Esperando a que escampe

Mirando la lluvia caer.

A veces,  esta lluvia no nos permite caminar por las calles con comodidad, vender cervezas en las terrazas o reparar el asfalto.

Nos quedamos mirando cómo cae el agua, impasibles, obnubilados, impotentes. Todo lo que pasa a nuestro alrededor lo deciden fuerzas superiores, o lo que es peor, el azar (que no podemos controlar). El hastío nos obliga a esperar a que algo cambie, que alguien tome una decisión que nos permita/obligue salir a la calle, ir donde queremos ir. Esperando a que escampe. Esperando a que pase la crisis.

Andalucía no puede seguir como está ahora. Tenemos que cambiar.

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Foto de CCPIxel

A lo mejor nos falta narrativa, a lo mejor es bueno seguir callados porque así hay más estabilidad. Igual tenemos que comprender el miedo del que piensa que no puede arriesgar lo poquito que tiene. O que no se lo merece.

Unos me acusarán de neoliberal, que estoy echándole la culpa de la pobreza y la desesperación a aquellos que la sufren. Suelo recibir esas críticas porque todo aquello que suena a esfuerzo individual, iniciativa autónoma o proyecto singular les parece que es una justificación (o exaltación) del “capitalismo“, del “sistema“. Nada más lejos de mi intención: La pobreza, la ignorancia y el paro que sufre Andalucía tiene orígenes colectivos, no responsabilidades individuales. Pero ante la coraza de la imposibilidad de cambiar “el sistema” con el que se blindan,  a veces surgen discusiones bizantinas que no llegan a ninguna parte. U oportunistas que sólo quieren tu voto, su oportunidad de pillar poder político, para lo cual están dispuestos a decir cada una de las cosas que quieres escuchar. A mejor estudio de marketing, más público objetivo alcanzado y mejores promesas ilusionantes.

Mi tesis principal es que hay mucho margen para mejorar individualmente, tanto en el trabajo como en la esfera pública. Podemos ser más proactivos buscado mejoras en nuestra productividad en nuestro trabajo, o demandando públicamente a un político del partido que apoyamos que no haga esto o aquello, dando así un poco de aire limpio a una espacio público habitualmente sectario, maniqueo e incrédulo.

Es posible que también se me digan que soy vendehumos o charlatán motivacional de feria. Alguien que constantemente apela al optimismo, a que la voluntad es lo único necesario para lograr algo: “todo es posible”, “si quieres, puedes”, “el triunfador es el que nunca se rinde”. Gente que nos hace sentirnos bien, porque nos convencen de que todo aquello que está en nuestra cabeza puede convertirse en realidad. Esas peligrosas personas que nos hacen sentir con ilusión, que nos dan una esperanza, meten en el mismo saco los miedos personales que limitan nuestras capacidades con las dificultades insalvables de un mercado que no existe, o lo mezclan con nuestra ignorancia. Tampoco soy de esos, pero sí, creo que hay mucho margen para crear nuestro lugar, nuestro nicho, nuestra atalaya.

Tengo claro que lo primero es deshacerse de la mentalidad infantil, subordinada y servil que tenemos respecto a nuestros gobernantes (gobiernos y oposiciones) y élites sociales. Igual hay cosas más importantes que resolver en Andalucía. Pero ésta la veo clara, imprescindible y …difícil de conseguir.

Tras años de ver irse a algunas de las mejores mentes de Andalucía, es ahora cuando estoy viendo el efecto de su marcha. La emigración tiene, entre otros, un efecto devastador: nos quedamos aquellos capaces de aguantar lo que sea.

(Tras un año retocando esta entrada regularmente, ya era hora de publicarla)

Cruzcampo: de norte, sur y estereotipos

Suelo ser muy reacio al uso de las generalizaciones. “Todos los hombres son…”, “los españoles piensan”,… son frases que me dan urticaria.

Por eso cuando vi la campaña de Cruzcampo “un poco de Sur”, fruncí el ceño.

Pero si de un estereotipo Alegría/Fiesta/SurTristeza/Trabajo/Norte muestran que todos somos complejos y que no hay características tan localizadas en un sitio, la cosa cambia. Simplificar la realidad nos ayuda a entenderla, pero hacerlo mal nos lleva al esperpento, a la mentira o a la manipulación. Acabamos por suplantar la realidad por prejuicios y ver el mundo según los intereses y los esquemas de otros.

Pero cuando usamos los arquetipos para describir un comportamiento, no una población, la cosa se pone interesante. Tras años trabajando en Madrid, Barcelona, Reino Unido,… ya me he acostumbrado a recibir caras de extrañeza al saber que soy de Andalucía. La mayoría de las veces porque la calidad del trabajo que presentaba era superior a lo que esperaban. Para muchos, un finito del sur no puede ser tan buen profesional o una empresa sevillana no puede presentar proyectos tan buenos. Ya me he acostumbrado. Ya no me molesta porque nuestro trabajo habla por sí mismo, pero durante un tiempo, escocía mucho. No soy una plañidera ;).

