The Need to Censor Our Dreams. Žižek en su jugo.

No sabes si has aprendido algo o te ha engañado pero has pasado un buen rato. Esto es una charla de Zizek. Esta perplejidad me pasa mucho con él y siempre me ha pasado con pensadores posmodermos. Al final, la terrible herramienta de la falsabilidad impide decir si dicen la verdad o no. No hay realidades objetivas con las que contraponer o alinear sus ideas. Sólo hay visiones, impresiones, interpretaciones de lo que dice. No hay manera de comparar lo que dice con la realidad. «Everything that is solid melts into air».

Pero entre el chaparrón de ideas, sale una que me interesa: Capitalismo, Democracia, libertad,… Plantea el fin de uno de los dogmas de los que crecimos en los setenta: capitalismo/democracia están siempre sepadadas de comunismo/totalitarismo.

In today’s China, Capitalism growth is exploding not in spite of Communism, but because of it.

Slavok Zizec

And so on…

Reseña de «La mente de los justos» de Jonathan Haidt

Portada del libro La mente de los justos

Un gran libro, a medio camino entre la divulgación (no es necesaria formación en psicología o filosofía) y lo académico (contiene una larga introducción con la base teórica que lo sustenta). Jonathan Haidt es profesor en NYU, un académico especializado en psicología moral.

El libro parte de la discusión sobre si la moralidad es meramente racional o emocional o en qué combinación de ambas podemos situarla. La símil del guía del elefante es muy ilustrativo para entender cómo funcionamos con nuestros juicios. Un elefante va donde quiere, su guía tiene un limitado poder de decisión si el elefante decide seguir una senda:

La intución viene primero,

el razonamiento estratégico después

Jonathan Haidt «La mente de los justos»

Me interesó especialmente el marco de los «receptores gustativos» que nos explica en el capítulo 7, ya que nos da un marco de estudio con el que medir y entender las opiniones y juicios de los demás, más allá de la versión maniquea o cínica de la opinión pública. La teoría de los sentimientos morales nos dice que hay (al menos) cinco receptores gustativos, cinco fundamentos de la moralidad que podemos desarrollar (mucho o poco):

  • Cuidado/Daño
  • Equidad/Engaño
  • Lealtad/Traición
  • Autoridad/Subversión
  • Santidad/Degradación

Diferentes personas tienen desarrollados más unos tipos que otros. Aquellos capaces de tener gustos más variados comprenden mejor a los demás (incluidos los asesores de comunicación política y los políticos para los que trabajan).

También recalca la importancia de la moralidad (y la religión) en la creación de un vínculo social, de una visión de conjunto, de pertenencia a algo común, similar a una colmena. Un interruptor que se enciende y se apaga y que tiene profundas raices evolutivas. Esta parte me ayudó con la ideas que estoy desarrollando respecto al trabajo remoto y el de las organizaciones, especialmente en el desarrollo de software y de servicios digitales.

La reflexión sobre la sublimación del yo en el grupo me gustó mucho, ya que da un sistema de referencia para entender el sentimiento de pertenencia y la identificación con el grupo.

Me perdí un poco en la explicación sobre la evolución y los genes en la creación de la moralidad. No estoy seguro de si por mi incapacidad o por la traducción. 😉

Un libro imprescindible si te dedicas a la comunicación política o simplemente te interesa la moral. Y un buen punto de partida para conocerte a ti mismo, una de las claves de la felicidad.

En resumen, es un gran apoyo teórico a aquellos que pensamos que el pluralismo político es imprescindible para la convivencia.

El gran Sergio Redondo, que me recomendó el libro, hizo una muy buena reseña:

¿Constancia u obcecación?

(Artículo publicado en El Mundo Andalucía el pasado 25 de abril de 2019 bajo el título «La resistencia»)

Una de las virtudes más apreciadas es la constancia, relacionada con la insistencia, esto es, la capacidad de mantenerse en la senda de un objetivo marcado sin sucumbir a los obstáculos.

Desgraciadamente, no es fácil distinguir a priori la obcecación de la insistencia, el trabajo inútil y luchar por un imposible de la búsqueda de un objetivo perseverando. Sólo por el éxito posterior podemos evaluar si es uno u lo otro. Un político puede ser un héroe por resistirse a negociar con Hitler o un cacique que acaba matando de hambre a su pueblo con tal de seguir mandando. Un emprendedor puede ser un héroe nacional por crear un empresón o un villano que tiene que despedir a media plantilla porque las ventas no son las esperadas.

Estos conceptos resbaladizos, como las metáforas que acaban pensando por nosotros, son utilizados por los que nos quieren imponer una idea sin pedirnos permisos o sin que nos demos cuenta. Seguidme, confiad en mí, votadme, es lo que en esencia hacen los políticos en democracia. Sólo conociendo los valores reales que mueven a la persona y la intuición sobre su éxito podemos prever si la resiliencia es tal o mera obcecación. ¡Ah!,pero no todos podemos conocer a nuestros líderes, no invitan a café para charlar de sus ideas o intenciones.

Conocer a nuestros políticos, a nuestros jefes, obligarles a que nos muestren qué son, qué piensan. De lo contrario, los mediocres, que también pueden ser muy persistentes, nos pueden arrastrar con sus cruzadas o llevanos al mar de la vulgaridad, donde nunca pasa nada.

