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Rafa ha publicado dos entradas en el blog de la empresa. Llevamos mucho tiempo queriendo hacer estas cosas tan raras:

  1. El futuro.
  2. Un nuevo enfoque.

Aunque sean, como dice Rafa, de autobombo, a lo mejor os interesan.

A los que nos habéis apoyado, animado o enseñado algo, que sepáis que os lo agradecemos y que no han caído en saco roto vuestras aportaciones.

¡A por ello! Cambios, apertura y avance

En Mecus siempre estamos entre lo que somos, lo que nos dejan ser y lo que queremos ser. Poco a poco nos convertimos en el proyecto que queremos, que pensamos, que un día de hace años nos ilusionó tanto como para liarnos la manta a la cabeza y crear esta locura.

Rafa, mi socio y a pesar de eso amigo, me recuerda de vez en cuando para qué estamos aquí. Ayer, en su entrada, mucho más directamente de lo habitual. Tras tres meses de trabajo muy duro con dos proyectos que se han alargado más de la cuenta, nos toca dar nuevos pasos: desde irnos a una oficina mucho más grande a intentar más seriamente ser más abiertos con lo que hacemos. Nos quedan mil líneas de código que documentar y liberar, los seminarios abiertos, trabajar más en ayudar a comunicar, mejorar en liquidez, velocidad de respuesta, trabajar mas creativamente y con más tranquilidad, compartir mucho mucho más, … incluso pintar la nueva oficina, entre cientos de cosas aplazadas.

No se me caen los anillos si admito que hemos cometido errores de bulto al olvidar que aspiramos a hacer realidad unos valores. En ello estamos y en ellos estaremos hasta que salga.

Ayer, en una charla sobre diseño de organizaciones en Open Green/RedPyme me recordaron que muchas veces la más efectiva de las transparencias es aquella que se hace sobre los errores. Hay fallos puntuales, como evaluar erróneamente unas bases de datos para una migración, pero olvidar qué nos hace felices en este trabajo es un error que no podemos permitirnos. Estoy en la mitad de mi vida profesional y es aquí donde veo por primera vez la posibilidad de crear algo de verdad. No todo el mundo tiene esta suerte. Por eso mismo me siento con la obligación de poner todo mi empeño y ser sincero conmigo mismo y mi equipo.

Con Rocío en el equipo nos está siendo más fácil encontrar lo relevante y desechar lo accesorio. Su capacidad de trabajo por un lado y su entusiasmo, unido a una mirada limpia sobre las cosas por otro, nos ayuda a centrarnos en lo que nos hace felices.

Viviendo en un mundo en que la metáfora del avance aplicado sobre la vida se usa tanto que ya no parece metáfora, se me hace complicado usarla sin que parezca falsa, pero esta entrada ya está hecha.

Por último, una cita de la entrada de Rafa:

En la oficina llevamos tres semanas de no parar. De no salir, trabajando a dos o tres turnos según el día. Cerrando una etapa. Dentro de muy poco haremos la primera remodelación de Mecus. Un pasito más hacia el futuro y hacia lo que queremos ser. Buscando ese hueco en el que hacer lo que nos entusiasma, lo que nos gusta de verdad, y disfrutar con ello.

Superar la primera fase, después de tres años de vida. No tener miedo a la apertura, dedicarnos de verdad al Software Libre, convertirnos de verdad en Empresa Abierta… En definitiva, compartir. Y divertirnos mientras lo hacemos

Los Mecus en WordCamp. Foto de Fernando Tellado

2009, un año para recordar

Alex Rull espera placidamente el comienzo del 2010

Alex Rull espera placidamente el comienzo del 2010

Advertencia: este artículo es (todavía) más egocéntrico de lo habitual.

Hoy termina 2009, uno de los años más interesantes que he vivido. Han pasado cosas muy relevantes para mí y los míos. Este blog ha bajado en interés y frecuencia de actualización, pero debía escribir sobre un año especial.

Lo primero, el nacimiento de mi hijo Alejandro, que me ha dado una alegría y una perspectiva sobre la vida que nunca soñé tener. Gracias a él y a su madre, me parece que soy mejor persona y creo saber algunas cosas que debo mejorar en mi vida. ¡Qué locura traer a este mundo a alguien y responsabilizarse de él!

Muchas cosas han pasado. Algunas muy buenas, otras, tristes: Una obra en casa, obtener el carnet de conducir, un puñado de conferencias y charlas a las que me han invitado, muchos amigos a los que he aconsejado en su aventuras empresariales y personales, miles de lecturas y charlas de las que he aprendido mucho, la desaparición de gente a la que apreciaba, alguna que otra traición de confianza, correcciones o enseñanzas de gente que me aprecia,…

En lo profesional, mecus me ha dado muchas satisfacciones y algún que otro agobio. Hemos incorporado a Rocío a nuestro equipo y su adaptación ha sido mucho más rápida de lo esperado. Nuestra forma de trabajar ha cambiado sustancialmente con la incorporación de un miembro con perfil técnico, lo que significa que no entiendo un 50% de las discusiones de la oficina. He aprendido mucho y los errores han sido profesores muy efectivos: La liquidez, evaluar bien las horas dedicadas a los proyectos, saber cuándo decir “no” a clientes, decidr qué gasto es superficial y cuál superfluo, saber cuándo se puede apretar al resto del equipo y cuándo darle espacio para hacer lo que más les gusta cuando les apetezca, decidir cuál será la próxima remesa de productos… Miles de errores y algunos aciertos nos permiten vislumbrar  el 2010 como el mejor año de mecus. Con Rafa, mi compañero de fatigas profesional, el cielo es el límite.

En el lado profesional/personal, nuestra visita a San Francisco fue maravillosa. Presentar un proyecto a algunas de las mentes que más admiras es un gran honor. Y comprobar que nuestras locuras tienen sentido en cabezas brillantes como las que estaban allí aquel día, un gran orgullo. Orgullo de trabajar con quien un día decidió montar una empresa contigo. Por otro lado, la WordCamp España estuvo muy bien y nos divertimos mucho. ¡Qué gran locura es mecus y qué bien nos lo estamos pasando!

Mi segunda actividad profesional, Evento Blog España, salió razonablemente bien. Mis compañeros José Luis y Benito me han demostrado ser aún más grandes al afrontar con éxito las mayores dificultades que nunca hemos tenido. ¡Qué grandes lecciones me dan los compañeros cuando suplen mis carencias y errores con discreción! Toca mejorar e innovar.

Si en estos días toca comparar situaciones, creo que el mundo y nuestro país son mejores y peores que hace un año. Yo confío más en algunos de mis semejantes y he perdido la esperanza de que algunos dejen de ser ignorantes, arrogantes o malvados. Muchos deben cambiar la senda que han tomado. Les pido autocrítica y sinceridad con ellos mismos, ni más ni menos que lo que pido para mí.

¡Qué gran año el 2009! ¡Qué gran año será el 2010!