Cruzcampo, una marca de origen andaluz líder nacional, propone equilibrar un poco nuestras características más creativas con las más disciplinadas, las más alegres con las más serias. No pierdas el sur para no perder el norte.

Los hay que piensan que el making of es mucho mejor que el anuncio.

Aviso: Fui invitado por Cruzcampo a la presentación de esta campaña. Unas cervecitas y unos canapés fue lo que saqué del mismo, además de conocer lo fascinante y complejo que puede ser el diseño de una campaña de publicidad. Hay muchas cosas detrás, trabajo duro e ideas complejas. No me pidieron a cambio nada. Ni siquiera que escribiera esta entrada.

Entrevista en El Mundo Andalucía

El pasado domingo se publicó la siguiente entrevista que Berta González de Vega me hizo para la edición andaluza de “El Mundo“. Igual me pasé hablando de lo divino y de lo humano, pero no quedó mal.

En todo caso, aquí os la pongo para que me deis vuestra opinión. Me consta que muchos de los lectores de este blog saben más de la mayoría de los temas de los que he hablado, así que seguro que en los comentarios me corregís y mejoráis la entrevista:

Algunas frases que han gustado:

  • Pregunta.—Acabamos de conocer los resultados de PISA. Marc Prensky, la persona que acuñó el término nativo digital, decía el otro día en Madrid que la enseñanza no ha cambiado al ritmo que necesita por las nuevas tecnologías. Que le parece una tontería, por ejemplo, las horas dedicadas a la caligrafía…
  • Respuesta.–Pues habrá que enseñar a escribir en menos horas ¿no? Hay, al menos, tres nuevos desafíos en la educación: el primero es que los alumnos aprendan, además de los conocimientos básicos –leer, escribir, álgebra, historia–, las nuevas habilidades necesarias para desenvolverse en un mundo globalizado –economía, estadística, nociones de programación, geopolítica …–. El segundo es desarrollar un espíritu crítico ante la inmensa cantidad de información que hay disponible: aprender a saber por qué dice lo que dice esa fuente y transformarla en conocimiento. El último es crear interés por aprender en los chicos y que se mantenga toda su vida. Las nuevas tecnologías pueden ayudar a resolver esos desafíos, pero son herramientas huecas sin un objetivo claro y sin un maestro que guíe.
  • P.—Lo que está claro es que internet permite el trabajo a distancia y aquí tenemos, supuestamente, muy buena calidad de vida. Que sigan inventando ellos, pero al menos podríamos albergar a esos trabajadores cualificados, ¿no?
  • R.—Con internet no cabe ni siquiera hablar de deslocalización de las empresas porque nacen ya dispersas muchas de ellas. En la sede central deWordPress apenas hay trabajadores, porque están repartidos por todo el mundo. Lo veremos cada vez más: mucha gente de talento no se quiere mover de donde le gusta vivir.
  • P.—Para eso necesitas una organización transparente, bastante horizontal, con objetivos claros y no sé si aquí hay demasiadas empresas así…
  • R.—Es que tampoco son tantos los casos en EEUU. Sigue habiendo muchas grandes empresas muy jerarquizadas, lo que ocurre es que los otros, los nuevos empresarios de internet, son muy exhibicionistas en sus logros, les encanta contarlos. Contándolos obtienen opiniones nuevas que les permiten seguir mejorando. Es un círculo virtuoso. Hay una diferencia respecto a nosotros. Cuando he ido a San Francisco, he notado que esa gente está preguntándose todo el rato si pueden mejorar, siempre buscan una manera diferente de hacer las cosas y eso aquí no pasa. También es verdad que en otros campos es mucho más difícil hacer los cambios, ellos lo pueden hacer con sus programadores y así han conseguido que la rutina sea cuestionarse cómo mejorar y probar alternativas. Creo que es algo cultural que les viene desde los años 60. Pero eso no significa que el pensamiento alternativo sea que todo vale, no es un fin en sí mismo, es para proponer mejoras. Proponer tonterías es hacerles perder el tiempo dos veces y eso lo penalizan mucho. Los directivos de allí son accesibles y te dan siempre un rato, pero notas que tienes cinco minutos para interesarles. Aquí, cualquier ejecutivo de medio pelo tiene una secretaria que no te da una cita y, cuando te la dan, dicen que es muy interesante todo y no sabes más de ellos.
  • P.—Cada vez me da más vergüenza ajena ver a los políticos españoles anunciando que están en twitter como si eso les hiciera más comprometidos o más enrollados…
  • R.—Básicamente lo que quieren es seguir haciendo propaganda y conseguir votos, no quieren a los ciudadanos para nada más. No quieren ideas que les obliguen a corregir las suyas. Están en twitter, pero la mayoría tiene pánico a llevar la contraria al argumentario del partido.
  • (…)
  • R. En EEUU la actitud es de arriesgarse y eso hay que hacerlo a los veintitantos. También influye que ser empresario sigue siendo algo que no está muy bien visto en este país, de ahí el éxito de la palabra ‘emprendedor’, sin carga negativa. Es como si la gente no quisiera darse cuenta de que, efectivamente, estamos en una sociedad capitalista. En ese contexto, hay muchos empresarios en Andalucía que prefieren ser invisibles, no figurar. Los empresarios jóvenes no están en los círculos cerrados del poder de Andalucía, no les interesa, no sacan nada de ahí. Es llamativo, por ejemplo, que en EBE no tengamos ni un solo patrocinador privado andaluz y sí los tengamos de fuera de Andalucía.

