La raya

¿Quién tiene la tiza?

La raya que divide buenos y malos.

La raya que divide feministas y machistas.

Fachas y progres.

Autoritarios y liberales.

La raya entre pensar a y pensar b. Ser a o ser b.

Quien tiene/coge la tiza gana la discusión, porque decide

quién tiene qué idea,

quién es un mediopensionista disfrazado,

quién un tapado del lado b que pretende estar en a. Apestado, contaminado, manipulado o alienado.

Decide cuál es el resumen de su argumento antes incluso de empezar a desarrollarlo.

Quizás el peor vicio de nuestro tiempo no sean los ad-hominems, sino otro tipo de falacia, la del hombre de paja.

¿Quién tiene la tiza?

La delgada línea roja del sectarismo

Una única línea une, en la geometría euclidiana, dos puntos. Y divide el espacio en el que está de forma absoluta. (Corrección de Mario Bilbao: Una línea divide el plano en dos semiplanos y un plano divide el espacio en dos semiespacios.) Una línea roja divide el universo en las mentes de muchos. No hay forma de escapar de la amistad o la enemistad.

Desde la transición, una malsana relación se ha mantenido entre políticos y periodistas. Bajo la excusa de mantener un consenso y estabilidad a la sociedad española, los unos se comprometen a dar contenidos fáciles de distribuir en exclusiva para ellos (*). Y los otros a entender lo público desde la acción de los partidos y de sus políticos, informando pocas veces de otros temas y enfoques distintos a los institucionales. (**)

No es posible en la mente de los sectarios una postura crítica en el debate público. La opinión de un ciudadano sólo puede estar o como fanático de un partido o como arribista del poder. Poco contamos los demás.

  • (*)¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué no se retransmiten en directo todas las ruedas de prensa y sólo dejan entrar y preguntar a periodistas?
  • (**) ¿Alguien se ha preguntado alguna vez por qué aparecen tan pocos estudios sociales serios no vinculados a la contienda política?

Foto original de OpenSource.com en flickr.