Increíble cómo empieza Somerset Maughan su nov...

Luis Rull  

Increíble cómo empieza Somerset Maughan su novela «El filo de la navaja»: «Nunca he dado inicio a una novela con tanto recelo». Así comienza el primer capítulo en el que confiesa su tesis de la imposibilidad de conocer a fondo a personas de diferentes países,…, para, a continuación, presentarnos a un personaje muy interesante (Elliott Tenpelton), una persona entre arribista, diletante, snob y encantador. Una persona que no hace daño, que no molesta excepto a los que le envídian por su exquisito gusto o por la inutilidad de su vida.

Si no es posible realizar una medición fiable d...

Luis Rull  

Si no es posible realizar una medición fiable de toda la red política de una localidad (Problemas de población oculta, Bola de nieve, medición de las distintas relaciones, dificultad de acceso a los entrevistados, problemas con la confidencialidad,…) ¿Por qué no estimar la red a través de los medios de comunicación?¿Por qué no conocer la realidad política a través de la realidad revelada a los ciudadanos a través de los medios? ¿Incurriría en un sesgo demasiado grande?

Escuché la historia de una pareja en una ciudad...

Luis Rull  

Escuché la historia de una pareja en una ciudad «de provincias» de España. Funcionario él, empleada de banca ella. Muy atractivos ambos.

Compenetrados, cariñosos el uno con el otro, ¿enamorados?
Ambos son deportistas, cultos (pero no progres), divertidos y abiertos a sus amigos, aunque no son el «alma» de ninguna fiesta o círculo de amigos. Una pareja de mediana edad que paga sus impuestos y que se queja de las cacas de los perros en las aceras. Una pareja normal.

Él ha demandado a su notario y a su abogado. Alguien ha descubierto un secreto que ambos tenían y que no querían compartir. Ahora mucha gente lo mira por la calle. Muchos amigos han dejado de llamarle. En el trabajo le hacen vacío: Hacen como si no existiese.

Hace dos meses ella murió. Cáncer de mama: dos semanas de vida. Con los trámites de la herencia y demás cosas se ha descubierto que no eran marido y mujer. Ni siquiera pareja de hecho. Eran hermano y hermana. Y ahora sólo son un pervertido canoso triste y resentido.