PS: Gracias, Berta, por considerar que tengo algo que decir en nuestra querida tierra.

Autocensura y amor a una comunidad

¿Hay días en los que tenéis ganas de vivir en un país diferente?

Criticar donde vives es una actividad peligrosa. Los hay que lo interpretan como soberbia, puesto que osas criticar a tus conciudadanos. Los hay que piensan que es una obligación cívica, ya que, en cierto modo, es una propuesta de mejora.

La autocensura para no dar una mala imagen a los de fuera es algo habitual. Por eso los medios locales son mucho más críticos con la realidad que los de ámbito más amplio (exceptuando a los Estados Unidos, a los que se suelen criticar sin descanso 😉 )

Si añadimos a este cóctel el ingrediente del sectarismo político, nos encontramos que las únicas críticas negativas son las que señalan como responsables de los males a algún partido político.  “La culpa no es nada“, me enseñó una vez alguien a quien aprecio mucho, porque lo importante es encontrar soluciones a los errores. Pero la responsabilidad de las decisiones individuales no puede ser diluida por el comodín “la sociedad lo ha hecho así”.

  • No es de recibo que un banco cierre a las 12:15 un día antes de que comience la feria. (Una sucursal del barrio anexo al recinto ha cerrado a esa hora hoy lunes, día laborable)
  • No es admisible que una ventanilla de una administración esté cerrada una hora y treinta minutos a la hora del café.
  • No es conveniente que se anuncie con total impunidad en medios serios ni se vendan en farmacias  “pulseras energéticas”.
  • Me cuesta no enfadarme tras oír que los empresarios somos todos unos explotadores.
  • Soy un malnacido cuando señalo que no es conveniente que la forma de trabajar de algunos sectores no haya cambiado en lo últimos 20 años. La caída en la productividad relativa con el resto del mundo se paga, antes o después.
  • Por último. Un productor aprobó el guión de este programa. Y un directivo de Televsión lo han mantenido en su puesto. A pesar de esto, sigo creyendo en la libertad de expresión:

http://www.youtube.com/watch?v=e0TQTTrcsJo#t=00m40s

Esta feo reírse de la ignorancia ajena. Pero cuando se regodean en ella… es complicado no sonreír, porque la alternativa ante el panorama de España es llorar.

Algo tiene que cambiar. Yo hago autocrítica e intento mejorar, pero me temo que no será suficiente.

La nueva deuda histórica, por Luis F. Rull

Foto de Bilboartz

(Este artículo de mi padre fue publicado ayer, 28 de febrero en la ediciones andaluzas de “El Mundo” con motivo del día de Andalucía)

La Nueva deuda histórica.

Por Luis F. Rull (In memoriam de Juan Muñoz Pérez, agricultor y socio fundador de Arbequisur)

Hace unos días conversaba con un colega de la universidad acerca del nivel tan bajo en el que estaban las universidades andaluzas en los rankings internacionales. Éste afirmaba que había una forma inmediata de conseguir que la Universidad de Sevilla (US) estuviera entre las mejores universidades del mundo, sólo había que conseguir que los mencionados rankings sólo consideraran para la evaluación a determinados Grupos de Investigación. Él había hecho la simulación escogiendo adecuadamente a 50 Grupos que englobaban a unos 300 profesores y, aplicando estrictamente los criterios utilizados, la US aparecía entre las mejores del mundo. Este ejercicio muestra la existencia de las denominadas “Islas de Excelencia” en el mar de la mediocridad universitaria. (Algo, por otra parte, muy común en el sistema universitario español).
Experimento similar puede hacerse analizando la situación en Andalucía, ya que al igual que la US, ocupa uno de los últimos lugares en la clasificación de las regiones europeas si atendemos a criterios que sirven para medir el progreso social: número de desempleados, informe sobre el nivel educativo, desarrollo industrial, etc. Pero ¿por qué no hacer lo mismo que hizo mi colega?. Sólo hay que elegir algunos pueblos, algunas comarcas, algunos colegios de enseñanza media, algunas actividades empresariales, en definitiva: no es difícil encontrar en la sociedad que nos rodea individuos o instituciones que, con su iniciativa, su esfuerzo, su formación y dedicación sacan adelante proyectos que elegidos como muestra única y que, prescindiendo del resto de los andaluces, podrían mostrar a Andalucía como una de las mejores regiones de Europa. No descarto, incluso, encontrar buenos trabajadores, productivos y eficientes, en la Función Pública.

