Cuenta una historia para que entiendan tu idea

Foto de Paul Schultz

Muchos dicen saber de comunicación política. Visto cómo nos hablan sus jefes, lo dudo. Porque si lo supieran, les hubieran enseñado algunas cosas sobre la persuasión y cómo contar historias para explicar su postura. Cuando veo cosas como las que os explico en esta entrada, me sorprendo de que no haya manifestaciones contra la clase política todos los días.

Thom Hartmann es un locutor de radio y escribió un libro en 2007 llamado “Cracking the Code”. Os lo recomiendo, está muy barato en Amazon de segunda mano. Leí la mitad hace un par de años y me di cuenta de que la disyuntiva sociedad política-cultura política (la disyuntiva es sobre cuál determina a cuál) es indisoluble. (Nota: Otra forma de plantear esa disyuntiva es “¿Tenemos los políticos que nos merecemos?”)

En una democracia tan mediática como la española, se puede esperar una oratoria mejor y una estrategia más pedagógica para explicar las posturas o decisiones políticas. No solemos escuchar el por qué de determinadas políticas, sólo declaraciones vagas sobre qué es bueno o malo. El concepto de “framing“, ya clásico en ciencia política, es tan interesante como escurridizo y proclive al populismo pero, a estas alturas, todo me vale. Se contratan a asesores más por su conocimiento de las cloacas o vicios políticos que por sus capacidades profesionales. Lo se bien porque algunos de esos profesionales me suelen contar sus peripecias con esta oligarquía que nos gobierna.

Una herramienta que yo uso para evaluar las declaraciones políticas es la siguiente: tras escuchar al político, formulo en mi mente la misma frase contraria. Tras eso, evalúo si sostener esa idea es un disparate o tiene sentindo. En una tontería, pero si invertís un poco de vuestro tiempo en este ejercicio, os daréis cuenta de la cantidad de obviedades que nos muestran los medios de comunicación de los políticos. ¿Son ellos, son los medios o es que yo soy muy paranoico?

Lo he visto en una gran entrada donde viene mucho mejor explicado: en el blog Reflexiones de Comunicación Política “Descifrando el código” claves para ganar el debate político cara a cara (Vía Xabier Peytibi)

Foto de Paul Schultz

Ahora o nunca

España tiene varios problemas económicos graves. Tras más de año y medio (como mínimo) de crisis, los indicadores no van bien y no parece que haya grandes cambios que mejoren la situación.

Una crisis tan profunda no tiene todas sus causas fuera y no se sustrae a errores fundamentales de la vida económica española. Como ejemplo, la financiación de los Ayuntamientos: No puedo creerme que el papel de las administraciones locales en la  no tenga nada que ver con la burbuja inmobiliaria. Muchos nos paramos a pensar que si los Ayuntamientos tuvieran financiación suficiente para la cantidad de tareas que se les han impuesto (por ejemplo, servicios sociales), no jugarían el papel interesado que han jugado en mantener altos los precios del suelo.

Podría poner otros ejemplos, pero no soy economista  y quedan atrás mis años de estudio de la estructura económica de España. La formación de los profesionales o los privilegios supervivientes del franquismo de algunas castas serían otros dos. La productividad basada en sueldos bajos + muchas horas de trabajo y no en un buen trabajo de calidad, rápido y competitivo. Tampoco es cuestión de hacer una lista que otros hacen mejor que yo.

Lo que me llama poderosamente la atención es la falta de autocrítica de los ciudadanos de a pie. No nos cuestionamos si nuestras decisiones personales han sido o no las adecuadas dadas nuestras capacidades. Es más fácil divagar sobre crisis de las hipotecas sub-prime norteamericanas o sobre los sueldos astronómicos de los banqueros de Wall Street. Es relevante también para la economía pequeños detalles, por ejemplo, los coches que se compraban a plazos los nuevos ricos del andamio: chicos con 18 años que empiezan a ganar €2.000 mensuales (trabajando duro, eso sí). Eso me escandalizaba hace cinco o seis años. ¿Envidia? 😉 O los gastos suntuarios de algunas pequeñas empresas en oficinas en caras zonas comerciales sin tener necesidad, puesto que su fuerza de ventas no lo necesitaban. La suma de lo micro hace lo macro. No todos somos responsables, pero no hay un único culpable.

