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  • La simetría es inerte al movimiento. La política española, también.

    [Vídeo de Marcus du Sautoy en TED]

    Siempre me ha asombrado la belleza que pueden tener la matemáticas. Probablemente porque nunca fui lo suficientemente listo o trabajador como para entender las matemáticas complejas. Pero siempre que entendía un concepto, cuando era capar de entrar en la serie lógica que llevaba un razonamiento, me sentía muy feliz, admirado de la belleza de lo abstracto; pero al mismo tiempo estúpido por no haberlo entendido antes o por visumbrar que, habiendo entendido eso, hay una inmensidad de cosas que conocer después.

    En esta charla de Marcus du Sautoy, matemático de la Universidad de Oxford, nos habla de simetría, y del genio de Galois al crear un lenguaje para resolver algunos de los problemas matemáticos más importantes de su tiempo.Y su teoría, que creó un nuevo lenguaje, fue capaz de elevarse del concepto geométrico que la origina (figuras que se mantienen igual cuando se rotan o giran) para crear una nueva rama de la matemáticas, por encima de los juegos de simetrías de figuritas que los legos podemos entender.

    Me ha sorprendido volver a encontrarme con la cita de una antigua obra japonesa, Tsurezuregusa

    «En todo, la uniformidad es indeseable. Dejar algo incompleto lo hace interesante, y le da a uno la impresión de que hay espacio para el crecimiento».

    Y esa es la sensación que me da la clase política española: todo es tan simétrico que al rotar sobre sus ejes se queda igual. Todo se reproduce igual a algo ya existente, repitiendo una vez y otra hasta el infinito las mismas consignas, iguales prejuicios, análogas ignorancias e infinitas soberbias. Y parece no haber espacio para el crecimiento, para el diálogo o el aprendizaje. Políticos y periodistas se reparte el debate público.


  • Datos abiertos, política y ciudadanía activa: un cóctel imposible

    Foto de "The unnamed"

    Los datos de las Administraciones ¿a quién pertenecen? Si la respuesta fuera «a los ciudadanos» entonces es claro que tienen secuestrados uno de los elementos más importantes del control del Estado que pueda haber.

    Dar acceso libre a los datos no es suficiente si están muy desordenados, parciales o son irrelevantes. Sin conocimientos para su explotación/análisis y una actitud crítica, sin un objetivo claro de revelar verdades específicas, de mostrar la realidades concretas, sin todo eso, la apertura de datos no sirve de mucho.

    Hasta ahora sólo especialistas, sociólogos, polítólogos, economistas, … eran los únicos autorizados a analizar datos. Académicos y analistas de la administración o de instituciones para-públicas, grandes gabinetes de estudios de bancos o de fundaciones privadas, sólo ellos interpretan. Sin olvidar el pequeño detalle de que en muy raras ocasiones liberan o publican los datos en los que basan sus afirmaciones.

    Hace unos años, cuando trabajaba en la universidad, se me ocurrió preguntar si los datos del un estudio que estábamos realizando serían publicados para ser analizados por los ciudadanos, que habían, en último término, financiado el mismo. Sólo recibí miradas condescendientes de los mayores, por mi ingenuidad ¿quién va a querer estos datos? Algunas miradas fueron también agresivas, puesto que amenazaban la exclusividad de sus investigaciones, en ocasiones, de sus tesis. Nunca más lo sugerí. A la larga, supongo que esa fue una razón adicional de que yo no encajara allí.

    En Gigaom he leído sobre la importancia de liberar los datos, pero también de educar en la comprensión de los mismos, en saber analizarlos.

    Como dice Dana Boyd, socióloga trabajando en Microsoft,

    The issues with transparency are similar to the issues with Internet access and the digital divide. In focusing on the first step – transparency or access – it’s easy to forget the bigger picture. Internet access does not automagically created an informed citizenry. Likewise, transparent data doesn’t make an informed citizenry. Transparency is only the first step. And when we treat transparency as an ends in itself, we can create all sorts of unintended consequences.