Desgraciadamente, y después de más de treinta años de gobiernos autónomos en Andalucía, el progreso de la sociedad andaluza no ha permitido a esta globalmente equipararse a las regiones “ricas” europeas. Fueron sueños de progreso los que alimentaron las promesas que permitieron que, de forma sistemática, se sucedieran gobiernos del PSOE en Andalucía. Sueños alimentados también por generosas donaciones provenientes de países ricos de Europa. Y ocurrió como en la US que, algunos -los menos-, hicieron sus deberes y se equipararon con sus homólogos europeos. Así hay zonas sociales o geográficas andaluzas perfectamente definidas donde emprendedores se embarcaron en el riesgo con la confianza que les daba el esfuerzo, el conocimiento y su entusiasmo. Fueron capaces de crear riqueza y bienestar, disminuir de forma significativa el desempleo y demostrar que una de las claves del progreso estaba, y está, en la iniciativa personal.

Son instituciones, formas de trabajar, estructuras de incentivos, tradiciones paternalistas y “limosneras”, las que ahogan a tantos y tantos buenos trabajadores e innovadores de Andalucía. ¿Cuántos conocemos a jóvenes brillantes que entran en su primer trabajo con ganas de hacer grandes cosas y cuya savia nueva es machacada por compañeros perezosos o sistemas de trabajo ineficientes? Hay que repensar nuestra actitud ante nuestro papel en la economía y en el ágora pública: como consumidores y trabajadores, ciudadanos, contribuyentes, incluso como padres cuando inculcamos a nuestros hijos valores de sacrificio, esfuerzo y honestidad.

¿Podemos ver una luz al final del túnel? Si la suma de lo micro hace lo macro, todos podemos aportar nuestro granito de arena en el esfuerzo por el progreso. Podemos censurar los sistemas de incentivos en los que todos reciben lo mismo, independientemente de si su trabajo es mejor o peor. Podríamos quejarnos cada vez que vemos una casta económico-política privilegiada y protegida, aún siendo claramente ineficiente y perjudicial para el interés común. Incluso planificar nuestras finanzas personales a la luz de una crítica sobre si nos podemos permitir determinados gastos suntuarios o sobre si son realmente necesarios.

Volviendo al caso de mi colega, éste destacaba que, ante la mediocridad en los rankings , algunas Universidades estaban interpretando un papel patético en lo que denominada “liguilla local” que organizó recientemente el Ministerio de Educación, y que pomposamente llamó “Campus de Excelencia”. Muchos sospechamos que el único objetivo de estas convocatorias no es más que compensar el pésimo papel que ocupan todas las universidades españolas y darles una pátina de “honorabilidad” que no consiguen compitiendo en ligas “mayores”. En Andalucía se crean instituciones académicas para satisfacer las ambiciones personales (en la mayoría de los casos ambiciones de científicos de muy bajo nivel) con el único mérito de pertenecer, o estar muy cerca, del partido político que gobierna tras más de tres décadas. Incluso estos “chiringuitos”, alimentados con el dinero que proviene de nuestros impuestos, hacen competencia desleal a iniciativas que deberían hacer auténticos emprendedores capaces de crear riqueza y empleo. Y lo peor es que este mismo modelo se está aplicando el entramado que forman las Diputaciones, Empresas Públicas, Fundaciones, etc. lugares donde acaban políticos cesantes de cargos electos, incapaces de encontrar por sus propios méritos ningún puesto de trabajo.

