Agenda política

Marcar la agenda política de tus partidarios es una manera de retenerlos.

Marcar la de los oponentes, una manera de fastidiarlos.

Pero la importante es la de los indecisos, esa es la imprescindible.

 

https://twitter.com/Pablo_Iglesias_/status/788001027626795008

(El contexto del tweet y de esta entrada: Iglesias usa una foto de Churchill para arremeter contra el sector de Errejón (El País)

Fuente de la foto del encabezado: El País.

Minientrada

¿Pivotando de cultura política?

Oído al pasar esta mañana:

-El bipartidismo es que está muy mal. Los poartidos bisagra es que puede hacer mucho bien
– Es verdad, a mi nunca me han gustado las mayorías absolutas

Esto, en lenguaje StartUpil es pivotar, (Cambiar una idea o enfoque porque no te funciona) ¿Estará cambiando la cultura política de Andalucía?

Foto de SuperCar-RoadTrip.fr

Esperando a que escampe

Mirando la lluvia caer.

A veces,  esta lluvia no nos permite caminar por las calles con comodidad, vender cervezas en las terrazas o reparar el asfalto.

Nos quedamos mirando cómo cae el agua, impasibles, obnubilados, impotentes. Todo lo que pasa a nuestro alrededor lo deciden fuerzas superiores, o lo que es peor, el azar (que no podemos controlar). El hastío nos obliga a esperar a que algo cambie, que alguien tome una decisión que nos permita/obligue salir a la calle, ir donde queremos ir. Esperando a que escampe. Esperando a que pase la crisis.

Andalucía no puede seguir como está ahora. Tenemos que cambiar.

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Foto de CCPIxel

A lo mejor nos falta narrativa, a lo mejor es bueno seguir callados porque así hay más estabilidad. Igual tenemos que comprender el miedo del que piensa que no puede arriesgar lo poquito que tiene. O que no se lo merece.

Unos me acusarán de neoliberal, que estoy echándole la culpa de la pobreza y la desesperación a aquellos que la sufren. Suelo recibir esas críticas porque todo aquello que suena a esfuerzo individual, iniciativa autónoma o proyecto singular les parece que es una justificación (o exaltación) del “capitalismo“, del “sistema“. Nada más lejos de mi intención: La pobreza, la ignorancia y el paro que sufre Andalucía tiene orígenes colectivos, no responsabilidades individuales. Pero ante la coraza de la imposibilidad de cambiar “el sistema” con el que se blindan,  a veces surgen discusiones bizantinas que no llegan a ninguna parte. U oportunistas que sólo quieren tu voto, su oportunidad de pillar poder político, para lo cual están dispuestos a decir cada una de las cosas que quieres escuchar. A mejor estudio de marketing, más público objetivo alcanzado y mejores promesas ilusionantes.

Mi tesis principal es que hay mucho margen para mejorar individualmente, tanto en el trabajo como en la esfera pública. Podemos ser más proactivos buscado mejoras en nuestra productividad en nuestro trabajo, o demandando públicamente a un político del partido que apoyamos que no haga esto o aquello, dando así un poco de aire limpio a una espacio público habitualmente sectario, maniqueo e incrédulo.

Es posible que también se me digan que soy vendehumos o charlatán motivacional de feria. Alguien que constantemente apela al optimismo, a que la voluntad es lo único necesario para lograr algo: “todo es posible”, “si quieres, puedes”, “el triunfador es el que nunca se rinde”. Gente que nos hace sentirnos bien, porque nos convencen de que todo aquello que está en nuestra cabeza puede convertirse en realidad. Esas peligrosas personas que nos hacen sentir con ilusión, que nos dan una esperanza, meten en el mismo saco los miedos personales que limitan nuestras capacidades con las dificultades insalvables de un mercado que no existe, o lo mezclan con nuestra ignorancia. Tampoco soy de esos, pero sí, creo que hay mucho margen para crear nuestro lugar, nuestro nicho, nuestra atalaya.