    (…)

    1. Information is power, but interpretation is more poweful.
    2. Data presented out of context can be used to make harm.
    3. Transparency alone is not a good equalizer.

    Este es el vídeo y aquí podéis ver un resumen escrito por ella misma:

    ¡Qué interesantes se ponen los políticos modernos cuando se habla de «Gobierno abierto»! Siguiendo mi creciente escepticismo sobre lo que los políticos cuentan cuando quieren parecer «al día» en nuevas tecnologías o nuevas modas para hacer la política «mas cercana». Escuchan a gente bienintencionada hablar de cosas fantásticas en inglés (preferiblemente aquellas que Obama ha nombrado alguna vez), leen un par de libros y declaran en un «futuro próximo», aquello a su cargo tendrá esa característica.

    Cuando hay gente lista que rechaza esa dinámica de imposturas modernistas, cuando un puñado de tipos listos que saben montar sistemas para rastrear y codificar datos, analizarlos y ponerlos a la vista del mundo, hay esperanza.

    Cuando hay gente tan lista y afortunada que no le debe nada a nadie, aparecen proyectos como Sena2.info, donde podemos ver cómo trabajan los senadores, a qué dedican ese tiempo tan bien pagado. Es un proyecto incipiente, que está codificando la información disponible sobre ellos. Es una iniciativa creada al calor de otra, Desafío «Abre Datos«, cuyos premios se entregan hoy. Hablando de estos temas no puedo olvidar citar los blogs donde más he aprendido, fuentes imprescindibles en mi lector de feeds Carlos Guardiány Administraciones en Red.

    Me pregunto si en el futuro, uno de los puestos más valorados en las redacciones de los medios sea el de Minero de datos /analista. ¿Os imagináis que tras una rueda de prensa de un político en la que hablara de los éxitos o fracaso de una política (propia o ajena) un medio ilustrara la información con los datos y la forma de contrastarlos? Me refiero a que el medio fuera, en cierta manera, el localizador de la información, no sólo el analista interpretador de la realidad.

    Nota: el artículo original que inspiró esta entrada lo descubrí por mediación de Pablo Fernández (@pfernandezd) y en la iniciativa Sena2.info trabaja un buen amigo, JJ Merelo.

    Actualización (03/06/2010): David Cameron ha escrito una carta abierta a los responsables públicos con una agenda de apertura de datos que incluyen todos los nuevos contratos de la Administración desde julio de 2010.

    Actualización (07/06/2010): Se ve que no soy el único al que se le ha ocurrido la relación entre la apertura de datos y el periodismo. Los hay que preconizan un nuevo tipo de periodista.


  • Obama y su crítica al consumo acrítico de información

    Obama y su crítica al consumo acrítico de información

    Cuando estos del «Ala Oeste» se ponen a hacer algo, lo hacen bien. Otra cosa es que quieran entenderles. En su discurso en la Universidad de Hampton, Obama criticó el consumo rápido, acrítico y poco edificante de información. Citó los nombres de aparatos de consumo de información (Ipad, Ipod, Xbox,…). Sacándolo de contexto, algunos han certificado la proposición del presidente: Hasta un titular (no el artículo) de Newsweek decía que Obama decía que los aparatos estaban «pudriendo nuestras mentes».

    Esta es la cita, el discurso y el vídeo:

    And meanwhile, you’re coming of age in a 24/7 media environment that bombards us with all kinds of content and exposes us to all kinds of arguments, some of which don’t always rank that high on the truth meter.  And with iPods and iPads; and Xboxes and PlayStations — none of which I know how to work — (laughter) — information becomes a distraction, a diversion, a form of entertainment, rather than a tool of empowerment, rather than the means of emancipation.  So all of this is not only putting pressure on you; it’s putting new pressure on our country and on our democracy.