A los andaluces se les está creando otra deuda histórica. Al final del régimen franquista los andaluces nos encontramos con que la distancia en bienestar social con el resto de las regiones ricas españolas y europeas era demasiado grande, y nos creímos que nos debían la ayuda necesaria para igualarnos a ellas. Han pasado más 30 años y seguimos igual. Pero ahora debemos saber que es con nuestro esfuerzo personal, y no con subvenciones, con lo que podremos integrarnos en el bienestar de una sociedad moderna. Deberíamos ya a empezar a exigir una nueva “Deuda Histórica”, exigir que se nos permita progresar. Para ello mimemos a los emprendedores, esos que conocemos en nuestro entorno, permitámosles crecer, elegir a los trabajadores que mejor hagan funcionar a sus empresas. Liberémoslos de impuestos y trabas burocráticas. Que nuestros impuestos sirvan para crear infraestructuras eficientes, y no para subvencionar inútiles iniciativas. En definitiva hagamos el esfuerzo de creer que somos nosotros los que tenemos que salir de la crisis que amenaza con ser endémica en demasiadas regiones de Andalucía.

Luis F. Rull

Catedrático de Física Teórica.  Universidad de Sevilla.

Foto de Bilboartz

¿Hay un plan B para España?

Escribí en mi cuenta de twitter una sencilla pregunta:

¿Hay un plan B para España?

No me refería a ningún político en especial. Ni suponía que hay un partido que tiene la solución a los problemas. Tampoco planteo un cambio de sistema económico ni la refundación del capitalismo.

Simplemente quiero saber si alguien se ha planteado una alternativa a cómo van las cosas. Personalmente me va bien, pero siempre he sido un bicho raro y no proyecto mi situación a los demás.

Como siempre, mis lectores son más listos e ingeniosos que yo, estas han sido algunas de sus respuestas:

Yo me conformo con que todos pensemos en planes B y C para nuestras vidas y para la de nuestra sociedad. Pido un poco menos de conformismo y algo más de preocupación por lo común, por lo que es de todos. Lo que sea, pero que los ciudadanos busquen soluciones en vez de esperar que otros se las den. No importa si la mayoría no se aplican, pero pensar sobre la dirección que tenemos nos puede evitar que venga alguien que nos la imponga.

Ser menos, ser más. Elecciones y participación

No vamos a ser menosNo, tranquilos, no voy a dar un sesudo tratado de política.

Sólo quiero hablar de este movimiento ciudadano tan interesante llamado “No vamos a ser menos“, que promueve la participación en las próximas elecciones al parlamento andaluz (Si, señores, también hay elecciones en Andalucía, aunque no lo parezca)

  • Aunque algunos puedan decir que somos tapados o paniaguados del PSOE (que trabaja con la hipótesis -que no ley– baja participación, menos votos de izquierda).
  • Otros, en cambio, piensan que es el PP quien nos maneja, puesto que hay pocos tópicos, pocas consignas “progres”, pocos eslogánes que dividan en mundo en buenos y malos.
  • Hay también quien cree que IU-LV-CA porque no hay una cabeza visible que diga qué hay que hacer, no hay una estrategia marcada por un gran jefe. Las actuaciones son iniciativa de cada miembro, no hay obediencia a una estructura formal.
  • Los que piensan que somos tapados de CA (Coalición Andalucista) lo hacen porque usamos herramientas de promoción fáciles, baratas y sencillas. Se huye de las grandes vallas publicitarias, anuncios de televisión, fotos retocadas de alguien o de una playa idílica. No hay que seguir los caminos ya trillado, no hay que tragar con todo un programa sí o no.
  • Los más perspicaces creen que es algo de Rosa Díez (Unión Progreso y Democracia) o de Ciudadanos, porque tienen un mensaje más pausado y razonado.

Las acciones son propuestas y realizadas sin necesidad de la aprobación ni el visto bueno de nadie.

Creo que las elecciones no son más que una de las formas en las que los ciudadanos deben involucrarse en la gestión de los asuntos públicos. Hay más, pero a los partidos es la que más les interesa, tengo la situación que el sitio del que no deberíamos movernos los ciudadanos. Dar tu opinión sobre algún tema, informarse sobre asuntos públicos, desarrollar un espíritu crítico,… estos son el tipo de cosas que más me interesan, las que creo que tendrían un mejor efecto en la gestión de lo común. No obstante, ni esta iniciativa, puntual para las elecciones, ni la de Francisco Rubiales (Voto en Blanco), permanente y constante, me parecen malas: es bueno votar.

Aunque el manifiesto no incluye la opción del voto en blanco como legítima (cosas de haber llegado cuando ya estaba escrito) los argumentos que muchos están esgrimiendo en sus intervenciones con la prensa sí la incluyen. Votar en blanco me parece mucho mejor que no votar, da a los partidos el mensaje de que tienen que trabajar más duro para atraer nuestra atención, para convencernos de que algunas propuestas son reales y bienintencionadas. No votar es decir: no me interesa, no me interesará. En ese caso, ellos no ven incentivos para cambiar.