¿Qué esperan PSOE y PP (et al.) para rememorar “Los pactos de la Moncloa“? Muchos criticaron en su momento esos pactos porque supusieron dejar de la lucha partidista algunas cuestiones económicas que necesitaban de tiempo, resolución y confianza del exterior de que serían continuadas. Entre otras cosas, se garantizaba que a corto y medio plazo no se darían bandazos macroeconómicos y que se podía confiar en España como un país en las que las condiciones económicas serían estables, sobre todo ante una inflación galopante.

Con las declaraciones de algunos del PSOE buscando conspiraciones internacionales (quien especula contra un país es porque lo ve débil y atacable) y las chulerías del PP lo que tiene que hacer Zapatero es llamarnos para que le digamos qué hacer, no me han dado mucha confianza. Los llamamientos a arrimar el hombro (sin más) o esos deje paso a otros que arreglemos las cosas porque van muy mal, no me dan la impresión de que quieran llegar a un acuerdo.

Espero sinceramente que todo esto sea un paripé para no interferir en las conversaciones y negociaciones que estén llevando a cabo y por si salen mal no parecer estar inactivos.

Jordi Sevilla opina sobre los pactos de Estado:

En mi opinión. no son posibles los grandes Pactos de Estado en España mientras en las dos fuerzas políticas mayoritarias predomine la lógica electoral de partido frente a aquella del interés general. Hoy, el objetivo exclusivo de los dos partidos mayoritarios es ganarle las elecciones al adversario.

Los Pactos de la Moncloa, tan denostados por algunos de mis profesores en la facultad, supusieron la modernización de la economía española y la vacuna contra veleidades populistas en la naciente democracia española. Recomiendo vivamente la lectura del artículo que escribió sobre el temauno de sus principales protagonista, Enrique Fuentes Quintana. Inviertan un rato en leerlo, merece la pena de verdad. En todo caso, este vídeo

http://www.youtube.com/watch?v=zrWYWHtGhRY

Nota: lamento este arranque economista tan tocho, pero mis dudas son tantas que no las puedo poner en dos líneas, lo cual demuestra que no puedo ser periodista. 😉

Algunas fuentes de inspiración de este artículo:

Preguntas a vuelapluma

Que no se escape, foto de <ahref="http://flickr.com/photos/franlistan/">franlistan</a>

Que no se escape, foto de franlistan

  • ¿Por qué los políticos no comen en su casa?
  • Ver en la crisis una oportunidad ¿es de masoquistas?
  • La culpa no es nada, ¿la autocritica puede llevar a comprender mejor la realidad, (vía la empatía)?
  • Si el PP y PSOE están de acuerdo en que hay que ir a la cumbre de Washintong Washington
    ¿por qué no nos dicen qué es lo que van a proponer? ¿La tasa Tobin? ¿El modelo de gestión de la cajas de ahorro? ¿El modelo de gestión del crecimiento inmobiliario español?
  • Un buen equipo es un tesoro ¿por qué cuesta tanto felicitar a la gente que trabaja con nosotros cuando lo hacen bien? ¿no será cosa de la envidia? ¿o del miedo a que nos abandonen?
  • El sistema está en crisis, ¿cuál es tu alternativa?

Foto de franlistan.

Lecturas veraniegas: Tres artículos de ABC

The Future has spoken. IT says we’re screwup. Foto de Kevin Fox http://flickr.com/people/person/En agosto hay un día de vacaciones muy especial, el de la Asunción, en el que todo se para (aún más). Yo paré para irme a Pegalajar a estar con mi familia y recordar tiempos mejores.

El único periódico que pudo llegar a la casa fue ABC. Y encontré con tres artículos muy interesantes. Pudimos discutir sobre algunos de ellos rodeados de avispas, a la espera del tradicional cordero, este año espectacularmente sabroso, pero amargo para el alma.

