende.

Describir un ambiente rural, con una perspectiva infantil puede parecer «poco moderno», pero a mi me ha parecido que no tiene ni un día de antigüedad porque he sentido al autor cara a cara, contándome la historia de cómo El Mochuelo deja de ser un niño de pueblo y va a convertirse en un hombre de ciudad.


“Los hombres se hacen, las montañas están hechas ya”

— Miguel Delibes en «El camino»

Lo podéis encontrar en:

Reseña de «La leyenda del santo bebedor» de Joseph Roth

Reseña de «La leyenda del santo bebedor» de Joseph Roth

Luis Rull  
Portada del libro "La leyenda del santo bebedor" de Joseph Roth

Genial. Inmejorable. Un relato perfecto que entró en mi (y yo en él). Con una economía del lenguaje magistral, entiendes al personaje y su abandono, sin condescendencia ni piedad.

El personaje, Andreas, recorre París como mendigo y bebedor y debo confesar que lo seguí como compañero, sin juzgarlo, sin querer salvarlo ni librarle de sus males. La asepsia jovial con la que describe el alcholismo no creo que venga sólo de su talento literario, imagino que su propia vida le permite escribirlo como nadie que yo haya leído (incluído Bukowski).

No debí llegar a esta edad sin haberlo leído (o por lo menos no recuerdo haberlo leído). Corre a leerla si no lo has hecho ya. Me compré un edición reciente de Alianza Editoral. La traducción de Ibon Zubiaur me ha encantado, al parecer es nueva (y por lo tanto, a alguien le parecía necesaria). Su epílogo es muy clarificador, además de descubrime la figura de su mujer Andrea Manga Bell, hija del músico cubano José Manuel Jiménez Berroa.

Son pocas páginas, dedicad unos minutos a leerlo. No os arrempentiréis, la vida es corta.

(Un dato curioso: Joseph Roth nació en la ciudad de Brody (Galitzia), que entonces era parte del Imperio Austrohúngaro y ahora es Ucrania)

Los colegas de La Cultureta hablaron de Roth hace un año, cuando empezaba la cuarentena:

Lo podéis encontrar en:

Reseña de Corona (Política en tiempos de pandemia) de Pablo Simón

Reseña de Corona (Política en tiempos de pandemia) de Pablo Simón

Luis Rull  

Un gran libro de divulgación de ciencia política y sociología aplicada a nuestros días escrito por el gran profesor Pablo Simón. Puede parecer ligero si ya has estudiado algo de esas disciplinas, pero es muy completo: plantea gran parte de las claves de lo que nos sucede y no pocas de las explicaciones y soluciones. En cierto modo, puede verse como un buen catálogo de artículos y libros muy actualizado en los que encontrar lo que la Academia puede ofrecer para entender qué está pasando y qué puede pasar en la era post-Covid. Para aquellos que dejamos de estar al día en la disciplina hace mucho tiempo (si alguna vez lo estuvimos) muestra muchas de las cosas a tener en cuenta para entender el fenómeno desde lo político, aunque también sirve para cualquier tertuliano que no quiera hacer el ridículo o repetir lo que dicen los argumentarios de la mañana cual papagayos.

De lo macro (Globalización, dinámicas geopolíticas,…) a lo micro (secuelas individuales, decisiones sobre la maternidad), pasando por lo meso (la dinámica institucional , la desinformación, …) Pablo muestra algunas de las disyuntivas que ciudadanos, políticos y técnicos han tenido que abordar. Y lo hace de una manera aséptica, casi fría, como corresponde a un buen académico, aunque no esté de moda. Cuando estamos acostumbrados a ver el debate público como una película en Technicolor saturada, nos choca un filme en blanco y negro, que muestra matices, cursos de acción posibles, una película nos vacuna contra la enfermedad de predecir con vehemencia el pasado.

Aquí tenéis al propio autor intentando explicar algo del libro en TVE.

