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Una concentración ¿para qué?

Esta tarde voy a asistir a una concentración a las 20:00 en la Plaza Nueva de Sevilla para defender mis derechos fundamentales, amenazados por el anteproyecto de ley de Economía sostenible. Uno de ellos es el de la libertad de expresión (Artículo 20 de la Constitución española):

Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.Y su importante punto 5:
5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
No hay mucho más que decir. El Estado siempre quiere controlar a sus ciudadanos y convertirlos en súbditos. No importa quien esté en el gobierno. Sólo retroceden cuando se les llama la atención y cuando ven en peligro su posición. Yo quiero que los límites a mis derechos fundamentales los decida un juez, no una comisión ministerial (esté quien esté en la comisión).
Lo ocurrido en los últimos días en España con la movilización contra las medidas anunciadas es muy importante y creo que es muy positivo. Independientemente de las motivaciones, actos o intereses de algunos, es claro que muchos ciudadanos hemos decidido actuar como sociedad civil, cosa inusual en España. Ciudadanos libres preocupados por asuntos públicos se movilizan para conseguir un objetivo común.
Si al escándalo existente responden llamando a un grupo de blogueros, saben que se pueden exponer a que les saquen los colores (los blogueros suelen decir lo que piensan en público) o se levanten de la mesa en cuanto intenten marear la perdiz u ofrecer negociar el reglamento (al viejo estilo caciquil-español). Si no han entendido que este fenómeno es en red y que no se rige por los esquemas del siglo XIX o XX, estarán cometiendo un gran error.
¿Ha desplazado el escándalo las críticas al núcleo de la Ley de economía sostenible? Es posible. No creo en los que creen que esto ha sido una cortina de humo/globo sonda para desviar la atención. Ha sido algo intencionado para satisfacer las demandas de un grupo de interés que está perdiendo luchas en los tribunales. Pero me he equivocado otras veces y hay muchas posibles explicaciones, incluidas aquellas sobre la lucha entre ministerios.
No hay que olvidar dos reclamaciones adicionales del manifiesto: neutralidad de la red y derecho al secreto en las telecomunicaciones. Dos peligros adicionales por los que habrá que luchar, antes o después.
Yo iré a la concentración. Y voy a pocas manifestaciones.
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Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet.
He leído este manifiesto y he decidido difundirlo en mi página porque considero muy importante salvaguardar nuestros derechos fundamentales garantizados (en teoría) por la constitución. Noticias muy inquietantes se están leyendo y no llegan ecos de actitudes muy peligrosas: Es necesario parar estas acciones totalitarias y que la clase política sepa que no son los únicos actores políticos en nuestra sociedad.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, muchos periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
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La Ciencia sirve para muchas cosas, no la abandones, ella no lo haría
Puestos a recortar cosas, el Gobierno ha propuesto recortar el presupuesto para la Ciencia española. Aunque han sacado muchas respuestas diciendo que ha recortado gastos corrientes y que la investigación no se verá afectada, ya podrían aumentar o mantener el presupuesto general y poner ese ahorro en proyectos de investigación y centros de excelencia (eso sí, con evaluaciones serias y competitivas, que hay demasiada gente viviendo de la amistad de los gestores)Esta entrada forma parte de la campaña «La Ciencia española no necesita tijeras«.



