Metodología, Corrupción y Política

Luis Rull  


Comunicado de Prensa: Transparency International Corruption Perceptions Index 2005 | Español

A) De corrupción y metodología.
Para los que no se paran a pensar en el problema de la medida de fenómenos sociales. Si es difícil definir analíticamente la corrupción, imagínense construir una herramienta de medida para un país. ¿Y para todos los países del mundo?

¿Cómo poner en un instrumento de medida los elementos suficientes como para reducir a un común denominador acciones tan diferentes unas a otras, acciones que apenas tienen en común los rasgos de que se saltan las normas generales de convivencia y que son perjudiciales para la vida en común?

¿Cómo poner en una medida, en un número, dos cosas como el soborno a un policía para librarse de una multa con la posibilidad de que pongan una noticia a tu favor en el telediario público de máxima audiencia?

Aquí está su metodología, que nos pone en el puesto 23 de los menos corruptos.

B) De Metodología y Política Local

Otros, como el alcalde de Nueva Cork, Michael Bloomberg, basa su política en la recopilación y análisis masivo de datos sobre el territorio y los ciudadanos que gobierna. Por algo el tipo viene de ser jefe de análisis de Salomon Bros (Vía Juan Freire ) Tiene un departamento de recolección y análisis de datos muy bien pertrechado, con buen presupuesto, que le indica dónde y cómo debe actuar. Daniel L. Doctoroff es quien lleva estas cosas. Otro tipo listo.

Juan Freire hace un comentario muy fino que, con mi experiencia, puedo suscribir totalmente:

«A un nivel local, no deja de sorprenderme la falta de conocimiento objetivo (más allá del «contacto con el pueblo») que nuestros políticos demuestran. Pocos ayuntamientos han desarrollado sistemas de monitorización de los problemas urbanos que incluyan tanto las redes de toma de datos como los análisis estadísticos que permitan obtener indicadores. En todo caso, se suele disponer de bases de datos con fines exclusivamente administrativos y recaudatorios, pero no se suele ver esta información como una oportunidad para conocer los problemas de los ciudadanos y buscar soluciones, a pesar de que el coste extra sería pequeño y los beneficios potenciales muy elevados.»

¿Qué dirán mis (ex) compañeros del mundo académico sobre esto? Probablemente lo identifiquen con el New Public Management o la Nueva Cultura Política de T N Clark . De los media y los comentaristas políticos, no escucharemos gran cosa…

Preparad la Universidad, viene la paridad de género. Avance del nuevo anteproyecto de ley Universitaria española.

Luis Rull  

Estos son dos rumores que hay en la red:

1) Debe haber equilibrio entre chicos y chicas en la Universidad en todos los estudios. (Eso lo llama ACCESO EQUILIBRADO)

2)Los puestos de gestión (gobierno) de la Universidad, deben ser paritarios. En caso de órganos unipersonales (rector, director de deptartamento, …) no debe repetirse el género más de un mandato (si hay dos mujeres que son rectoras en dos mandatos consecutivos, el siguiente mandato debe elegirse a un hombre)

De primera, se me ocurren varias pegas a ambas. La primera es que hay intervenciones sobre la sociedad que no tienen virtualmente efecto. Respecto a las carreras muy desequilibradas ¿qué van a hacer? ¿Hacer cupos, creando notas de corte distintas? En Enfermería los chicos podrán entrar con menor nota, sólo por el hecho de ser chicos. Y no es eso lo que me molesta, me molesta la falta de fondo intelectual de este tipo de política de igualdad. No todas las políticas «de igualdad» son adecuadas, las hay erróneas, y esta es una de ellas.

El problema es definir bien el campo de acción, la definición del problema: ¿Dónde están el origen de las desigualdades de género en España? ¿Qué problema resuelve haciendo cuotas en las carreras? Creo que el de las diferencias profesionales de género no. ¿Qué hace que las chicas y los chicos quieran estudiar carreras diferentes? ¿Por qué hay que poner exigencias académicas diferenciadas?

Otro día hablo de la rotación de género de los cargos académicos…

EL RADICAL

Luis Rull  

Me comentáis varios lectores que por qué escribí de la forma en la que lo hacía en el mensaje sobre la ley de retención de datos y comunicaciones personales sin control judicial.