Ver «Interpretation Class: Beethoven – Symphony No. 5, Mvt. 1» en YouTube

¿Quién se iba a pensar que la Quinta Sinfonía tenía tantas decisiones?

Todo tiene que tener buen por qué. Interpretar es ser consciente de lo que uno hace, tomar decisiones basándonos en lo que el creador ha escrito, pero no limitarse a transcribirlo, hay que pensar en lo que hay y decidir cómo debe quedar, porque todo está conectado, tiene un sentido conectados con las otras partes.

Lo infinito puede ser contraintuitivo

Series infinitas

Me encanta este vídeo.

La mente humana es curiosa, pero también perezosa, por lo que usa la semejanza lógica y la intución para tomar atajos y ser más eficiente. En el ámbito de lo infinito, nos encontramos con aparentes paradojas, algunas veces sólo producto de una versión simplificada, «aguada» del conocimiento que nos sirve en el día a día. Pero aquellos que conocemos a gente que sabe matemáticas, sabemos que sólo son bosquejos, bocetos del conocimiento real, que es más complicado y que exige un trabajo y una inteligencia que no siempre está al alcance de todos.

Cuando Cantor se enfrentó al infinito, abrió la caja de Pandora y pagó un alto precio:

Siempre le estaremos agradecidos.

La fragilidad

Los jóvenes se sienten invulnerables. Los maduros sospechamos que nos puede pasar cosas malas. Los ancianos saben que somos frágiles.

¿Qué ocurre si una mañana llaman a la puerta y no es el lechero, sino la guardia civil que te detiene y te acusa de matar a una niña y a su padre?

La enfermedad y los accidentes son las cosas que más tememos porque nos sentimos seguros con lo demás. Confiamos en que nuestro trabajo y talento nos darán sustento. Compramos coches seguros y limitarnos la velocidad para no morir en la carretera. Pero no esperamos que la Justicia nos señale y nos envíe a la cárcel durante tres años.

Javier Caraballo ha escrito un libro contando la pesadilla de una persona a la que el sistema judicial falló miserablemente hasta que el “Tribunal Supremo confirmó su inocencia en sentencia firme”. Es la misma pesadilla que tan bien retrataron Alfred Hitchcock y Henry Fonda en “Falso culpable” y que tanto me impactó cuando la vi la primera vez.

Buena sanidad para prevenir las enfermedades. Buena educación para no caer en la ignorancia. Buena justicia para evitar ser un falso culpable.

Hay que cuidar lo que nos da seguridad. Son cosas que nos permiten ser libres.

Comprad el libro, que merece la pena:

Aquí Javier Caraballo charla con Carlos Herrera sobre el libro y el suceso.

Foto de de Ricard Gabarrús

¡Me incorporo a Torresburriel Estudio!

Tengo la gran alegría de anunciar que me uno a Torresburriel Estudio para llevar la recién creada oficina de Madrid en Castellana 77.


Llevo muchos años colaborando con Daniel Torresburriel y ha llegado la hora elevar la relación a un plano más estable. Me dedicaré a atender a los clientes madrileños y a labores comerciales. En principio lo compaginaré con los clientes de Mecus, cuyo número en Madrid también ha ido creciendo. Mecus tendrá, por tanto, también oficina en Madrid. En muchos casos son y serán los mismos, por lo que nos ha parecido muy conveniente unirnos.

¿Qué hacemos en Torresburriel Estudio? En TBE nos dedicamos, simplificando mucho, a ayudar a los clientes a crear productos con los que sus clientes estén satisfechos. En lenguaje técnico, se llama «Experiencia de usuario» y se usa la abreviatura inglesa UX.

¿Cómo lo logramos? No es magia, ni inspiración divina, ni siquiera el genio de un diseñador lo que nos da la clave para ayudar a crear un producto usable, con el que el cliente tenga una buena experiencia con la empresa o marca que nos contrata. El secreto está en una metodología de trabajo probada, centrada en la investigación, en la observación de la realidad. Es la realidad nuestra principal aliada para diseñar productos. Y la metodología es potente porque usa técnicas de investigación que devuelven información, certezas, sobre lo que de verdad piensan los usuarios: Entrevistas en profundidad, focus group, test con usuarios, card sorting, tests de conceptos, service safari, análisis de tareas,… todas esas tareas que idealmente siempre tenemos que hacer para plantear un proyecto profesional, pero que nunca hacemos porque no hay presupuesto o tiempo. Tras muchos años en esto, he descubierto que la calidad y la eficacia en los proyectos se consigue partiendo de un conocimiento preciso de los usuarios y de la aplicación de un método sistemático y probado.

(Aquí podéis ir leyendo algo más sobre lo que hacemos en el Estudio.)

Una nueva etapa con un equipo de gran calidad, con el que el resto de Mecus también se siente cómodo. Una nueva etapa con oficina estable en Madrid, lo que me obligará a viajar mucho y a acompañar mucho a mi querido primo Juan, que me cede un dormitorio maravilloso en su casa, muy cerca de la oficina. La familia se queda, por ahora, en Sevilla.

Ya me está quedando muy larga esta entrada, así que guardo para la siguiente otra de las grandes ideas que Daniel y el equipo me han metido en la cabeza: UX no es UI.

(A los amigos madrileños: ya iré a visitaros uno a uno para contaros mis nuevas historias y para ponernos al día con unas cervezas)