Una muerte, un suicidio, una vida. Aaron Swartz

Luis Rull  

(Actualizados y añadidos algunos enlaces)

Aaron Swartz se suicidó hace unos días. Era un joven excepcional que tuvo una gran influencia en nuestras vidas, por código que creó, por ideas que desarrolló y por libertades que defendió. Le debemos mucho. Así se describía él. Ni que decir tiene, se deja muchas cosas en el tintero.

El código que usamos en los múltiples aparatos y servicios todos los días fue hecho, en algún momento, por alguien. Desde los más comerciales a las más altruistas, todos tienen el alma de quien lo hizo. Por eso es tan importante que gente con una actitud altruista, con la mente puesta en la libertad que puede proporcionar su trabajo, tenga la capacidad de crear cosas. Por eso los desarrolladores deben tener conciencia «política», en el sentido más puro de la palabra. Las consecuencias del trabajo que realizan pueden ser muy perniciosas (control, censura, seguridad, …) o muy positivas (liberadoras, productivas, que favorezcan la innovación y permitan a otros crear valor para los demás).

  • Tim Lee, en destaca su artículo, American hero, en el Washington Post, su espíritu pionero, su interés por el acceso público a la información,  lo denomina «insubordinate idealist», el tipo de persona que hace innovador y rico a su país.
  • Marilin Gonzalo, por otro lado, nos habla de cómo el mundo que queremos construir no es el que acosó a Aaron y que no se construye una sociedad abierta, que pueda dar oportunidades a todos, maltratando y persiguiendo a sus ciudadanos.
  • Dolors Reig nos recuerda que Aaron vive en nuestras libertades, una forma muy poética de hacerle un homenaje.
  • Lawrence Lessing, el abogado y amigo de Aaron, va más allá y acusa a la fiscalía federal de acoso.

No se si es mártir de la dictadura del copyright o no, pero sí una persona que luchó por cosas que creyó justas y que yo creo justas: el conocimiento debe ser libre para ser productivo. Como era un hacker genuino, un tipo que hace cosas en vez de sólo hablar o pensar en ellas, abrió caminos para los demás. Cuando supo que una empresa cobraba por suministrar  la sentencias de juicios, que eran documentos públicos, se puso manos a la obra e hizo posible la devolución al público lo que era suyo.

(Ha provocado una oledada de «liberaciones» de artículos académicos que podéis seguir en twitter por #pdftribute.)

En el New York Times (A Data Crusader, a Defendant and Now, a Cause) e preguntan si de ser un «cruzado», el ataque a las circunstancias de su suicidio y sus ideas no se convertirá en un movimiento efectivo.

No creo que nadie sepa qué pasa de verdad por la cabeza de alguien que toma la decisión de suicidarse. Es un tema del que no me gusta hablar porque creo que es de una gran complejidad y es muy difícil saber qué o quién provoca que alguien se suicide. Muchos, incluída su familia, echan la culpa a la fiscalía y al MIT, que mantuvieron la petición de muchos años de cárcel y multas millonarias por un supuesto delito que muchos que saben más que yo de las leyes de los USA califican como «menores».

Me encantó una entrada del propio Aaron, en el que da consejos a seguir:

  1. Be curious. Read widely. Try new things. I think a lot of what people call intelligence just boils down to curiosity.
  2. Say yes to everything. I have a lot of trouble saying no, to an pathological degree — whether to projects or to interviews or to friends. As a result, I attempt a lot and even if most of it fails, I’ve still done something.
  3. Assume nobody else has any idea what they’re doing either. A lot of people refuse to try something because they feel they don’t know enough about it or they assume other people must have already tried everything they could have thought of. Well, few people really have any idea how to do things right and even fewer are to try new things, so usually if you give your best shot at something you’ll do pretty well.

Siendo un genio precoz él mismo, escribió una entrada muy divertida sobre la genialidad infantil .

Os dejo su experiencia en su lucha contra SOPA, la ley que, con el pretexto de proteger el copyrigth, permitía censurar sin control y elmininaba todo lo que ha hecho innovador a internet:

Escribió cosas muy interesantes sobre la actitud ante los retos (Believe yo can change), Productividad o dificultades (Lean into the pain). Y sobre la importancia del conocimiento libre.

But sharing isn’t immoral — it’s a moral imperative (Aaron Swartz Guerilla Open Access Manifesto)

Otros artículos interesantes:

  1. Obituario n el New York Times
  2. En Techcrunch
  3. En Hacker News, de Y combinator, incluída una nota de su madre.
  4. Enrique Dans sobre la liberación de textos académicos.
  5. Aaron Swartz: Idealist, Innovator—And Now Victim por 
  6. En The Economist.
  7. Cómo el MIT pilló a Aaron en el New York Times.
  8. En la muerte de Aaron Swartz por Juan Urrutia.