En todo caso, Pablo muestra una neutralidad exquisita, tiene claro que no es para hacerse amigos o dar la razón a éste u aquel partido. Igual tiene sus favoritos, sus preferencias pero, si es así, lo oculta con una asepsia, con una contención admirable: sabe que éstas páginas no es el lugar de hacerlo. Pocos libros de ciencias sociales en España se escriben con esta honestidad y rigor. Y eso que soy muy fan de otros dos en los que participó el propio Simón dentro del colectivo Politikon, esa isla solitaria en el océano de vacío español: El muro invisible y La urna rota. Debo confesar que de Pablo tengo pendiente su otro libro reciente: El príncipe moderno: Democracia, política y poder.

Cubiertas de dos libros de Politikon (El muro ivisible y La urna rota) y de Corona, de Pablo Simón

Por alguna razón, la divulgación en ciencias sociales está menos valorada que la de las naturales. Decenas de blogs, canales de youtube, … ¡hasta programas de televisión! enseñan mucha ciencia (matemáticas, física, biología,…) a los que sabemos poco o nada de esas disciplinas. Pero muy poca divulgación se hace sobre ciencias sociales si no está acompañada de cierto activismo político. Quizás sea al revés: sólo tiene éxito, sólo se divulga, aquello que conviene a algún tipo de interés político. Aunque en economía, psicología, antropología, historia,… si hay buenos ejemplos de divulgación, en sociología y políticas, se suele tender a propaganda o a la hiperespecialización, probablemente porque muchos ya ha salido escaldados al ser utlizados como estandartes en las trincheras sectarias o rompeolas del ciclo mediático de veinticuatro horas de profundidad. Como consecuencia, prefieren dedicar su tiempo a su disciplina y no a las constantes discusiones sobre el barro al que los ignorantes están dispuestos a arrastrar a los inteligentes, que suelen estar menos seguros de todo que los indoctos.

Por último, mi gran admiración por haber escrito esto en tan poco tiempo. Dados los tiempos de la industria editorial, el autor aprovechó muy bien el confinamiento.

(Antes de que alguien me espete que el método científico no tiene que ver con lo que hacen las disciplinas que he nombrado, les respondo lo que decía Feymann: que no sean ciencias no quiere decir que no sean útiles, por lo que la discusión deriva en una de las más estúpidas: las nominalistas 😉 )

Lo podéis encontrar en:

Reseña de Brooklyn Follies, de Paul Auster

Reseña de Brooklyn Follies, de Paul Auster

Luis Rull  
Portada de Brooklyn Follies, novela de Paul Auster

El libro de Auster más fluido de los que he leído. Tranquilo, luminoso, optimista como pocos de un autor al que leía mucho y con el que me he vuelto a reconciliar.

La vida de todos los personajes se van hilvanando desde la vida y la perspectiva del narrador; todos convergen hacia un renacimiento, una nueva ilusión por la vida que habían dado por estancada, vacía o malgastada.

Una oda al triunfo de la voluntad sobre la apatía. Visto de otra manera, del orgullo propio frente al derrotismo. Según la visión que te va impregnando, no hay que aspirar a cambiar el mundo y amargarse si no consigues llegar al gran objetivo que te has impuesto. La tesis del narrador, opuesta a esa desgana y que contagia a todos, es hacer razonablemente feliz el espacio que te rodea, lo que tienes a tu alcance.

No quiero confundir: no es una novela cursi, ni manipuladora. Puede rozar esos pecados, pero el talento de Auster lo salva con solvencia porque siempre tiene su arma cargada. El arsenal narrativo de siempre:el azar, la casualidad. Si otros están buscando siempre la luz más allá y viven en tierras de penumbra, Auster siempre saca lo aleatorio como motor de todo lo importante que les pasa a sus personajes, como liberador ante la indolencia.

Buena novela para leer en tiempos sombríos.

La podéis