Tengo claro que lo primero es deshacerse de la mentalidad infantil, subordinada y servil que tenemos respecto a nuestros gobernantes (gobiernos y oposiciones) y élites sociales. Igual hay cosas más importantes que resolver en Andalucía. Pero ésta la veo clara, imprescindible y …difícil de conseguir.

Tras años de ver irse a algunas de las mejores mentes de Andalucía, es ahora cuando estoy viendo el efecto de su marcha. La emigración tiene, entre otros, un efecto devastador: nos quedamos aquellos capaces de aguantar lo que sea.

(Tras un año retocando esta entrada regularmente, ya era hora de publicarla)

De confianza, salvadores y pereza

(Simplificando, que ya no soy académico)

La democracia representativa exige confianza. Los políticos, como los médicos, te piden que aceptes su criterio y les dejes hacer, que todo saldrá bien.

La democracia participativa, en rasgos generales, permite (y exige) de los ciudadanos una participación mucho más constante.

Entre estos dos polos teóricos se coloca la realidad y la práctica. A mi me preocupa que, en momentos de ilusión y desilusión a partes iguales, tras la constitución de muchos gobiernos y corporaciones nuevas, se olvide que nos piden confianza y damos participación.

La nueva política promete tratar a los ciudadanos como adultos y dejarlos participar. Pero no es una promesa nueva. Los cínicos modernos avisan, no sin parte de razón, de que todos los políticos quieren poder y que no lo compartirán. Otros han venido antes y han prometido participación y las han dado… selectivamente. Eso les da una coartada para no involucrarse en la toma de decisiones… y permite que la profecía se autocumpla.

Es posible que las promesas de dejar participar sean honestas. Es posible, que siendo honestas, no se puedan cumplir. Es posible que no se cumplan por la inexistencia de voluntad por parte de muchos ciudadanos de participar.

Es posible que las promesas de dejar participar sean un engaño. Es posible que siendo un engaño, se encuentren con un gran número de personas de diversas dispuestos a dar a conocer su opinión y exigir que se cumplan sus demandas. Y no tendrán más remedio que escuchar.

En todo caso, si de verdad debe haber un cambio, hay que actuar masivamente como ciudadanos responsables y adultos, sin delegar a los de siempre, políticos y asociaciones. Me cuesta creer a aquellos que se quejan de que esta democracia es poco participativa sin haber pasado por ninguno de los consejos participativos de su ciudad. Y los hay en casi todas, incluida la ciudad de Sevilla. 😉

Otro problema, como siempre, es el de la visibilidad. La participación de los ciudadanos no es algo glamuroso o con efectos rápidos. Los medios no suelen informar de estas cosas, no son lo suficientemente emocionantes… porque no nos suelen interesar. De nuevo, la pescadilla que se muerde la cola.

La democracia participativa, como el trabajo, cansa. ¿De verdad estás dispuesto a currar o es sólo una consigna de moda?

Un viejo amigo, honesto activista de barrio, me dijo hace mucho tiempo:

 O influyes o influyen en tu nombre… pero raramente defendiendo tus intereses.

Las grandes mentiras no limpian las mentiras inmensas

Siempre admiré a Julio Anguita. Lo conocí fugazmente cuando era un niño porque venía a casa alguna vez que otra. Me gustaban sus argumentos, a veces sofistas, a veces, impecables, porque no incluían insultos a la inteligencia ni descalificaciones ad hominem. Hoy me encuentro con este artículo en El Economista:

(…)

Las características de los aspirantes deben circunscribirse a jóvenes con gran necesidad de realización personal para asumir los riesgos de ser autónomos e independientes y que además sean personas que de la nada y sola con el capital de la idea, afronten la epopeya de labrase un futuro.

