Razones para irse, razones para quedarse

Tres razones para irse exiliado de España:

  1. Las grandes concentraciones de jóvenes en Sevillas son para beber, no para exigir oportunidades laborales.
  2. Los buenos políticos se van de su cargo y los buenos emprendedores se quieren ir de España.
  3. La web del medio de comunicación más seguido de España no tiene ni un sólo contenido que no atente contra la inteligencia de los ciudadanos.

Tres razones para quedarse en España:

¿Me ayudáis a encontrarlas? Se me ocurren muchas, pero languidecen al lado de estas. Tengo la mañana pesimista y necesito asistencia para mejorarla.

Faraday, la ciencia y los impuestos

Gladstone,  ministro de hacienda británico, le preguntó a Faraday, científico, sobre la utilidad de la electricidad. Su respuesta, una genialidad:

Sir, un día podrá usted gravarla con impuestos.

Para los que no lo sepan, Faraday es el descubridor de la inducción electromagnética, que permitió, entre otras cosas, la invención de generadores de electricidad, o lo que es lo mismo, la “domesticación” de la electricidad.

Estás leyendo estas líneas porque este tipo dedicó muchas horas a hacer experimentos con la electricidad. Algunos no escriben bien su nombre, pero otros nos enseñan en qué influye lo que descubrió este humilde hombre. Sigue leyendo

La crisis mutante

Mi amigo, y sin embargo cliente Tacho, me deja patidifuso por la claridad de una frase:

Foto de Stickerthing en http://stickerthing.blogspot.com/Por si todo eso fuera poco, esta crisis no es breve como debe ser por definición una crisis: es una crisis mutante. De burbuja financiera, a crisis de la economía financiera y también real; de fiscal y presupuestaria a crisis de deuda pública, que a su vez está en la base de convulsiones de nuestras empresas de bandera y de la bolsa española. De ahí, quién sabe a dónde, ¿a la crisis energética, alimentaria, climática? ¿Y, para quién? Recordemos que por Occidente, y sobre todo por Europa, es por donde la cosa pinta mal, mientras que por Oriente es más bien al contrario, como por la crónicamente deprimida Latinoamérica. Recordemos también, para no adelantar juicios, que sólo hace diez años los llamados tigres asiáticos se pegaron un batacazo fenomenal y nadie daba un duro por su futuro crecimiento económico. Y ahí los tenemos de nuevo. Ya nada volverá a ser como antes, puede: pero para ninguno que esté vivo.

Certezas de Babyboomer, entrada de Tacho Rufino en el blog ¿Quién da la vez?

Latinoamérica, Asia,… todo está a un tiro de email de Sevilla.

Foto de stickerthing.

¿Quién limpia sus vergüenzas con nuestro esfuerzo?

Gran vídeo de rederico Teixeira de Samapayo (sic) que ha ganado un concurso de cortos de la BBC llamado MyWorld .

Es dura la desesperación que provoca la inactividad y dos años en paro debe ser devastador para la mente de una persona productiva. El asesinato de los recursos más valiosos de un país: la mente y creatividad de sus ciudadanos.

¡Cuánto daño se hace a la gente!

Vía Capitán Ahab.

La nueva deuda histórica, por Luis F. Rull

Foto de Bilboartz

(Este artículo de mi padre fue publicado ayer, 28 de febrero en la ediciones andaluzas de “El Mundo” con motivo del día de Andalucía)

La Nueva deuda histórica.

Por Luis F. Rull (In memoriam de Juan Muñoz Pérez, agricultor y socio fundador de Arbequisur)