  • La Imagen de España en los tiempos de Internet 2.0 de Enrique Alejo (bio en pdf), jefe de la Oficina Comercial de España en Chicago: Nos habla de que la imagen Internacional de España puede ser buena, pero que no está asociada con valores instrumentales (eficacia, disciplina, trabajo) sino a otros más cálidos (emoción, vitalidad, ocio), lo cual puede ser bueno para empresas como Inditex (Zara), pero malo para las empresas de servicios o de alta tecnología. Lo que me ha parecido interesante es que señala que, en un mundo en el que cada vez más usuarios generan opinión, contenidos e incluso información, la visión de España puede estar condenada a ese lugar “secundario”, de poco valor añadido, puesto que la mayoría de las referencias vendrán por las vacaciones, la gastronomía, la literatura,… Este tipo de experiencias tienden a ser más emocionales y por lo tanto más proclives a ser “carne de blog”, y más relevantes en el universo de la comunicación de Internet 2.0, en la que los medios tradicionales tienen que ceder su monopolio de creación de sensaciones y opinión. Equilibrar la balanza es más complicado en los contenidos generados por los usuarios tienen un creciente peso en cantidad (entradas, páginas vistas, buscadores) y en calidad (prestigio, confianza, influencia). No sé por qué, pero me acordé de aquel verso de Tunnel of Love, de Dires Straits (Oh girl it looks so pretty to me just like it always did / like the spanish city to me when we where kids). Enrique sostiene que España tiene mucho que decir y enseñar en asuntos que preocupan mucho a los norteamericanos:

    asuntos de interés público en los que la provisión privada es, cuando menos, compleja. La seguridad nacional y el terrorismo, la energía, la salud, la inmigración o el medio ambiente, necesitan tanto en su provisión como en su consumo de una combinación entre valores «fríos» y «cálidos». Ahí hay un hueco para un posicionamiento creíble de España y sus empresas en Estados Unidos.

  • Democracia y Libertad. Foto de Wakalani http://flickr.com/photos/wakalani/Trae un poquito de trabajo a Jerez” titula el periodista, citando a un ciudadano que se acercó al Presidente del Gobierno Español, Rodríguez Zapatero. Yo me pregunto: ¿es el papel de un presidente de Gobierno “traer un poquito de trabajo”? Esas son algunas de las cosas que creo que podrían mejorar en nuestro país: la mentalidad estatalista (¿servil?) que espera que, desde el más arriba, el más allá, le provean de lo que necesita. (*) No se si me he vuelto un liberal radical (¿un radical liberal?), pero no creo que sea su trabajo. Crear la condiciones para que tenga un trabajo estable y bien remunerado, quizás. ¿Alguien me ilumina?
  • Un Estado dirigido por un gobierno representativo, ¿debe ser todopoderoso? Rodríguez Braun, economista y periodista nos habla de los prejuicios sobre el liberalismo en su artículo Liberalismo: ni sentido ni sensibilidad. Retoma argumentos de Isaiah Berlin en Los Orígenes del Romanticismo y de Robert Dahl en la Democracia y sus críticos, sobre todo los relacionados con la pasión y la razón. También cita una frase atribuida a Rodríguez Zapatero que no he conseguido contrastar si es apócrifa o no:

    Los valores de la ciudadanía son los que deciden libre y responsablemente quienes representan a los ciudadanos

    ¿os parece razonable? Aún circunscribiéndose a la educación para la ciudadanía me parece un grave error. ¿y a vosotros?¿Alguien puede confirmar que es suya?¿En qué contexto fue formulada?

¡Ah! También leí uno de los mejores obituarios nunca escritos:

Mrs. Astor was proud of the fact that she never gossiped. She was proud that she never had a face-lift. She was proud to have mastered the art of conversation and was able to communicate ideas without resorting to ad hominems. She was proud to be loyal to her friends from all walks of life. She valued not what people had, but who they were and what they could contribute. She treated everyone as unique and as important individuals — from the guards at the Metropolitan Museum of Art to those at the Library, to presidents, governors, senators, and industry titans. She became the unofficial and enduring First Lady of New York City. First Ladies come and go, but Mrs. Astor always remained, a symbol of what is good, decent and proper — as well as wonderful, classic and above all, matchless — about New York.

Resorting to ad hominems… genial

(*) Me entran recuerdos de cuando enseñaba estadística usando los datos de la encuesta mundial de valores.

Fotos de Kevin Fox (diseñador de gmail, google calendar, y google reader) y de Wakalani.

Actualización: (18 agosto 2007) Pido perdón por no haber puesto el enlace al artículo de Rodríguez Braun. He incluído también la foto de Libertad y Democracia de Wakalani porque ahora sí tengo su permiso para hacerlo.