Estos talentos cumplen lo que en la cultura anglosajona se denomina los self made men u hombres hechos a sí mismos. Este mítico ejemplo, de porcentaje estadístico casi inexistente, se presenta como modelo para la inmensa mayoría de desempleados jóvenes. Ni que decir tiene que la propuesta deriva de una concepción en la que el Estado carece de responsabilidades sobre la economía y sobre el paro.

(…)

Creo que Julio confunde la parte por el todo. No todos los emprendedores son subcontratistas explotados, ni antiestatalistas come funcionarios. Si quieres hacer algo diferente y ganarte la vida honradamente, no es que odies a tus ciudadanos ni la protección del Estado. Ni piensas que el pobre lo es por su culpa, ni que todos los impuestos son incautaciones.

Admito que, en los últimos tiempos, hay un abuso asfixiante de la retórica “emprendedora”. Parece que fuera la solución a todos lo males de nuestra sociedad. Y es cierto que muchos se escudan en la mística del emprendimiento para justificar todo tipo de desmanes y explotaciones.  Y que hay miserables que llaman emprendedores a subcontratados sin derechos ni sueldos dignos. Pero precisamente el Estado debe velar porque esas cosas no pasen.

Nunca he pensado que todos los comunistas son asesinos como Stalin, ni sádicos como Pol Pot. No entiendo cómo Anguita piensa que todos, sin excepción, todos los que decididmos, con humildad, hacer una cosa que nos hacía ilusión, somos comeniños dickensianos. Trabajamos sin explotar ni engañar a nadie, creando algo que antes no existía y añadiendo valor a esta sociedad, haciéndola un poco más productiva con mucho esfuerzo. Algunos quizás sí. Pero no todos.

El punto irritante de los comunistas clásicos siempre me pareció su habitual apelación a una falacia lógica para darle la vuelta a cualquier argumento. Popper, con sus defectos y virtudes, me enseñó que la falsa conciencia es un argumento ni lógico ni justo ni científico. Cualquier argumento puede ser tachado de burgués y autoengaño. Y ahí se acaba la discusión. Porque con los niños no se razona, porque son inmaduros, engañados, ilusos. Todos manipulados sin excepción.

Las generalizaciones suelen tener parte de mentira. La de Anguita la tiene. Y es insultante para los que trabajamos duro y no explotamos ni nos dejamos explotar. También es mentirosa la que dice que la sociedad es abierta y llena de posibilidades para todos, que el esfuerzo y la innovación es suficiente para la riqueza. Nuestra sociedad no es justa y los buenos empresarios, innovadores, honestos y creadores de valor, no extractores de renta, no triunfan. No soy tan iluso. Pero una gran mentira nunca ha remendado otra más grande.

(No cuestiono todas las ideas o manifestaciones de Julio. Espero de los lectores un poco de inteligencia para entender que esta entrada es sólo una crítica a un artículo particular, no un ataque a la persona ni a sus creencias)

La acción directa de la sociedad: Mi participación en la mesa redonda organizada por ISA

Y la rueda de preguntas y respuestas

También están disponibles las demás intervenciones.

Iniciativa Sevilla AbiertaLos amigos de ISA (Iniciativa Sevilla Abierta) han tenido la gentileza de invitarme a la tercera sesión del ciclo “Regeneración de la democracia”, que se celebra mañana en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla (en Viapol) a las 19:30, específicamente al titulado “Acción directa de la sociedad”. Mis compañeros de mesa son impresionantes:

  • Francisco Jurado Gilabert,investigador del Laboratorio de Ideas y Prácticas Políticas en la Universidad Olavide y portavoz en Sevilla de la plataforma Democracia Real ¡Ya!)
  • Javier Sánchez, científico del CSIC en el Instituto de la Grasa y portavoz en Sevilla del colectivo Ciencia con Futuro
  • Ubaldo García Torrente, arquitecto experto en redes internacionales de cooperación para la regeneración social de barrios
  • Modera: Xavier Coller catedrático de Sociología de la Universidad Pablo de Olavide y miembro de Iniciativa Sevilla Abierta

No me creo especialmente cualificado para hablar de esto, y menos junto a gente tan buena, pero si me han invitado personas cuyo criterio he respetado hasta ahora, ¿por qué les voy a llevar la contraria?

