Una consulta popular sobre la conveniencia de la ratificación de un tratado internacional.
El electorado (que no el pueblo) es designado para decidir si se debe o no ratificar.
Se trata de elegir entre SÍ o NO.
A dice que cree que lo mejor es que se ratifique.
B dice que cree que lo mejor es que se ratifique.
A dice que B no está diciendo con la suficiente convicción que se debe ratificar.
B dice que A ha convocado la consulta para reforzar su legitimidad (sic)
Gana el SÍ.
Alta abstención.
A dice que votar NO es malo. A dice que donde B suele tener resultados altos, el NO es superior a la media nacional. Conclusión: B es malo.
A dice que no votar SÍ es malo. B dice que la culpa de la abstención es de A, ya que la convocó muy apresuradamente y no la fomentó adecuadamente. Conclusión: A es malo.
Yo me limito a citar a Van Morrison: Talk is cheap.
Deja una respuesta