David Foster Wallace

David Foster Wallace

Luis Rull  

Con varias décadas de retraso me está empezando a interesar mucho David Foster Wallace. Me quedan muchas de sus novelas por leer, pero su cadencia, su manera de expresar la ideas (no siempre las ideas en sí) me encanta. No se qué me hubiera pasado si hubiera leído su obra cuando fue publicada en los 90 y yo tenía la mente más voluble, pero ahora me gusta encontrar cosas con las que estoy de acuerdo e ideas que odio y que me parecen horribles pero, en su boca y en su teclado, están bien argumentadas y desplegadas.

This is make any sense to you?

David Foster Wallace en la entrevista a ZDF en 2006.

La entrevista que abre esta entrada es interesante (es una versión no editada y eso también le da naturalidad) porque en realidad es un tira y afloja entre la entrevistadora y él porque no se da la importancia que le asigna ella. Resalta lo difícl que es para él explicar un libro o su intención al escribirlo varios años después de redactarlo. Tiene un momento muy revelador cuando le preguntan sobre la «alta» y la «baja» literatura y Foster Wallace empieza a hablar del silencio, de la concentración necesaria para disfrutar una obra de arte complicada (libros, música,…): Un lujo y también una necesidad. Un lujo que yo he redescubierto en el encierro y que me ha permitido volver a disfrutar de obras que necesitan su tiempo, su concentración. Creo que también es un hábito que hay que cultivar y que debemos enseñar a nuestro hijos.

A million readers, many of whom are for upper classes and have a good education, has been taugth the pleasures of hard working in reading or music or art, and liked art.

David Foster Wallace en la entrevista a ZDF en 2006.

Me pregunto si será un autor que será olvidado o tendrá influencia en el futuro. Para mi, hoy, al final del primer encierro del Covid19, lo tiene.

Y por supuesto, la famosa charla de graduación que llegó a ser un libro y que tuve que traducir parcialmente en una clase de inglés. Muy muy diferente (por profunda y humilde) a otras dos casi igual de famosas: las de Steve Jobs y la de Steven Spielberg:

¿Qué habéis leído de él y qué os gusta/disgusta? Me gustaría elegir bien la siguiente obra que voy a leer.

Distinguir Miller de Upham

Distinguir Miller de Upham

Luis Rull  

Cuando el humo de la batalla se disipa, comienzan las mentiras de los relatos. Ya puestos en las analogías bélicas, usemos las buenas. Veamos la creada por uno de los grandes, Steven Spielberg. Utilicemos su historia y su personajes para disipar la niebla.

Al final de Salvar al soldado Ryan, sólo los supervivientes pueden contar qué ha pasado. Y podemos imaginar que no contarán sus trapos sucios. Para ser admirados por los demás, todos seleccionamos la mejor foto para nuestro «catálogo», nuestro mejor perfil para mostrarnos guapos. Especialmente si el héroe de verdad ha caído en combate y sólo quedamos nosotros para reclamar y disfrutar la victoria.

El cabo Upham es bienintencionado pero siempre le superan las circunstancias. Hasta el uniforme le queda grande, tiene un cuerpo delgado y frágil. Es humano, como los demás, pero está desubicado, el frente no es su lugar. Es empático y moral, pero sus propuestas tienen consecuencias terribles. Cuando de verdad hace falta, el miedo lo paraliza y muere gente. Es políglota, culto, sabe leer mapas, pero es inútil para enfrentarse al enemigo cuerpo a cuerpo. Upham es un vencedor pero no un héroe. No es malvado, no es un asesino, no tiene malas intenciones. Sufre, llora, nos recuerda la brutalidad de la guerra. Nos cae bien porque intercede por un alemán al que van de matar a sangre fría. Pero también nos gusta por lo contrario: acaba matando a ese mismo alemán al final de la película, con la misma sangre fría que nos repugnaba de los demás pocos minutos antes. Su único disparo. Dadas las consecuencias de sus actos, no es quien debe recibir la gloria. Pero lo más probable es que lo haga.

El capitan Miller es tosco, hermético y distante. Se adapta, decide, actúa según sus capacidades e información. Da seguridad cuando su gente la necesita. No reclama gloria, ni necesita la adoración, no se siente héroe. Sabe sus limitaciones y se limita a la misión. No intima con sus soldados, es hermético sobre su vida civil.

Tácito escribió

Este es el punto más injusto de las guerras: todos reivindican para sí una parte de las victorias, pero achacan las derrotas a uno solo.

Vida de Júlio Agrícola. Tácito

Iniquissima haec bellorum condicio est: prospera omnes sibi vindicant, adversa uni imputantur.

De vita et moribus Iulii Agricolae. Publius Cornelius Tacitus.

Quizás algunos piensen que lo importante es el relato, porque quien reclama la victoria con más talento es proclamado héroe. Los ingenuos pensarán que al final la verdad se abre camino. En cambio, creo que lo grave moralmente es el paso inmediatamente anterior: proclamar que esto es algo parecido a una victoria porque, en realidad, tampoco es una guerra.

Como bien dice mi admirado David Bonilla,

La necesidad de héroes solo revela el fracaso de un sistema.

No more heroes. David Bonilla

Si no hay más remedio, si nos obligan a ver esto como una guerra, hay que aprender a distinguir al capitán Miller del cabo Upham.