Hace unos días conversaba con un colega de la universidad acerca del nivel tan bajo en el que estaban las universidades andaluzas en los rankings internacionales. Éste afirmaba que había una forma inmediata de conseguir que la Universidad de Sevilla (US) estuviera entre las mejores universidades del mundo, sólo había que conseguir que los mencionados rankings sólo consideraran para la evaluación a determinados Grupos de Investigación. Él había hecho la simulación escogiendo adecuadamente a 50 Grupos que englobaban a unos 300 profesores y, aplicando estrictamente los criterios utilizados, la US aparecía entre las mejores del mundo. Este ejercicio muestra la existencia de las denominadas “Islas de Excelencia” en el mar de la mediocridad universitaria. (Algo, por otra parte, muy común en el sistema universitario español).
Experimento similar puede hacerse analizando la situación en Andalucía, ya que al igual que la US, ocupa uno de los últimos lugares en la clasificación de las regiones europeas si atendemos a criterios que sirven para medir el progreso social: número de desempleados, informe sobre el nivel educativo, desarrollo industrial, etc. Pero ¿por qué no hacer lo mismo que hizo mi colega?. Sólo hay que elegir algunos pueblos, algunas comarcas, algunos colegios de enseñanza media, algunas actividades empresariales, en definitiva: no es difícil encontrar en la sociedad que nos rodea individuos o instituciones que, con su iniciativa, su esfuerzo, su formación y dedicación sacan adelante proyectos que elegidos como muestra única y que, prescindiendo del resto de los andaluces, podrían mostrar a Andalucía como una de las mejores regiones de Europa. No descarto, incluso, encontrar buenos trabajadores, productivos y eficientes, en la Función Pública.

Desgraciadamente, y después de más de treinta años de gobiernos autónomos en Andalucía, el progreso de la sociedad andaluza no ha permitido a esta globalmente equipararse a las regiones “ricas” europeas. Fueron sueños de progreso los que alimentaron las promesas que permitieron que, de forma sistemática, se sucedieran gobiernos del PSOE en Andalucía. Sueños alimentados también por generosas donaciones provenientes de países ricos de Europa. Y ocurrió como en la US que, algunos -los menos-, hicieron sus deberes y se equipararon con sus homólogos europeos. Así hay zonas sociales o geográficas andaluzas perfectamente definidas donde emprendedores se embarcaron en el riesgo con la confianza que les daba el esfuerzo, el conocimiento y su entusiasmo. Fueron capaces de crear riqueza y bienestar, disminuir de forma significativa el desempleo y demostrar que una de las claves del progreso estaba, y está, en la iniciativa personal.

Son instituciones, formas de trabajar, estructuras de incentivos, tradiciones paternalistas y “limosneras”, las que ahogan a tantos y tantos buenos trabajadores e innovadores de Andalucía. ¿Cuántos conocemos a jóvenes brillantes que entran en su primer trabajo con ganas de hacer grandes cosas y cuya savia nueva es machacada por compañeros perezosos o sistemas de trabajo ineficientes? Hay que repensar nuestra actitud ante nuestro papel en la economía y en el ágora pública: como consumidores y trabajadores, ciudadanos, contribuyentes, incluso como padres cuando inculcamos a nuestros hijos valores de sacrificio, esfuerzo y honestidad.

¿Podemos ver una luz al final del túnel? Si la suma de lo micro hace lo macro, todos podemos aportar nuestro granito de arena en el esfuerzo por el progreso. Podemos censurar los sistemas de incentivos en los que todos reciben lo mismo, independientemente de si su trabajo es mejor o peor. Podríamos quejarnos cada vez que vemos una casta económico-política privilegiada y protegida, aún siendo claramente ineficiente y perjudicial para el interés común. Incluso planificar nuestras finanzas personales a la luz de una crítica sobre si nos podemos permitir determinados gastos suntuarios o sobre si son realmente necesarios.

Volviendo al caso de mi colega, éste destacaba que, ante la mediocridad en los rankings , algunas Universidades estaban interpretando un papel patético en lo que denominada “liguilla local” que organizó recientemente el Ministerio de Educación, y que pomposamente llamó “Campus de Excelencia”. Muchos sospechamos que el único objetivo de estas convocatorias no es más que compensar el pésimo papel que ocupan todas las universidades españolas y darles una pátina de “honorabilidad” que no consiguen compitiendo en ligas “mayores”. En Andalucía se crean instituciones académicas para satisfacer las ambiciones personales (en la mayoría de los casos ambiciones de científicos de muy bajo nivel) con el único mérito de pertenecer, o estar muy cerca, del partido político que gobierna tras más de tres décadas. Incluso estos “chiringuitos”, alimentados con el dinero que proviene de nuestros impuestos, hacen competencia desleal a iniciativas que deberían hacer auténticos emprendedores capaces de crear riqueza y empleo. Y lo peor es que este mismo modelo se está aplicando el entramado que forman las Diputaciones, Empresas Públicas, Fundaciones, etc. lugares donde acaban políticos cesantes de cargos electos, incapaces de encontrar por sus propios méritos ningún puesto de trabajo.

