Aprender es el fin: ¿Se pueden seguir inventando medios?

Estamos esta semana Rafa y yo en Bogotá para dar un curso de WordPress en Platzi. En Mecus llevamos muchos años enseñando, desde lo más básico a lo más avanzado, en escuelas, empresas, administraciones. Personalmente, la parte que más me gusta de los proyectos de creación de webs es la formación al cliente para que sepa manejar el sistema de manera autónoma.

WordPress para nosotros es una herramienta de comunicación y un modo de ofrecer soluciones a los clientes, pero también algo que merece la pena ser divulgado y enseñado (incluso escribimos un libro: WordPress para Dummies).

Debo confesar que enseñar es lo que más echo de menos de mi etapa académica (que terminó hace ya diez años), pero hay ocasiones en las que ha sido mucho más gratificante que las clases de Metodología de investigación y SPSS que daba en la Universidad. Cuando lo que enseñas tiene una aplicación inmediata, una utilidad para otra persona, es fantástico. En las ocasiones en las que hemos dado clases a desempleado hemos contribuido a crear empresas y lazar carreras profesionales. No os podéis imaginar lo gratificante que es ir enseñando cómo crear webs y ayudar al mismo tiempo a crear un negocio. Ver como hay veces en las que los ejercicios de WordPress no eran simulaciones, sino proyectos que los alumnos iban a vender o empresas que se les había ocurrido montar durante los cursos. Creábamos con ellos su propio futuro mientras aprendían.

Suele haber discusiones sobre la educación con muchos profesionales de ambos lados de la trinchera (modernos/tradicionales) muchas veces se olvida que el objetivo de todo es aprender. Si lo que se aprende es más útil para ser feliz o encontrar trabajo es otra discusión completamente distinta. Se discute si enseñanza de religión o no, Powerpoints o tiza, Deberes o proyectos…; y mientras, gente como Freddie y Christian han montado un proyecto impresionante con Platzi (Antes conocida como mejorando.la y  antes conocida como maestros del web). Han creado una empresa con un buen montón de gente brillante que enseña a miles de personas habilidades que les sirve para encontrar o mejorar su trabajo.

La enseñanza a distancia, esa industria que no para de evolucionar.

La gente de Platzi ha probado y creado muchos sistemas de enseñanza desde hace mucho tiempo. El principal que tienen ahora son clases en vivo en dos turnos apoyados por un sistema de foros y materiales adicionales. Durante las sesiones hay un chat para los alumnos y preguntas al final de las sesiones, un foro para ir aprendiendo y enseñando posteriormente y, por supuesto, los vídeos de las clases.

Plazti enseña habilidades concretas, centradas y útiles, no grandes cursos ni MOOCs elefantiásicos que poca gente termina. Aunque su forma de ver las cosas no pretende ser aplicable en todos sitios, se centran en habilidades, en mejora continua de lo que los alumnos necesitan o demandan. Y ese es el secreto de la fidelidad y el alto porcentaje de alumnos que terminan los cursos (y vuelven por más):

“Today, people upgrade themselves constantly to update their knowledge. They’re no longer looking for academic knowledge; they want real experience,” Vega said. “People are hired for their portfolios and projects. That’s why we focus on the design, marketing and programming disciplines that are not well served by current online learning services.”

Entrevista en TechCrunch

Cuando uno ve un proyecto que tiene éxito debe pensar en lo complicado que suele ser llegar allí. Cuando uno ve Twitter o Platzi, que es obvio que la forma en la que funciona es la correcta. Lo ve como “la solución natural”. Pocas veces se para la gente a pensar en que el proceso de un éxito empresarial (o no) es muy duro, y raramente termina del todo. Evolución o muerte. Dar con la forma en la que las cosas funcionan es, por lo general, muy muy difícil y fruto de ensayo y error constante. Y de un equipo: en las pocas horas que llevamos en Bogotá, hemos visto como sólo con gente de talento, entusiasta y trabajadora son capaces de tener una máquina tan bien engrasada y capaz de incorporar novedades constantemente.

Lo dicho: la educación es aprender, ya sean habilidades específicas o grandes saberes que nos hacen más felices y nos preparan para el mundo. Si olvidamos ese gran objetivo, la discusión se vuelve bastante inútil.