Se me han ocurrido algunas cosas de las que hablar. Es posible que me podáis ayudar a completarlas:

  1. El crecimiento de la sociedad civil frente a la política. Cada vez más gente se organiza para resolver sus problemas, no para pedir que se los resuelvan los poderes políticos. Es posible que no sea un esquema viable para todos los problemas, pero es un camino en que los partidos políticos o los miembros de la casta corporatista (sindicatos, patronales, OSIGs,…) no son bienvenidos.
  2. Lo quiero, lo hago. Cuando quieres algo, cuando ves que con otros puedes conseguirlo, te lanzas a hacerlo, aunque sea una locura. Pasamos del, “lo quiero, dámelo” a personas que hacen sus propias asociaciones (más informales que formalmente legalizadas). Con el espíritu de las asociaciones vecinales de los 80, pronto cooptadas por los partidos y caciques locales, surgen nuevas forma de actuar.
    • El ejemplo que mejor conozco es el de la Huerta del Rey Moro, en la calle Enladrillada, jardin gestionado por los vecinos, aunque ya obtuvo ayudas oficiales, su origen y madurez se hace al margen de los políticos.
    • Otro ejemplo, distinto pero muy edificante, es el de WorkInCompany. Un espacio de coworking, de innovación y promoción del emprendizaje, que no es totalmente un negocio, ni una incubadora, ni un hub donde trabajar con gente brillante,… sino todo eso junto. Tampoco es un chiringuito donde achicar subvenciones, que es lo que muchos se hubieran convertido facilmente si tuvieran el talento de sus creadores y menos escrúpulos ;). Todas la semanas hay un encuentro de algún tipo: Comercio electrónico, presentación de proyectos, talleres de diseño,… arreglados pero informales, serios pero abiertos a críticas, sin estructuras burocráticas pero con las ideas muy claras…
  3. La mancha de aceite se expande. La desafección por todo lo público comenzó por los políticos, pero se está expandiendo a más áreas de la gestión de los recursos políticos públicos. Desde las empresas que tienen participación pública a asociaciones subvencionadas, pasando por los funcionarios… un manto de sospecha se cierne sobre lo público. Nada más injusto que esto, pero el silencio, la cobardía y las presiones está creando un recelo que será difícil de erradicar.
  4. Herramientas de organización y comunicación. La capacidad de coordinación, difusión y discusión de las propuestas ha provocado que cualquier buena idea tenga su oportunidad pero, sobre todo, no dependa de grandes instituciones o medios. Antes, las infraestructuras necesarias para coordinar ideas complejas implicaban cierta uniformidad, jerarquía,… para llevarlas a cabo. La explosión de las nuevas tecnologías ha supuesto un cambio organizativo impresionante: La toma de decisiones, la apertura y la versatilidad de los grupos sociales están cambiando la naturaleza de las mismas, haciéndolas ligeras y atrayendo a muchas personas que nunca habían pensado en actuar en el ámbito público.

¿Alguna idea para mejorar mi intervención? ¿Qué me dejo en el tintero?

Las diapositivas que voy a usar.

Una muerte, un suicidio, una vida. Aaron Swartz

(Actualizados y añadidos algunos enlaces)

Aaron Swartz se suicidó hace unos días. Era un joven excepcional que tuvo una gran influencia en nuestras vidas, por código que creó, por ideas que desarrolló y por libertades que defendió. Le debemos mucho. Así se describía él. Ni que decir tiene, se deja muchas cosas en el tintero.

