¿Constancia u obcecación?

¿Constancia u obcecación?

Luis Rull  

(Artículo publicado en El Mundo Andalucía el pasado 25 de abril de 2019 bajo el título «La resistencia»)

Una de las virtudes más apreciadas es la constancia, relacionada con la insistencia, esto es, la capacidad de mantenerse en la senda de un objetivo marcado sin sucumbir a los obstáculos.

Desgraciadamente, no es fácil distinguir a priori la obcecación de la insistencia, el trabajo inútil y luchar por un imposible de la búsqueda de un objetivo perseverando. Sólo por el éxito posterior podemos evaluar si es uno u lo otro. Un político puede ser un héroe por resistirse a negociar con Hitler o un cacique que acaba matando de hambre a su pueblo con tal de seguir mandando. Un emprendedor puede ser un héroe nacional por crear un empresón o un villano que tiene que despedir a media plantilla porque las ventas no son las esperadas.

Estos conceptos resbaladizos, como las metáforas que acaban pensando por nosotros, son utilizados por los que nos quieren imponer una idea sin pedirnos permisos o sin que nos demos cuenta. Seguidme, confiad en mí, votadme, es lo que en esencia hacen los políticos en democracia. Sólo conociendo los valores reales que mueven a la persona y la intuición sobre su éxito podemos prever si la resiliencia es tal o mera obcecación. ¡Ah!,pero no todos podemos conocer a nuestros líderes, no invitan a café para charlar de sus ideas o intenciones.

Conocer a nuestros políticos, a nuestros jefes, obligarles a que nos muestren qué son, qué piensan. De lo contrario, los mediocres, que también pueden ser muy persistentes, nos pueden arrastrar con sus cruzadas o llevanos al mar de la vulgaridad, donde nunca pasa nada.

Interpretando a Beethoven

Luis Rull  

¿Quién se iba a pensar que la Quinta Sinfonía tenía tantas decisiones?

Todo tiene que tener buen por qué. Interpretar es ser consciente de lo que uno hace, tomar decisiones basándonos en lo que el creador ha escrito, pero no limitarse a transcribirlo, hay que pensar en lo que hay y decidir cómo debe quedar, porque todo está conectado, tiene un sentido conectados con las otras partes.