A los andaluces se les está creando otra deuda histórica. Al final del régimen franquista los andaluces nos encontramos con que la distancia en bienestar social con el resto de las regiones ricas españolas y europeas era demasiado grande, y nos creímos que nos debían la ayuda necesaria para igualarnos a ellas. Han pasado más 30 años y seguimos igual. Pero ahora debemos saber que es con nuestro esfuerzo personal, y no con subvenciones, con lo que podremos integrarnos en el bienestar de una sociedad moderna. Deberíamos ya a empezar a exigir una nueva “Deuda Histórica”, exigir que se nos permita progresar. Para ello mimemos a los emprendedores, esos que conocemos en nuestro entorno, permitámosles crecer, elegir a los trabajadores que mejor hagan funcionar a sus empresas. Liberémoslos de impuestos y trabas burocráticas. Que nuestros impuestos sirvan para crear infraestructuras eficientes, y no para subvencionar inútiles iniciativas. En definitiva hagamos el esfuerzo de creer que somos nosotros los que tenemos que salir de la crisis que amenaza con ser endémica en demasiadas regiones de Andalucía.

Luis F. Rull

Catedrático de Física Teórica.  Universidad de Sevilla.

Foto de Bilboartz

Ahora o nunca

España tiene varios problemas económicos graves. Tras más de año y medio (como mínimo) de crisis, los indicadores no van bien y no parece que haya grandes cambios que mejoren la situación.

Una crisis tan profunda no tiene todas sus causas fuera y no se sustrae a errores fundamentales de la vida económica española. Como ejemplo, la financiación de los Ayuntamientos: No puedo creerme que el papel de las administraciones locales en la  no tenga nada que ver con la burbuja inmobiliaria. Muchos nos paramos a pensar que si los Ayuntamientos tuvieran financiación suficiente para la cantidad de tareas que se les han impuesto (por ejemplo, servicios sociales), no jugarían el papel interesado que han jugado en mantener altos los precios del suelo.

Podría poner otros ejemplos, pero no soy economista  y quedan atrás mis años de estudio de la estructura económica de España. La formación de los profesionales o los privilegios supervivientes del franquismo de algunas castas serían otros dos. La productividad basada en sueldos bajos + muchas horas de trabajo y no en un buen trabajo de calidad, rápido y competitivo. Tampoco es cuestión de hacer una lista que otros hacen mejor que yo.

Lo que me llama poderosamente la atención es la falta de autocrítica de los ciudadanos de a pie. No nos cuestionamos si nuestras decisiones personales han sido o no las adecuadas dadas nuestras capacidades. Es más fácil divagar sobre crisis de las hipotecas sub-prime norteamericanas o sobre los sueldos astronómicos de los banqueros de Wall Street. Es relevante también para la economía pequeños detalles, por ejemplo, los coches que se compraban a plazos los nuevos ricos del andamio: chicos con 18 años que empiezan a ganar €2.000 mensuales (trabajando duro, eso sí). Eso me escandalizaba hace cinco o seis años. ¿Envidia? 😉 O los gastos suntuarios de algunas pequeñas empresas en oficinas en caras zonas comerciales sin tener necesidad, puesto que su fuerza de ventas no lo necesitaban. La suma de lo micro hace lo macro. No todos somos responsables, pero no hay un único culpable.

¿Qué esperan PSOE y PP (et al.) para rememorar “Los pactos de la Moncloa“? Muchos criticaron en su momento esos pactos porque supusieron dejar de la lucha partidista algunas cuestiones económicas que necesitaban de tiempo, resolución y confianza del exterior de que serían continuadas. Entre otras cosas, se garantizaba que a corto y medio plazo no se darían bandazos macroeconómicos y que se podía confiar en España como un país en las que las condiciones económicas serían estables, sobre todo ante una inflación galopante.