Aclaración: (01/03, 16:53) Los enlaces a las siglas del partido son blogs de periodistas del grupo Joly que cubren las caravanas de cada partido. Los enlazo porque me gusta el trabajo que están haciendo, que conozco bien porque soy uno de los responsables de la creación, mantenimiento y desarrollo de los blogs de ese grupo editorial andaluz. Laura Mármol con el PSOE, Antonio Fuentes con el PP, Raquel Montenegro con IU-LV-CA y David Cervera con CA.

De sociedad civil y otras lindezas: precarios, el ejemplo a seguir

Soy uno de los pesados que siempre saca el tema de la Sociedad Civil. Ayer se manifestaron unos investigadores andaluces para protestar por la política de investigación de la Junta de Andalucía. Conozco bien la Asociación “Precarios” puesto que trabajé con ellos mientras estaba en el mundo académico. Pude comprobar de primera mano cómo germina un actor de la sociedad civil y qué trampas se les presenta para anular sus funciones.

Precarios es un grupo de ciudadanos investigadores, casi todos muy jóvenes y muy brillante, que aspiran a un sistema público Ciencia-Tecnología del siglo XXI. Alejados de la burocracia y los chanchulleos universitarios, suelen ser muy radicales en sus planteamientos referentes a la transparencia y el mérito en la gestión de los fondos públicos de investigación.

Tan radicales son, que cuando los principios chocan con algunos intereses propios, corporativistas, suelen sacrificar las dávidas y sobornos que les ofrecen. Un ejemplo: si les ofrecen estabilizar sus contratos a costa de aceptar que la selección de los que vienen detrás sea más discreccional y pesebrista (menos meritocrática), no aceptan el trato, ante la mirada atónita del funcionario o político de turno. Eso lo he visto yo con mis ojos: los acostumbrados al mercadeo de los principios y al soborno de los portavoces de los colectivos no saben qué hacer con la gente con principios. Normalmente los aparatos de los partidos políticos no saben qué hacer con ellos: como no tienen servidumbres ni buscan prebendas, no saben cómo manipularlos. Los gobernantes no saben callarlos de otra forma que no sea cumplir sus demandas y los opositores no consiguen usarlos como armas arrojadizas. Ser distinto tiene sus peajes.

Me consta que muchos de los miembros de asociaciones como estas tienen sus simpatías políticas, incluso apoyos explícitos a determinadas opciones, pero en pocas ocasiones he visto yo tan claramente cómo los grupos que se configuran alrededor de unos valores, de unas ideas fundamentales controlan y atemperan a los miembros que pretenden sacarlos de su papel o subvertir los objetivos comunes. Aunque ideológicamente haya divergencias, no suelen constituirse en relevantes en las discusiones.

No me he convertido en un iluso o ingenuo propagandístico. Entiendo que realidades como esta son muy raros, casi anecdóticas, pero no por ellos dejan de se modelos virtuosos a seguir, dinámicas y actitudes dignas de elogio y reconocimiento.

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El pasado viernes 14 de diciembre la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI) se convocó a una manifestación en Sevilla para protestar contra la política de investigación de la Junta de Andalucía. Estas son las razones que esgrimían:

RAZONES PARA MANIFESTARSE EL 14 DE DICIEMBRE EN SEVILLA

  • Por la eliminación de los programas posdoctorales en Andalucía

Hace tres años desaparecieron los programas que existían en Andalucía para la contratación de doctores: el programa de perfeccionamiento (permitía la contratación de jóvenes doctores para trabajar en centros de investigación del extranjero) y el programa de retorno (permitía la reincorporación a centros andaluces de los doctores que estaban en el extranjero). La Junta ha incumplido su promesa de recuperar estos programas, engañado a los investigadores y dejándolos desamparados una vez que son doctores.

  • Por promover la investigación en precario

La recién aprobada Ley Andaluza de la Ciencia y el Conocimiento podría haber permitido el diseño de una carrera investigadora coherente y bien estructurada. Así lo entendieron todos los partidos políticos del Parlamento Andaluz, que propusieron el diseño de dicha carrera investigadora, exceptuando al PSOE que lo rechazó con su mayoría absoluta. De este modo la junta deja el futuro de los investigadores en manos de los centros de investigación y las universidades que, en muchos casos, se niegan incluso a sacar plazas de ayudante, única figura contractual a la que los investigadores en fase inicial pueden adherirse.

  • Por cobrar a los investigadores por trabajar

La Junta de Andalucía permite a las Universidades cobrar 50 euros anuales a los investigadores predoctorales a partir de la obtención del DEA. Esta “Tasa 50” es totalmente injustificable y vulnera los derechos de los investigadores.

  • Por dejar sin derechos básicos a algunos investigadores

Los becarios predoctorales de la Junta en el CSIC siguen sin contar con la protección de la Seguridad Social, con lo que se está incumpliendo la ley: el Estatuto del Personal Investigador en Formación.