  • Censura. Por Luis F. Rull

    Luis y Alex Rull
    Abuelo y nieto. Felices

    (Nota publicada por mi padre, Luis F. Rull en su página de facebook)

    Me ocurrió algo la semana pasada que quiero contar. Sobre todo por que sospecho que la culpa la tiene una máquina (o quién la programó).
    Escribí (o intenté escribir) un comentario a un artículo que publicó en La Razón Javier González Ferrari y que se titulaba como la novela de Muñoz Molina: La noche de los tiempos. Mi comentario era más o menos así.

    Me cuenta mi hijo que cada mañana cuando despierta a las siete de la mañana a mi nieto para llevarlo a la guardería, lo primero que hace es sonreir. Que después cuando llega a la guardería bien temprano busca la mejor de sus sonrisas para su cuidadora. #Babyrull (así es como lo llaman los amigos de mi hijo), con ocho meses es un niño alegre que nunca ha llorado en la guardería. Mi hijo se va tranquilo a trabajar todos los días con la seguridad del buen trato que le dan a mi nieto.

    Me contaba mi padre (q.e.p.d.) que a su padre conserje de Correos y Telégrafos al comienzo de la guerra civil (incivil?) se lo llevarón preso por que algún imbécil lo había denunciado, quizás por rencor o simplemente por que era un hombre que le gustaba ir elegante y limpio siempre que podía, o vaya Vd. a saber por que otro estúpido motivo. Tuvo la fortuna mi abuelo que un primo suyo, oficial republicano y miembro de la CNT volviera de permiso desde el frente el fin de semana en que estaba esperando un trágico destino. Su primo fue a la cárcel, lo sacó y le dejó claro al responsable de turno que a su primo no le iba a pasar nada. Mi abuelo murió a finales de los setenta.

    Entre mi abuelo y mi nieto hay más de 100 años. Mi padre sufrió por el suyo y mi hijo es feliz con el suyo. Hay muchos canallas que quieren que esos 100 años desaparezcan, pero mi hijo se va todos los días a luchar para que la empresa que ha creado tenga éxito y su hijo sonríe a su cuidadora en la guardería.

    Éste es más o menos el texto que quise escribir y que las palabras «imbécil» «estúpido» o «canalla» al procesador de La Razón no le gustaron. Eso es lo que quiero creer.

    (Nota de Luis Rull: Hay cosas que emocionan mucho, pero conocer de dónde viene uno le ayuda a crear su propio camino y saber que hay que darle las mejores oportunidades a tus descendientes)


  • WordCamp San Francisco 2010

    WordCamp San Francisco 2010

    Nos vamos Rafa y yo de nuevo al encuentro más importante de la comunidad de WordPress, la WordCamp de San Francisco.

    Encontrarse con desarrolladores, escritores, gestores, administradores, tecnólogos, empresarios … Toda una fauna que se agrupa en torno a este software que nos da de comer y que nos alegra la vida gracias a la libertad y versatilidad que nos proporciona para nuestros proyectos.

    El año pasado me quedé con dos impresiones favorables sobre los Estados Unidos y la gente con la que estuve en SF: siempre está intentando optimizar lo que hacen y están abiertos a las ideas de cualquiera.

    La actitud crítica hacia lo que uno hace es, en la gente que conocí, automática: hagan lo que hagan, parece que siempre estén pensando «¿cómo podría hacer esto mejor y en menos tiempo?». Y esto se lo aplican tanto a los procesos como al fondo de su trabajo. Un producto que se vende bien no es más que un avance del siguiente éxito. O la última serie del pasado glorioso.

    Por otro lado, me sorprendió la facilidad con la que nos recibían allí donde pedíamos contar nuestros productos e ideas: para esta gente, cualquiera puede tener una buena ocurrencia. No les importa tanto quién cuenta algo como si la cosa vale. En España, que te reciba algún directivo, político o bancario de medio pelo requiere mil llamadas o la recomendación de alguien que esté en el círculo del poder. Y si no vas enchaquetado y perfectamente afeitado, no te molestes ni en abrir la boca.

    Dos detalles que dan algunas claves de por qué les estamos dejando conquistar el mundo.