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  • Congreso de los diputados, periodismo sin periodistas y “accountability”

    Desde la tinta china reclaman un recuento de votaciones de todos los diputados en la web oficial del congreso…

    Y yo exijo: Una web con lo que vota cada diputado… y con blog para cada uno de ellos, con comentarios de los lectores (estoy dispuesto a aceptar que deba ser registrado y que incluso puedan quitar los mensajes injuriosos: no vaya a ser que los señores diputados se nos asusten. No se puede pedir peras al olmo)

    Ya he comentado muchas veces la extrañeza de que no hubiera una web con streaming (retrasmisión a tiempo real) y con los archivos de todas las intervenciones, aprovechando que la realización se hace con nuestro dinero ( se graban todos los plenos y demás). Pero no es así. No se ha hecho, ¿por qué hacerlo?

    Pensamiento de un diputado: ¿Jugarnos el pellejo para que nos cojan en un renuncio? ¿Qué todo el mundo pueda buscar todas mis intervenciones?

    “¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NI MIJITA!!!!!!!!!!!”(*)

    Los que se inventaron lo de la “accountability” y todavía no se han atrevido a encontrar una buena traducción en español, se parten de risa con estas cosas. Eso de controlar a los políticos… sólo se le ocurre a colgados como Franky

    Y Tony Blair en Bruselas hablando como sólo él sabe. ¡Qué tio!

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  • El aire acondicionado y Peter Sellers

    Misterios de la vida: el aire acondicionado de mi despacho funciona como quiere. Además de obedecer diligentemente a los cortes que sufren todos los compañeros de mi pasillo, sufre algunas paradas y marchas autónomas. He puesto todas las opciones de mi mando a distancia exactamente igual que las de mi compañera de enfrente, la simpática Alicia, y nada.

    Nada importa: esta semana me traen el aire acondicionado a casa, es decir, paso al club de los derrochadores de energía y al de los que duermen por la noche en mi bloque, forzado por mis vecinos de abajo y de enfrente (que tienen los aparatos de aire más ruidosos del mundo)

    Una de las razones por las que una película como “El guateque” (The party) sigue teniendo garra (para mí) no es la acumulación de bromas físicas como las del cine mudo. El talento de los que la hicieron crearon un personaje torpe, pero con la capacidad suficiente de crear empatía a ratos, como en el caso de la escena en del cuarto de baño, cuando todo se vuelve en su contra: el mundo lo sabotea a través de un rollo de papel higiénico, un inodoro que no para de echar agua, que se rompe y se atasca, un cuadro que se cae, una mujer que llama a la puerta,… no son más que bromas, pero son la pesadilla de un paranoico victimista.

    Yo, feliz con las cosas que se me avecinan esta semana: me traen mis estanterías nuevas para mis libros amontonados (y para la salud mental de Eva), instalan el aire acondicionado en casa, viene una amiga, y el primer borrador del capítulo 2 estará terminado…


  • Pequeño Descanso del Blog…. gran tarea del autor


    Londres 2004 – juntos
    Originally uploaded by luisrull.

    Lamento si en un tiempo no actualizo nada, pero ahora tengo una tarea muy importante entre manos de trabajo y me dedico de lleno a ella. Los que me apreciáis, lo sabréis disculpar.

    Podré retomar algunos borradores ya empezados antes, pero no esperéis mucho. Ya volveremos, no os preocupéis.


  • Puestos del mercado de especias junto a la catedral de Granada

    El puesto por el que yo pasaba tantas veces en Granada. Miles de aromas al mismo tiempo probaban la capacidad de tu nariz. Era difícil no marearse.

    Justo debajo de la torre más bonita del mundo, aquella que, según me dijeron, no dió tiempo a terminar.


  • Los ciudadanos votan… Cada ciudadano vota… NO es lo mismo

    ¡Qué interesante lo que escibe bicho!

    «todo el mundo (ciudadanos y políticos) dio como evidente que los atentados supondrían una reacción contra el Gobierno si se demostraba que no había sido ETA, sino los islamistas»

    Tanto como todo el mundo… es mejor decir: una opinión muy extendida o la interpretación más publicada, ¿no?

    «De otro modo, ¿por qué se acusaba a Aznar de asesino, cuando era obvio que quien había ejecutado a nuestros conciudadanos fueron unos moros de Lavapiés? ¿Por qué se asumió como una evidencia, el que sufriéramos atentados por nuestra política exterior?»

    Si tenemos en cuenta la primera crítica que he hecho, y circunscribiendo a los que entraron por ese aro, tienen sentido las preguntas.Probablemente tienen sentido porque las respuestas obvias no son las más interesantes, sino las alternativas.

    Lo interesante aparece cuando nos preguntamos por las condiciones de posibilidad de las preguntas, por la capacidad del público de aceptar como válidas en el ágora política. ¿Qué sistema es este en el que se puede canalizar el odio tan fácilmente?, si es que el odio se canalizó así, algo que está por ver. (E imposible de ver, metodológicamente hablando es algo dificilísimo, por mucho que mis amigos de Madrid digan que es posible)

    ¿Qué noción de soberanía tuvo el pueblo entonces?
    Esta pregunta me desconcierta…¡qué desazón! no la entiendo.

    «Así, pues, a mi modo de ver, el problema de fondo no es si fue ETA o los islamistas, sino que, siendo los islamistas, los españoles arremetieran contra sus representantes por creerse el chivo expiatorio de los ejecutores terroristas, que pagaban en nosotros las «culpas» de su política exterior. Una democracia en condiciones habría expulsado a su presidente en las urnas si esa era su voluntad, pero no habría arremetido contra él por los atentados, sino por su impopular política internacional.»

    Me temo que no, no acepto el razonamiento. Y vuelvo a un lugar común para mis lectores: Cada ciudadano decide su voto. Y es difícil interpretar las motivaciones. Los políticos viven en la ficción de que es posible, y se pasan su mandato pensando en las causas pasadas y en las futuras,…, ilusión alimentada por gente como yo, je je. Pero se vota para no tener ni que dar explicaciones ni que decidir continuamente.

    Vox Populi, vox Dei. Si hago la abstracción de definir algunas motivaciones individuales (con las dudas sobre su validez que me surgen, dudas ya expuestas) ¿cómo voy a proyectar esas motivaciones a la totalidad de los votantes? Lamento que el metodólogo que llevo dentro salga tan furibundamente, pero NO ES POSIBLE.

    Me parece mucho más interesante analizar los mensajes que fueron lanzando los partidos, su estrategia de comunicación. Decisiones y actos comprobables. O decisiones y actos no tomados, como por ejemplo el compromiso de un gobierno de concentración nacional y elecciones en seis meses… El papel de los partidos es enjuiciable. El de los ciudadanos y lo que votan me parece más peligroso.

    ¿Podremos ver a medio plazo un auge de la desafección democrática derivada de lo que hicieron (o de lo que no hicieron, que me parece más grave, además de más fácil de comprobar) los partidos el 11-14 M? A mis amigos de la sociología política les paso la patata caliente…

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