  • Por la gestión desastrosa de la Consejería de Innovación y Ciencia

Por tercer año consecutivo, la Junta de Andalucía ha imputado a los investigadores becarios unas “ficticias” subvenciones ganaderas, lo que les ha supuesto muchos problemas ante Hacienda. Y este es solo un ejemplo más de una lamentable gestión, caracterizada por retrasos y trabas burocráticas.

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La otra Deuda Histórica (carta a Luis Carlos Rejón) por Luis F. Rull

Ciencia. Foto de Fernando ArconadaMe pide mi padre que publique su carta abierta de “El Mundo Andalucía” aquí porque, al parecer, el pasado sábado se publicó una versión preliminar y no la definitiva. Seguro que agradece cualquier comentario que queráis hacerle.

La otra Deuda Histórica (carta a Luis Carlos Rejón) por Luis F. Rull

Querido Luis Carlos:

Como imagino que el Presidente de la Junta de Andalucía no te va a contestar a las tres cuestiones que has planteado en estas páginas sobre regeneración democrática y, mucho menos, a tu ofrecimiento para cuantificar la Deuda Histórica, permíteme que te presente algunas cifras que quizás sirvan para aclarar algunos de los conceptos que brillantemente presentaste en estas páginas el pasado viernes 19 de julio.

Si tomamos como un indicador de bienestar social la medida del progreso del conocimiento, un parámetro muy útil es el gasto por habitante en Programas de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i). La media de la Unión Europea en el año 2004 era de 453,00 euros, mientras que en España alcanzaba unos tímidos 172,30 euros. El esfuerzo inversor en España, aunque insuficiente para alcanzar los niveles medios de la Europa que prospera, ha sido muy importante, ya que en 1980 sólo era de 37,10 euros. Estas cifras no tienen mucho sentido sino es bajo la luz de las desigualdades dentro de España. Tomando datos del Instituto Nacional de Estadística, en Andalucía en el año 2006 este indicador era de 131,78 euros, en la Comunidad de Madrid, 484,87 y en Cataluña 322,70. Estas cifras sí retratan de forma clara la “maldita asimetría” a la que nos está conduciendo la estructura pseudo-federal de España.

No creo que, como dices, tengamos que desarrollar más elementos “federalizantes”; lo que tenemos es que engancharnos en el Progreso del Conocimiento, utilizando los mecanismos que con éxito han funcionado, y funcionan, en otros países occidentales. Lo que falla no es la asignación territorial de los recursos, sino el uso que se hace los mismos. Hay que prescindir de estos gobernantes que durante todos estos últimos años no se han dedicado a potenciar en la sociedad andaluza el esfuerzo y la iniciativa de los ciudadanos. Tampoco han dado muestras de creer en la formación y la educación como instrumento de progreso, la libertad como base de la convivencia, ni en el mérito como mejor instrumento de selección. Un ejemplo de ello es la Agencia Andaluza de Evaluación de la Calidad y Acreditación que recientemente ha evaluado de forma positiva a personajes cuya aportación a la Ciencia es, a todas luces, nula o irrelevante.

En mi opinión, cuantificar la Deuda Histórica es bastante más simple de lo que mencionas en tu artículo. A la luz de lo expuesto anteriormente, se nos debe Conocimiento, por supuesto, pero nos lo debe la historia. Visto el tiempo perdido, nos lo debe nuestro pasado, en el que espero que muy pronto estén todos éstos que en los últimos años frenan el verdadero progreso en Andalucía. ¿De verdad crees que los ciudadanos catalanes y madrileños tienen una deuda con nosotros? Ellos prosperan más o menos adecuadamente, mientras que nosotros, los andaluces, no lo hacemos. ¿Por qué?

Si observas los Institutos de Investigación que se han creado en Andalucía en estos años de gobierno de los autodenominados socialistas, comprobarás que casi todos están ligados a personas con protagonismo político o mediático. Parece que los méritos para obtener inversión pública de alto nivel son independientes de la calidad investigadora. No ha habido ningún tipo de planificación, ni de definición de objetivos generales estratégicos. Ni que decir tiene que tampoco han existido procedimientos meritocráticos públicos y transparentes de selección de proyectos. La creación de los mismos ha sido totalmente discrecional, no basada ni en concursos ni planes.

Para ilustrarte mejor, te pongo otro ejemplo: en el año 2003 se elaboró un Informe sobre la realidad andaluza de la I+D+i. En su elaboración participamos muchas personas del sistema Ciencia-Tecnología-Empresa, y sus análisis, conclusiones y críticas lo condujeron directamente a un cajón de la Consejería que lo solicitó y financió, cajón del que nunca ha salido.

