La fragilidad

La enfermedad y los accidentes son las cosas que más tememos porque nos sentimos seguros con lo demás. Confiamos en que nuestro trabajo y talento nos darán sustento. Compramos coches seguros y limitarnos la velocidad para no morir en la carretera. Pero no esperamos que la Justicia nos señale y nos envíe a la cárcel durante tres años.