No os preocupéis. No me he vuelto loco ni un nihilista político. Tampoco el radical que siempre quise ser, ni el agitador que muchos creíais que era. Simplemente fue un ejercicio de estilo para ver cómo podía expresar unas ideas desde el otro lado de la valla, desde el lado inocente, ingenuo, exaltado.

Las ideas no eran (son) radicales. Sólo la forma de expresarlas. Muchos de vosotros conocéis mi alergia a la retórica hipócrita (o eufemística) de ciertos políticos, empeñados en adjudicar a los demás las cualidades de ángel o demonio discrecionalmente. La entrevista a la Ministra Calvo en el programa de Gemio del pasado sábado o la intervención de sobre quién es o no es feminista de Amparo Rubiales en una tertulia la semana pasada son buenos ejemplos de estos discursos que me producen fobia.

Entiendo que algunos replicarán que Federico Jiménez Losantos es igual, que no es muy respetuoso ni tolerante. Es posible, pero él no me hace chantaje.

Y ahora valoro el respeto que me enseñaron mis amigos Próspero, Juan Carlos, Benjamín, Paco, Bartolo, Luis, (y tantos más…) en Granada, hora tras hora leyendo cuatro periódicos y viendo telediarios, o discutiendo el contenido de un artículo para la revista que editábamos. Valoro lo que me enseñaron en conocimiento, en valores de tolerancia y empatía, en la forma de aceptar al otro sin problemas, porque es tu amigo, porque entiendes qué pasa por su cabeza, porque sabes que no quiere manipularte.

Por otro lado, con ese estilo pude enseñar bien la doble cara del que lleva muchos años en el poder y usa la imagen del outsider redentor que, sólo si vuelve a mandar (sólo si sigue mandando), traerá el bienestar y el maná del cielo para todos los justos. Porque aquel que no es justo, aquel que no piensa como él, es un retrógrado que sólo quiere chupar la sangre a la clase trabajadora. Y si pienso como él/ella y tengo mis dudas de su capacidad de que él/ella haga realidad esa ideal, o bien soy un radical de ultraizquierda (y un utópico trasnochado) o bien un quintacolumnista de las fuerzas reaccionarias que pretenden volver al franquismo.

El funcionario de la política nunca se ve como un engranaje del sistema que quiere cambiar, sino como un alicate o un martillo.

El Estado intervencionista que no interviene….

Luis Rull  

Pego entero para que veáis si no es un escándalo. Mi apreciado Javi Moya lo escribe mejor que yo:En España es cinco veces más caro llamar a la esquina que a China: «Tal y como denuncia la FACUA (Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía):


La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) denuncia que las tarifas de interconexión que cobran las compañías de móviles españolas son tan elevadas que llamar desde fijo a Movistar, Vodafone y Amena cuesta ya considerablemente más caro que hacerlo a móviles de otros muchos países.

Con el nuevo Plan de Precios 11 de Telefónica de España […] llamar a un móvil chino cuesta 0,04 euros por minuto más IVA, mientras que hacerlo a una compañía de móvil española cuesta entre 0,1140 y 0,1850 euros por minuto (según horario y destino), hasta cinco veces más caro, más un coste de establecimiento de 0,0685 euros. […] Así, si salta el buzón de voz del usuario de telefonía móvil chino y se cuelga, ese par de segundos sólo supondrá 0,0013 euros al cliente de Telefónica, frente a los 0,2535 euros que le costarían si la llamada se dirigiese a Amena en horario normal.

El motivo de que las tarifas de interconexión de las compañías de móviles sean tan elevadas es que están hasta un 275% por encima de costescuando la legislación europea establece de que deben estar orientadas a costes.

FACUA considera escandaloso que pese a la existencia de un organismo regulador que debe garantizar la transparencia y la orientación a costes de las tarifas de interconexión de los operadores móviles españoles, éstas sean desproporcionadamente más caras que las negociadas por Telefónica con compañías extranjeras.

Tomando como referencia la última contabilidad de costes de Movistar que ha hecho pública la CMT, relativa a 2003, sus tarifas máximas de interconexión tendrían que bajar un 73,3% para orientarse a costes. Una cifra que FACUA estima incluso conservadora ya que cada año, el margen de ingresos por encima de costes viene creciendo de forma espectacular debido a dos factores: los costes disminuyen considerablemente (de 2002 a 2003 lo hicieron en un 19,7%) y la CMT impone bajadas ridículas en las tarifas de interconexión.»

La tabla está en el blog de javi moya