Interpretando a Beethoven

¿Quién se iba a pensar que la Quinta Sinfonía tenía tantas decisiones?

Todo tiene que tener buen por qué. Interpretar es ser consciente de lo que uno hace, tomar decisiones basándonos en lo que el creador ha escrito, pero no limitarse a transcribirlo, hay que pensar en lo que hay y decidir cómo debe quedar, porque todo está conectado, tiene un sentido conectados con las otras partes.

Lo infinito puede ser contraintuitivo

Series infinitas

Me encanta este vídeo.

La mente humana es curiosa, pero también perezosa, por lo que usa la semejanza lógica y la intución para tomar atajos y ser más eficiente. En el ámbito de lo infinito, nos encontramos con aparentes paradojas, algunas veces sólo producto de una versión simplificada, «aguada» del conocimiento que nos sirve en el día a día. Pero aquellos que conocemos a gente que sabe matemáticas, sabemos que sólo son bosquejos, bocetos del conocimiento real, que es más complicado y que exige un trabajo y una inteligencia que no siempre está al alcance de todos.

Cuando Cantor se enfrentó al infinito, abrió la caja de Pandora y pagó un alto precio:

Siempre le estaremos agradecidos.

La fragilidad

Los jóvenes se sienten invulnerables. Los maduros sospechamos que nos puede pasar cosas malas. Los ancianos saben que somos frágiles.

¿Qué ocurre si una mañana llaman a la puerta y no es el lechero, sino la guardia civil que te detiene y te acusa de matar a una niña y a su padre?

La enfermedad y los accidentes son las cosas que más tememos porque nos sentimos seguros con lo demás. Confiamos en que nuestro trabajo y talento nos darán sustento. Compramos coches seguros y limitarnos la velocidad para no morir en la carretera. Pero no esperamos que la Justicia nos señale y nos envíe a la cárcel durante tres años.

Javier Caraballo ha escrito un libro contando la pesadilla de una persona a la que el sistema judicial falló miserablemente hasta que el “Tribunal Supremo confirmó su inocencia en sentencia firme”. Es la misma pesadilla que tan bien retrataron Alfred Hitchcock y Henry Fonda en “Falso culpable” y que tanto me impactó cuando la vi la primera vez.

Buena sanidad para prevenir las enfermedades. Buena educación para no caer en la ignorancia. Buena justicia para evitar ser un falso culpable.

Hay que cuidar lo que nos da seguridad. Son cosas que nos permiten ser libres.

Comprad el libro, que merece la pena:

Aquí Javier Caraballo charla con Carlos Herrera sobre el libro y el suceso.

Foto de de Ricard Gabarrús

¡Me incorporo a Torresburriel Estudio!

Tengo la gran alegría de anunciar que me uno a Torresburriel Estudio para llevar la recién creada oficina de Madrid en Castellana 77.


Llevo muchos años colaborando con Daniel Torresburriel y ha llegado la hora elevar la relación a un plano más estable. Me dedicaré a atender a los clientes madrileños y a labores comerciales. En principio lo compaginaré con los clientes de Mecus, cuyo número en Madrid también ha ido creciendo. Mecus tendrá, por tanto, también oficina en Madrid. En muchos casos son y serán los mismos, por lo que nos ha parecido muy conveniente unirnos.

¿Qué hacemos en Torresburriel Estudio? En TBE nos dedicamos, simplificando mucho, a ayudar a los clientes a crear productos con los que sus clientes estén satisfechos. En lenguaje técnico, se llama «Experiencia de usuario» y se usa la abreviatura inglesa UX.

¿Cómo lo logramos? No es magia, ni inspiración divina, ni siquiera el genio de un diseñador lo que nos da la clave para ayudar a crear un producto usable, con el que el cliente tenga una buena experiencia con la empresa o marca que nos contrata. El secreto está en una metodología de trabajo probada, centrada en la investigación, en la observación de la realidad. Es la realidad nuestra principal aliada para diseñar productos. Y la metodología es potente porque usa técnicas de investigación que devuelven información, certezas, sobre lo que de verdad piensan los usuarios: Entrevistas en profundidad, focus group, test con usuarios, card sorting, tests de conceptos, service safari, análisis de tareas,… todas esas tareas que idealmente siempre tenemos que hacer para plantear un proyecto profesional, pero que nunca hacemos porque no hay presupuesto o tiempo. Tras muchos años en esto, he descubierto que la calidad y la eficacia en los proyectos se consigue partiendo de un conocimiento preciso de los usuarios y de la aplicación de un método sistemático y probado.

(Aquí podéis ir leyendo algo más sobre lo que hacemos en el Estudio.)

Una nueva etapa con un equipo de gran calidad, con el que el resto de Mecus también se siente cómodo. Una nueva etapa con oficina estable en Madrid, lo que me obligará a viajar mucho y a acompañar mucho a mi querido primo Juan, que me cede un dormitorio maravilloso en su casa, muy cerca de la oficina. La familia se queda, por ahora, en Sevilla.

Ya me está quedando muy larga esta entrada, así que guardo para la siguiente otra de las grandes ideas que Daniel y el equipo me han metido en la cabeza: UX no es UI.

(A los amigos madrileños: ya iré a visitaros uno a uno para contaros mis nuevas historias y para ponernos al día con unas cervezas)