Foto de ragesoss.

Cambios organizativos y pequeños equipos: escapando de la jaula de hierro

Luis Rull  

Portada Agenda de la empresa 2012 Luis Rull(Este artículo fue publicado en el número de febrero de 2012 de Agenda de la empresa en el especial sobre sociedad del conocimiento)

Cambios organizativos y pequeños equipos: escapando de la jaula de hierro. Por Luis Rull.

Los cambios tecnológicos ha traído nuevas formas de colaboración cuyo impacto completo todavía no hemos ni vislumbrado.

Hay un apreciable aumento de los trabajadores free-lance capaces de integrarse en equipos efímeros, ágiles e innovadores para proyectos complejos. Desarrollo de software, proyectos artísticos complejos (musicales, plásticos, audiovisuales, …), traducciones, maquetaciones, análisis de datos, … multitud de tareas están saliendo de las tradicionales oficinas multitudinarias a equipos ad-hoc compuestos por personas repartidas por todo el mundo.

Una de las ventajas para muchos trabajadores especializados es la posibilidad de resolver problemas complejos a través de su propia especialización. Lo que antes era una contradicción (especialización y versatilidad), ahora es un ventaja competitiva, porque la capacidad de innovar está en los contactos y la experiencia de gestionar equipos temporales, en un sistema que incluye el ensayo-error de una mejor manera que ningún otro sistema anterior.

Libertad de prensa (Ley Sinde Wert y la Constitución de Cádiz)

Luis Rull  
La Verdad, la Historia y el Tiempo. Goya
La Verdad, la Historia y el Tiempo (también conocido como «Alegoría de la adopción de la Constitución de 1812») Francisco de Goya

Art. 371. Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.

Constitución española del 1812.

200 años después:

(…) La Sección Primera amplía su ámbito competencial,(…) a los conflictos entre distintas entidades de gestión, entre los titulares de derechos y las entidades de gestión, y entre éstas y las entidades de radiodifusión, (…)

La Sección Primera refuerza así su condición de instrumento especialmente idóneo en el funcionamiento del sistema vigente de la propiedad intelectual para resolver este tipo de conflictos, lo que requiere generalmente una compleja valoración de derechos e intereses.

Ley Sinde-Wert (Real Decreto 1889/2011, de 30 de diciembre, por el que se regula el funcionamiento de la Comisión de Propiedad Intelectual)

La libertad de expresión no es limitada por los tribunales. Lo es, de facto, por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Cerrarán las webs que quieran. Así de simple. Y no protegerá la producción cultural española, sino, principalmente, la de otro país.

Imagen: La Verdad, la Historia y el Tiempo (también conocido como «Alegoría de la adopción de la Constitución de 1812») Francisco de Goya. Fuente: Wikimedia.

Un gobierno en funciones no puede aprobar hoy la ley Sinde

Luis Rull  
Imagen de Eneko, de 20 minutos

Ante la previsible aprobación dentro de unas horas de la polémica «Ley Sinde», los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet seguimos manifestando, como hicimos en el Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet de 2 de diciembre de 2009, nuestra firme oposición a una norma que incluye modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet.

En principio no parece de recibo que un Gobierno en funciones adopte esta decisión en su último o uno de sus últimos Consejos de Ministros.

Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks, por lo que insistimos en estos razonamientos:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Pásalo y Publícalo.

Lo que nos gusta puede aislarnos y hacernos dogmáticos

Luis Rull  

Si los filtros que usamos nos personalizan la información que consumimos adaptándola a nuestros gustos, ¿no deja fuera aquellas formas de ver el mundo que son muy distintas a las nuestras?

Me encontré con el mismo dilema hace 15 años, cuando llevaba, con otros amigos, la sala de prensa del Colegio Mayor donde vivía cuando estudiaba en la Universidad de Granada. En una discusión que nunca olvidaré llegamos a la conclusión de que no debíamos comprar los periódicos que más votos tuvieran en una encuesta a todos los estudiantes, sino que debíamos hacer la selección que generara más variedad de contenidos y menos superposición de visiones. Por ejemplo: no tenía mucho sentido comprar dos periódicos que tuvieran mucha información del Real Madrid (Marca y As) si dejábamos a los aficionados del Barça fuera.

Cuento esto porque, al cabo de los años, me he dado cuenta de que lo que más me ha enriquecido como persona fueron los 5 cursos que me pasé leyendo periódicos que nunca pensé que leería y conviviendo con personas muy diferentes a mi, que se convirtieron en grandes amigos. Superar los prejuicios o enfrentarlos a un escrutinio racional nos hace adultos, responsables y más sabios.

El vídeo lo vi hace meses y me inspiró parte de una ambiciosa conferencia que sigo depurando cada vez.