Permíteme terminar con la misma cita que utilizó el profesor Alfonso Lazo en un artículo publicado el mismo día en que fue publicado el tuyo. El autor de la cita es Aquilino Duque, y dice así: “Muchos intelectuales se complacen en el silencio, pero vale la pena tener en cuenta a quienes aspiren a ir erguidos por la vida y que son los únicos merecedores de lo que llaman libertad”.

Luis Carlos desde la discrepancia que muestro en estas líneas, te digo, amigo, que tú mereces ir erguido.

Un cordial saludo.

Luis F. Rull

(Para poneros en contexto, Luis Carlos Rejón fue coordinador general de la coalición Izquierda Unida-Convocatoria por Andalucía, formación a la que mi padre asesoró mucho tiempo en materias relacionadas con la ciencia y la tecnología. )

Como todavía no le he convencido de me deje ponerle un blog ;), es es el único sitio donde mi padre puede publicar esta rectificación. Lamento el off-topic.

Foto de Fernando Arconada.

Post referendum

A los andaluces nos preguntaron la opinión sobre el nuevo estatuto de autonomía de Andalucía.

Algunos nos han dicho que había una opción correcta y otra incorrecta. Otros criminalizan tener una opinión determinada. Incluso anuncian que la responsabilidad de los “errores” y “aciertos” de los ciudadanos se los adjudicarán a los partidos políticos, como si los ciudadanos fuéramos propiedad de los partidos. Gloriosa la actitud de algunos… (Video Adelantad hasta el minuto 8 si queréis ver a qué me refiero)

Pero ningún partido irá contra el grupo mayoritario del censo electoral. Ninguno hará autocrítica. Esperamos, incluso, algo peor: que analicen los datos siguiendo los criterios estadísticos aberrantes habituales. Espero que Wonka y Josu nos dediquen algo de su tiempo y sabiduría a los andaluces.

A poco que nos descuidemos, nos dirán que la próxima vez no nos preguntan, que sale más barato preguntarle a un ordenador, cual Multivac.

En Andalucía hemos perdido la oportunidad de tener uno de los derechos con más impacto en la mejora de la acción pública: derecho al acceso a documentos públicos. El artículo 16 deja a una ley el establecimiento de las excepciones. ya sabemos cuál será la consecuencia. Nada comparado con las leyes que han cambiado (a mejor) algunas democracias occidentales. (USA, Francia, India, Escocia, Reino Unido)
En la ciudad de Sevilla:

Abstenciones: 361.255 65.11 %
160.319 28.90%
NO 23.855 4,30%
BLANCO 8.163 1.47%
Votos nulos: 1.231 0.22 %

Estatuto andaluz en la ciudad de Sevilla

Franky lo ve de otra forma:

Los resultados del Referéndum demuestran que la democracia andaluza, después de tres décadas de dominio socialista, se encuentra en estado de coma.

Y Caraballo de otra más:

El presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, había dicho días atrás, para justificar que la inmensa mayoría de los andaluces admitía en las encuestas que desconocía la reforma del Estatuto, que «cuando se hace una reforma del Estatuto, o incluso de la Constitución, no es un problema de conocimiento; la gente intuye qué es lo que está en juego».
Si se trataba de eso, si ese era el listón, la intuición, los andaluces dejaron ayer claro qué han intuido ante la reforma del Estatuto: se trata de un asunto que no les interesa. La ‘realidad nacional’ que el presidente de la Junta de Andalucía introdujo con calzador en el Estatuto andaluz no ha merecido el respaldo más que de uno de cada diez andaluces, de los más se seis millones de andaluces que ayer estaban llamados a esta consulta. Sólo el 31% de los andaluces refrendó ayer el nuevo Estatuto de autonomía.

Juanlu le da otra vuelta y nos recuerda el papel jugado por los medios:

¿por qué al resto de España, e incluso a mucha gente dentro de Andalucía, no le importa una mierda el Estatuto de Andalucía? (…)

El día en el que culpemos de la política que sufrimos también a la sociedad y los medios en vez de sólo a los políticos – de la misma manera que le echamos la culpa de la telebasura a la audiencia en vez sólo a los programadores – algo habremos avanzado.

Si hay políticabasura, nos quejamos. Si no hay políticabasura, no nos interesa

Yo sigo pensando que esto es sólo el inicio. Los efectos abstencionistas de lo ocurrido el 11-14 M se verán durante décadas. Pensé que la falta de respeto a los ciudadanos no podía ser superada y me he equivocado.

Nota: el enlace al relato de Asimov “Sufragio Universal” me lo ha sugerido Malgram en el blog de jj después de una gran serie sobre el estatuto, en el que lo comparaba con un sistema operativo.

Lamento haber estado ausente tanto tiempo, pero motivos familiares me han impedido publicar mis pensamientos, muy alejados de la política, los blogs, las empresas o tecnología.