La acción directa de la sociedad: Mi participación en la mesa redonda organizada por ISA

Y la rueda de preguntas y respuestas

También están disponibles las demás intervenciones.

Iniciativa Sevilla AbiertaLos amigos de ISA (Iniciativa Sevilla Abierta) han tenido la gentileza de invitarme a la tercera sesión del ciclo “Regeneración de la democracia”, que se celebra mañana en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla (en Viapol) a las 19:30, específicamente al titulado “Acción directa de la sociedad”. Mis compañeros de mesa son impresionantes:

  • Francisco Jurado Gilabert,investigador del Laboratorio de Ideas y Prácticas Políticas en la Universidad Olavide y portavoz en Sevilla de la plataforma Democracia Real ¡Ya!)
  • Javier Sánchez, científico del CSIC en el Instituto de la Grasa y portavoz en Sevilla del colectivo Ciencia con Futuro
  • Ubaldo García Torrente, arquitecto experto en redes internacionales de cooperación para la regeneración social de barrios
  • Modera: Xavier Coller catedrático de Sociología de la Universidad Pablo de Olavide y miembro de Iniciativa Sevilla Abierta

No me creo especialmente cualificado para hablar de esto, y menos junto a gente tan buena, pero si me han invitado personas cuyo criterio he respetado hasta ahora, ¿por qué les voy a llevar la contraria?

Se me han ocurrido algunas cosas de las que hablar. Es posible que me podáis ayudar a completarlas:

  1. El crecimiento de la sociedad civil frente a la política. Cada vez más gente se organiza para resolver sus problemas, no para pedir que se los resuelvan los poderes políticos. Es posible que no sea un esquema viable para todos los problemas, pero es un camino en que los partidos políticos o los miembros de la casta corporatista (sindicatos, patronales, OSIGs,…) no son bienvenidos.
  2. Lo quiero, lo hago. Cuando quieres algo, cuando ves que con otros puedes conseguirlo, te lanzas a hacerlo, aunque sea una locura. Pasamos del, “lo quiero, dámelo” a personas que hacen sus propias asociaciones (más informales que formalmente legalizadas). Con el espíritu de las asociaciones vecinales de los 80, pronto cooptadas por los partidos y caciques locales, surgen nuevas forma de actuar.
    • El ejemplo que mejor conozco es el de la Huerta del Rey Moro, en la calle Enladrillada, jardin gestionado por los vecinos, aunque ya obtuvo ayudas oficiales, su origen y madurez se hace al margen de los políticos.
    • Otro ejemplo, distinto pero muy edificante, es el de WorkInCompany. Un espacio de coworking, de innovación y promoción del emprendizaje, que no es totalmente un negocio, ni una incubadora, ni un hub donde trabajar con gente brillante,… sino todo eso junto. Tampoco es un chiringuito donde achicar subvenciones, que es lo que muchos se hubieran convertido facilmente si tuvieran el talento de sus creadores y menos escrúpulos ;). Todas la semanas hay un encuentro de algún tipo: Comercio electrónico, presentación de proyectos, talleres de diseño,… arreglados pero informales, serios pero abiertos a críticas, sin estructuras burocráticas pero con las ideas muy claras…
  3. La mancha de aceite se expande. La desafección por todo lo público comenzó por los políticos, pero se está expandiendo a más áreas de la gestión de los recursos políticos públicos. Desde las empresas que tienen participación pública a asociaciones subvencionadas, pasando por los funcionarios… un manto de sospecha se cierne sobre lo público. Nada más injusto que esto, pero el silencio, la cobardía y las presiones está creando un recelo que será difícil de erradicar.
  4. Herramientas de organización y comunicación. La capacidad de coordinación, difusión y discusión de las propuestas ha provocado que cualquier buena idea tenga su oportunidad pero, sobre todo, no dependa de grandes instituciones o medios. Antes, las infraestructuras necesarias para coordinar ideas complejas implicaban cierta uniformidad, jerarquía,… para llevarlas a cabo. La explosión de las nuevas tecnologías ha supuesto un cambio organizativo impresionante: La toma de decisiones, la apertura y la versatilidad de los grupos sociales están cambiando la naturaleza de las mismas, haciéndolas ligeras y atrayendo a muchas personas que nunca habían pensado en actuar en el ámbito público.

¿Alguna idea para mejorar mi intervención? ¿Qué me dejo en el tintero?

Las diapositivas que voy a usar.

Una concentración ¿para qué?

Imagen de Eneko, de 20 minutos

Imagen de Eneko, de 20 minutos

Esta tarde voy a asistir a una concentración a las 20:00 en la Plaza Nueva de Sevilla para defender mis derechos fundamentales, amenazados por el anteproyecto de ley de Economía sostenible.  Uno de ellos es el de la libertad de expresión (Artículo 20 de la Constitución española):

Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

Y su importante punto 5:

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

No hay mucho más que decir. El Estado siempre quiere controlar a sus ciudadanos y convertirlos en súbditos. No importa quien esté en el gobierno. Sólo retroceden cuando se les llama la atención y  cuando ven en peligro su posición. Yo quiero que los límites a mis derechos fundamentales los decida un juez, no una comisión ministerial (esté quien esté en la comisión).

Lo ocurrido en los últimos días en España con la movilización contra las medidas anunciadas es muy importante y creo que es muy positivo. Independientemente de las motivaciones, actos o intereses de algunos, es claro que muchos ciudadanos hemos decidido actuar como sociedad civil, cosa inusual en España. Ciudadanos libres preocupados por asuntos públicos se movilizan para conseguir un objetivo común.

Si al escándalo existente responden llamando a un grupo de blogueros, saben que se pueden exponer a que les saquen los colores (los blogueros suelen decir lo que piensan en público) o se levanten de la mesa en cuanto intenten marear la perdiz u ofrecer negociar el reglamento (al viejo estilo caciquil-español). Si no han entendido que este fenómeno es en red y que no se rige por los esquemas del siglo XIX o XX, estarán cometiendo un gran error.

¿Ha desplazado el escándalo las críticas al núcleo de la Ley de economía sostenible? Es posible. No creo en los que creen que esto ha sido una cortina de humo/globo sonda para desviar la atención. Ha sido algo intencionado para satisfacer las demandas de un grupo de interés que está perdiendo luchas en los tribunales. Pero me he equivocado otras veces y hay muchas posibles explicaciones, incluidas aquellas sobre la lucha entre ministerios.

No hay que olvidar dos reclamaciones adicionales del manifiesto: neutralidad de la red y derecho al secreto en las telecomunicaciones. Dos peligros adicionales por los que habrá que luchar, antes o después.

Yo iré a la concentración. Y voy a pocas manifestaciones.