El código que usamos en los múltiples aparatos y servicios todos los días fue hecho, en algún momento, por alguien. Desde los más comerciales a las más altruistas, todos tienen el alma de quien lo hizo. Por eso es tan importante que gente con una actitud altruista, con la mente puesta en la libertad que puede proporcionar su trabajo, tenga la capacidad de crear cosas. Por eso los desarrolladores deben tener conciencia “política”, en el sentido más puro de la palabra. Las consecuencias del trabajo que realizan pueden ser muy perniciosas (control, censura, seguridad, …) o muy positivas (liberadoras, productivas, que favorezcan la innovación y permitan a otros crear valor para los demás).

  • Tim Lee, en destaca su artículo, American hero, en el Washington Post, su espíritu pionero, su interés por el acceso público a la información,  lo denomina “insubordinate idealist”, el tipo de persona que hace innovador y rico a su país.
  • Marilin Gonzalo, por otro lado, nos habla de cómo el mundo que queremos construir no es el que acosó a Aaron y que no se construye una sociedad abierta, que pueda dar oportunidades a todos, maltratando y persiguiendo a sus ciudadanos.
  • Dolors Reig nos recuerda que Aaron vive en nuestras libertades, una forma muy poética de hacerle un homenaje.
  • Lawrence Lessing, el abogado y amigo de Aaron, va más allá y acusa a la fiscalía federal de acoso.

No se si es mártir de la dictadura del copyright o no, pero sí una persona que luchó por cosas que creyó justas y que yo creo justas: el conocimiento debe ser libre para ser productivo. Como era un hacker genuino, un tipo que hace cosas en vez de sólo hablar o pensar en ellas, abrió caminos para los demás. Cuando supo que una empresa cobraba por suministrar  la sentencias de juicios, que eran documentos públicos, se puso manos a la obra e hizo posible la devolución al público lo que era suyo.

(Ha provocado una oledada de “liberaciones” de artículos académicos que podéis seguir en twitter por #pdftribute.)

En el New York Times (A Data Crusader, a Defendant and Now, a Cause) e preguntan si de ser un “cruzado”, el ataque a las circunstancias de su suicidio y sus ideas no se convertirá en un movimiento efectivo.

No creo que nadie sepa qué pasa de verdad por la cabeza de alguien que toma la decisión de suicidarse. Es un tema del que no me gusta hablar porque creo que es de una gran complejidad y es muy difícil saber qué o quién provoca que alguien se suicide. Muchos, incluída su familia, echan la culpa a la fiscalía y al MIT, que mantuvieron la petición de muchos años de cárcel y multas millonarias por un supuesto delito que muchos que saben más que yo de las leyes de los USA califican como “menores”.

Me encantó una entrada del propio Aaron, en el que da consejos a seguir:

  1. Be curious. Read widely. Try new things. I think a lot of what people call intelligence just boils down to curiosity.
  2. Say yes to everything. I have a lot of trouble saying no, to an pathological degree — whether to projects or to interviews or to friends. As a result, I attempt a lot and even if most of it fails, I’ve still done something.
  3. Assume nobody else has any idea what they’re doing either. A lot of people refuse to try something because they feel they don’t know enough about it or they assume other people must have already tried everything they could have thought of. Well, few people really have any idea how to do things right and even fewer are to try new things, so usually if you give your best shot at something you’ll do pretty well.

Siendo un genio precoz él mismo, escribió una entrada muy divertida sobre la genialidad infantil .

Os dejo su experiencia en su lucha contra SOPA, la ley que, con el pretexto de proteger el copyrigth, permitía censurar sin control y elmininaba todo lo que ha hecho innovador a internet:

Escribió cosas muy interesantes sobre la actitud ante los retos (Believe yo can change), Productividad o dificultades (Lean into the pain). Y sobre la importancia del conocimiento libre.

