A trabajar, a trabajar, hasta enterrarlos en el mar…

Cuando era pequeño, cantaba con mis padres este hermoso poema de Alberti. Hoy, mientras en mi ciudad un consejo de ministros enviaba al congreso una ley injusta y retrógrada, mi respuesta ha sido con las únicas armas de las que dispongo: mi trabajo. No he hecho nada especial, excepto trabajar con más concentración y convicción […]