(Nota: Platzi fue elegida pora Y Combiantor, una de las empresas de inversión de más exito de Silicon Valley, para su programa de aceleración e inversión)

Algunas opiniones sobre la Universidad pública

Estas son algunas perlas de un discurso:

  1. Soy consciente de que se avecinan nuevos sacrificios, porque la brutalidad de la crisis no parece tocar fondo. Pero estamos preparados para afrontar las  emergencias que se presenten. Seguiremos aportando a la sociedad, convencidos  de que el futuro se conquista con ideas, no con dogmas, no con eslóganes huecos. Esa debe ser y es nuestra esperanza.
  2. (…) se se ha producido una clara bifurcación entre poder y política. El poder se ha deslizado desde los parlamentos hacia el mercado. Son los agentes del mercado los que deciden qué es lo urgente y lo importante.
  3. Hasta ahora la Universidad Pública (…) permanece  como una de las pocas islas de libertad, tolerancia y crítica reflexiva que quedan en España.
  4. También recordó (la Presidenta de la Asociación Europea de Universidades, María Helena Nazaré) (…) algo que se olvida cuando se nos acusa de no estar en el  club de las mejores universidades del mundo. Y cito textualmente: “La calidad de la investigación depende de cuánto se invierte; no hay milagros”.
  5. María Franco, creadora y directora de la Fundación Lo que de Verdad Importa, afirma de forma tajante que los jóvenes de hoy “son solidarios, comprometidos y  tolerantes”. Quizás, lo que se haya perdido, evaporado o adulterado sean las referencia modélicas, los ejemplos dignos de ser emulados. La Universidad, por lo tanto, debe seguir siendo luz y referencia ejemplar para la sociedad.
  6. Para ello es necesario que la educación siga siendo el primer valor de interés general para la sociedad, que la Universidad sea el faro que alumbre tanto la  recuperación moral, como el futuro crecimiento. Aunque el resplandor moleste a  quienes viven o alientan la penumbra, a quienes ven en el sistema público  universitario, por su autonomía y función crítica, más un problema que una esperanza.
  7. En cuanto a la eficiencia universitaria, una simple comparativa de la gestión de las universidades públicas españolas durante los últimos años, con la gestión de empresas privadas, bancos incluidos, nos demuestra con claridad que el sistema universitario español en su conjunto puede exhibirse como modelo de buenas prácticas
  8. Un estudio realizado en un conjunto de las universidades públicas españolas sobre el impacto socioeconómico de la Educación Superior no deja lugar a dudas. Su principal conclusión es que “las universidades son probablemente las instituciones de mayor impacto y que más valor añadido aportan a su territorio, ya sea por la vía de la formación y el capital humano, la investigación científica, el desarrollo social y cultural, o por la innovación”
  9. Recordaba hace un par de semanas Juan Carlos Girauta en la ‘Tercera’ de ABC que las mayores cotas de bienestar se han alcanzado en Europa en países con un sector público fuerte. Lo que no ha impedido, sino todo lo contrario, que se  desarrollase una potente sociedad civil, alineada con los intereses nacionales, como ocurre en Francia.
  10. El impulso a la investigación está íntimamente ligado a nuestros esfuerzos de internacionalización y de presencia en los principales rankings internacionales. Este año nos hemos quedado a las puertas de regresar al Top 500 de Shangai (…) Uno de los caminos es incrementar nuestra productividad científica en el área de las Ciencias Sociales y de las Humanidades.
  11. Este Rector vuelve a preguntar: ¿Desaparecerá el gobierno de las universidades por universitarios y para la sociedad? Por el bien de todos espero que la respuesta sea negativa.
  12. Quiero cerrar mi discurso asegurándoles que seguiré defendiendo de manera convencida la independencia de la universidad pública. Como he dicho, debemos hacerlo por el bien de la sociedad, que estoy seguro que cada vez aprecia más que aquí haya voces con credibilidad, capaces de poner sobre la mesa no solo nuevos conocimientos, sino ideas que sirvan de encofrado al futuro del país. Quizás quieran arrancar esa independencia de nuestras manos. Puede incluso que lo logren, pero nuestras manos irán con ella. Si esto sucede, continuaremos trabajando con la cabeza… Y con el CORAZÓN

Discurso del inauguración del curso académico 2012-2013 del rector de la Universidad de Sevilla, Antonio Ramírez de Arellano. (Copia local: Discurso_Rector_Inauguración_Curso_2012)

(Negritas mías)

No me parece un discurso brillante, o lo brillante que debería ser el discurso de un rector universitario. Y tampoco me parece elegante que el argumento central sea la defensa de su propio status de poder. A una audiencia cautiva (y lo es en las aperturas de curso: consejeros de la Junta de Andalucía, decanos, representantes varios,…) no se le lanza una algarada sobre lo mal que iría la Universidad si no sigue mandando. Porque en ese discurso apenas hay algunos de los argumentos sólidos de la bondad de la gestión autónoma de servicios públicos (que los hay). Sólo hay “o yo o el caos”.

Por último, creo que usar los dos discursos más citados sobre la democracia, el de Lincoln en Gettysburg y el fúnebre de Pericles, es cutre. ¿No había nada más obvio?

Nota: El Rector de la Universidad de Sevilla es responsable de € 479.370.902 en ingresos y €479.370.064 en gastos. (Presupuesto de la Universidad de Sevilla) (Copia local: Presupuesto Universidad de Sevilla 2012)