Con las declaraciones de algunos del PSOE buscando conspiraciones internacionales (quien especula contra un país es porque lo ve débil y atacable) y las chulerías del PP lo que tiene que hacer Zapatero es llamarnos para que le digamos qué hacer, no me han dado mucha confianza. Los llamamientos a arrimar el hombro (sin más) o esos deje paso a otros que arreglemos las cosas porque van muy mal, no me dan la impresión de que quieran llegar a un acuerdo.

Espero sinceramente que todo esto sea un paripé para no interferir en las conversaciones y negociaciones que estén llevando a cabo y por si salen mal no parecer estar inactivos.

Jordi Sevilla opina sobre los pactos de Estado:

En mi opinión. no son posibles los grandes Pactos de Estado en España mientras en las dos fuerzas políticas mayoritarias predomine la lógica electoral de partido frente a aquella del interés general. Hoy, el objetivo exclusivo de los dos partidos mayoritarios es ganarle las elecciones al adversario.

Los Pactos de la Moncloa, tan denostados por algunos de mis profesores en la facultad, supusieron la modernización de la economía española y la vacuna contra veleidades populistas en la naciente democracia española. Recomiendo vivamente la lectura del artículo que escribió sobre el temauno de sus principales protagonista, Enrique Fuentes Quintana. Inviertan un rato en leerlo, merece la pena de verdad. En todo caso, este vídeo

http://www.youtube.com/watch?v=zrWYWHtGhRY

Nota: lamento este arranque economista tan tocho, pero mis dudas son tantas que no las puedo poner en dos líneas, lo cual demuestra que no puedo ser periodista. 😉

Algunas fuentes de inspiración de este artículo:

La Ciencia sirve para muchas cosas, no la abandones, ella no lo haría

La ciencia espanola no necesita tijerasPuestos a recortar cosas, el Gobierno ha propuesto recortar el presupuesto para la Ciencia española. Aunque han sacado muchas respuestas diciendo que ha recortado gastos corrientes y que la investigación no se verá afectada, ya podrían aumentar o mantener el presupuesto general y poner ese ahorro en proyectos de investigación y centros de excelencia (eso sí, con evaluaciones serias y competitivas, que hay demasiada gente viviendo de la amistad de los gestores)

Esta entrada forma parte de la campaña “La Ciencia española no necesita tijeras“.

¿Hay un plan B para España?

Escribí en mi cuenta de twitter una sencilla pregunta:

¿Hay un plan B para España?

No me refería a ningún político en especial. Ni suponía que hay un partido que tiene la solución a los problemas. Tampoco planteo un cambio de sistema económico ni la refundación del capitalismo.

Simplemente quiero saber si alguien se ha planteado una alternativa a cómo van las cosas. Personalmente me va bien, pero siempre he sido un bicho raro y no proyecto mi situación a los demás.

Como siempre, mis lectores son más listos e ingeniosos que yo, estas han sido algunas de sus respuestas:

Yo me conformo con que todos pensemos en planes B y C para nuestras vidas y para la de nuestra sociedad. Pido un poco menos de conformismo y algo más de preocupación por lo común, por lo que es de todos. Lo que sea, pero que los ciudadanos busquen soluciones en vez de esperar que otros se las den. No importa si la mayoría no se aplican, pero pensar sobre la dirección que tenemos nos puede evitar que venga alguien que nos la imponga.

Preguntas a vuela pluma 1

Foto de Paco Aranda.

Foto de Paco Aranda.

  • ¿Por qué los políticos no comen en su casa?
  • Ver en la crisis una oportunidad ¿es de masoquistas?
  • La culpa no es nada, ¿la autocritica puede llevar a comprender mejor la realidad, (vía la empatía)?
  • Si el PP y PSOE estaban de acuerdo en que había que ir a la cumbre de Washington, ¿por qué no nos decían qué querían proponer en nuestro nombre? ¿La tasa Tobin? ¿El modelo español de gestión de la cajas de ahorro? ¿El modelo de gestión del crecimiento inmobiliario español? Nuestra contribución, ¿fue algo más que salir en la foto?
  • Un buen equipo es un tesoro ¿por qué cuesta tanto felicitar a la gente que trabaja con nosotros cuando lo hacen bien? ¿no será cosa de la envidia? ¿o del miedo a que nos abandonen?
  • El sistema está en crisis, ¿cuál es tu alternativa?

