A por los 40. So far so good

Foto de Victoriano Izquierdo

Foto de Victoriano Izquierdo

Hoy cumplo 40 años y un día. No tiene nada de especial, es sólo un número más, un día más… pero es bonito como símbolo.

A falta de hitos para orientarnos, buscamos marcas que nos den sentido y escala de dónde estamos y si estamos cumpliendo plazos: Qué es ser niño, joven, adulto o anciano ha cambiado mucho en la historia.

Mucho me preguntaron ayer cómo me siento, y eso me ha hecho reflexionar un poco. Porque siento que apenas he comenzado a hacer las cosas importantes de mi vida. Como si lo hecho hasta ahora no haya sido más que un aprendizaje, la preparación de lo que ha de venir.

A punto de nacer mi segundo hijo, al borde de un cambio sustancial en mecus y en ebe, … todo parece el comienzo de la parte más brillante de mi vida. La parte en la que toda la ayuda que he recibido y el trabajo de los míos da frutos. A todos vosotros, gracias. Lo mejor está por llegar

La doctrina Rull

Hace tiempo, y como consecuencia de observación de años, descubrí el secreto mejor guardado de mi familia paterna: La doctrina Rull de evaluación de nuevos miembros.

Consiste en un sistema de aceptación de los nuevos miembros asociados (los políticos: básicamente, los novios de mis tías) basado en una única variable: lo feliz que hace al miembro de la familia original.

Es preciso decir que la consecuencia inevitable (comprobado empíricamente) es la fagocitación del nuevo miembro en la familia, cual Corleones cualquiera. La táctica de la gallina que acoge todos los huevos bajo su protección y calor se aplica cual cernícalo descrito por Félix Rodríguez de la Fuente.

Uno de los corolarios de esta doctrina es sencillo y brutal: sea como sea el nuevo miembro, alto, bajo, culto, rico, zarrapastroso, soso,… sólo se le mira una cosa: la situación “del nuestro”.

Me gusta esta doctrina, aún siendo brutal. Me gusta incluso sabiendo el hecho de que nunca se ha aplicado su lado negativo. Espero que sea así por muchos siglos…