But sharing isn’t immoral — it’s a moral imperative (Aaron Swartz Guerilla Open Access Manifesto)

Otros artículos interesantes:

  1. Obituario n el New York Times
  2. En Techcrunch
  3. En Hacker News, de Y combinator, incluída una nota de su madre.
  4. Enrique Dans sobre la liberación de textos académicos.
  5. Aaron Swartz: Idealist, Innovator—And Now Victim por 
  6. En The Economist.
  7. Cómo el MIT pilló a Aaron en el New York Times.
  8. En la muerte de Aaron Swartz por Juan Urrutia.

Foto de ragesoss.

Mientras, en el otro lado del mundo, se dan cuenta que el sol sale cada mañana

Estos días están siendo duros porque las noticias sobre la economía española son muy malas. Muchos periodistas hablan de la intervención del Estado y que tres tecnócratas nos podrían gobernar. Otros hablan de un gobierno de concentración nacional. Muchos ciudadanos estamos indignados con la clase política, que parece obnubilada, sin darse cuenta de que cada vez más son percibidos como una casta uniforme, no como un conjunto de opciones en competición.

Pasan muchas cosas más, pero mi hijo sigue creciendo y hay mucha gente en todo el mundo ocupada en construir el futuro. Tenemos un problema local e inmediato. Pero es posible que tengamos ante nosotros un cambio histórico que poco tiene que ver con la prima de riesgo o con el rescate bancario. ¿Nos estamos preparando para él?

El siglo XXI no será recordado por cómo es ahora, al igual que el XX no resultó como pensaban que era el mundo en 1914.

Alfredo Romeo es un viejo conocido mío al que admiro mucho. Nunca dice tonterías. Y siempre es sincero. Ayer escribió algo esperanzador porque trata de ámbitos en los que sí podemos marcar la diferencia (*).

¿En qué mundo crecerán nuestros hijos? Hay que ir preparándonos para ver lo impensable. Porque ya no nos valen las mentiras de siempre, que nos detalla Enric González tan bien.

(*) Sin perjuicio de otras cosas que sí podemos conseguir como ciudadanos activos.

Foto de Victoriano Izquierdo en EBE11.

 

Ignorancia y lógica: páginas de referencia en la Wikipedia

Hay dos páginas imprescindibles para un adulto contemporáneo: Efecto Dunning-Kruger y Argumento ad hominem.

El primero te enseña a controlar los efectos devastadores de la ignorancia y el segundo a entender que la lógica, la empiria y la argumentación son los únicos modos de aprender, enseñar y dialogar con los demás.

Efecto Dunning-Kruger:

un fenómeno psicológico según el cual las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas, debido a que su propia incompetencia les dificulta reconocer sus errores y evaluar la competencia de los demás.

Argumento ad hominem:

En lógica se conoce como argumento ad hominem (del latín, literalmente, “al hombre”) a un tipo de falacia. Consiste en decir que algo es falso, eludiendo presentar razones adecuadas para rebatir una determinada posición o conclusión. En su lugar se ataca o desacredita la persona que la defiende señalando una característica o creencia impopular de quien lo expresa.

¿Cuál es el más común en las discusiones pública en los últimos tiempos? ¿Seguimos igual que siempre o hemos cambiado con los años?

Oligarquías, actualidad y Joaquín Costa. Modernizar no es tener un iPhone

Joaquín Costa en ZaragozaLas oligarquías que han detentado y usufructuado el poder en los últimos treinta años carecen de aptitud y de autoridad moral para iniciar, impulsar y presidir esa revolución, siendo por ello precisa condición de vida que se desvincule la gobernación, que se jubile a la feudalidad reinante y se la sustituya por una generación nueva de políticos no gastada ni fracasada, no complicada en la decadencia y caída de la nación.

Joaquín Costa ¡¡1901!! Oligarquía y caciquismo como la forma actual de gobierno en España : Urgencia y modo de cambiarla.

Visto en el blog de Javier Rubio (Regenerarse o morir).

Imagen de  ecelan en la wikipedia.