Virtudes y defectos: Mobuzz

Mobuzz, la televisión por internet de Anil de Melo (en la que trabajan Javier Capitán e Iria Gallardo), está pasando por una mala racha. Necesitan €120.000 para seguir funcionando. Algunas campañas de publicidad han sido suspendidas y no pueden más con los costes fijos.

¿Qué solución han encontrado? Contar el problema a los cuatro vientos y pedir a los televidentes que les donen lo que puedan.

Me asaltan sentimientos e ideas contradictorias, pero me parece valiente que hagan este gesto de apertura y confiesen que las cosas van mal. Muchas empresas y empresarios se afanan en aparentar que sus balances van como la seda como si les fuera la vida en ello (a veces incluso dándole más importancia a eso que a la propia producción). Si no es así ¿por qué se gastan algunos esas millonadas en oficinas con decoraciones carísimas si no lo necesitan de verdad? Idem con la tarjetas de visita y equipos electrónicos que en muchos casos, y debido a la naturaleza del negocio en cuestión, no son necesarios. Tampoco veo necesario recordar la obsesión de los políticos españoles en aparentar ser potentados con coches, despachos y billetes de 1ª clase en los viajes…

Ante la avalancha de críticas a Mobuzz, ejemplificadas en los comentarios en la entrada de Enrque Dans no puedo más que sorprenderme ante los olvidos (no me atrevo a llamarlo doble moral) que algunos parecen tener. ¿Cuántas críticas se hacen a las ayudas públicas a determinadas empresas especialmente inútiles, derrochadoras e ineficientes? Sin entrar en las recientes ayudas a los bancos y cajas, muchas administraciones (de las que yo conozco, todas), de todos los partidos políticos, subvencionan, ayudan o sostienen infinidad de empresas, chanchullos o chiringuitos. En mi humilde opinión, al menos algunas son objetivamente prescindibles y suponen un derroche inaceptable. No es más que una opinión que no tiene más relevancia que la de uno más de los que ayuda a sostener ese sistema.

Esto son ciudadanos privados pidiendo dinero a ciudadanos privados.

“Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar”

Lo que piden Anil, Iria, Javier et al… es una aportación voluntaria a ciudadanos privados. ¿Por qué se rasgan las vestiduras los que critican el gesto? Mucho más graves me parecen algunos gastos públicos. Sobre todo porque salen de mis bolsillos. No me refiero a todo el gasto público, ni siquiera a la mayoría. Todos conocemos alguna historia montada Dios sabe por qué y para quién.

Soy partidario de que los proyectos empresariales sean saneados y tengan un modelo de negocio estable y serio. También sostengo que hay proyectos que necesitan un tiempo para madurar y encontrar su umbral de rentabilidad. Es posible que Mobuzz, después de cuatro años, ya debiera haber cruzado el Rubicón, pero si es una asunto coyuntural o estructural escapa a mis conocimientos de la empresa. Son cuestiones que deben dilucidar aquellos que inviertan en el proyecto. Probablemente alguno de los errores que puedan achacársele a esta iniciativa sea la falta de una mayor información sobre los costes e ingresos de la empresa (aunque han anunciado que lo van a hacer) y el dejar abierta la forma en la que los donantes pudieran convertirse en inversores.

Aquí os dejo el vídeo para que juzguéis con más información.


Salvar Mobuzz from Anil de Mello on Vimeo.

Actualización. Otros lo han contado mucho mejor:

Actualización 27 de noviembre: No ha podido ser. Anil ha anunciado que tienen que cerrar y que ya verán cuándo pueden volver. Lo siento mucho por el equipo, que es de primera calidad. Ojalá vuelvan pronto.