Hoy eres el loco. El más indecente, el indeseable. Mañana puedes ser un clásico

Hay una gran conexión entre la música y la innovación. Como el lenguaje musical es mucho más universal que otros, su historia es más fácil de entender, de sentir, que otras actividades humanas. Puedes ver las diferencias entre Vivaldi y Beethoven. Y las grandes diferencias entre Ella Fitzgerald y Beyoncé. Y si tienes el oído cultivado, puedes apreciar todas y cada una de esas músicas. Para ir más allá, tienes que estudiar un poco el contexto histórico en el que salieron cada una de ellas, y ves cómo en cada momento hubo alguien que dio un giro inesperado a lo que tocaba todo el mundo. A veces esa persona se hacía famosa por ello, otras lo hacía alguien que lo copiaba y popularizaba.

Veo regularmente (porque hay que verla) la versión que hicieron los Led Zeppelin de Moby Dick en el Royal Albert Hall, la catedral de la música (si existe alguna), en 1970. Un tipo se saca de la manga un sólo de batería de ¡13 minutos! Entonces era arte degenerado. Intentad poneros en la piel de los padres de los chicos que escuchaban Led Zeppelin. Música bárbara, y más aún cuando varios minutos después del solo de batería, un melenudo les decía a las chicas: Te voy a dar cada centimetro de mi amor. Sutil, ¿eh? Lo repito, hay que verlo:

http://youtu.be/edPEBB6VjRQ?t=1h3m25s

Eran brutos, ruidosos, melenudos, tomaban drogas y destrozaban habitaciones de hoteles. La mayoría de los adultos los consideraban gritones, corruptores y holgazanes. Hoy no hay guitarrista en el mundo que no haya intentado algún riff de Jimi Page. Todos los grupos de rock y pop que conozco han tocado algo que se parece a lo que estos indeseables hacían en los 70. ¿Qué debe sentir un hombre así a los 60 años? Porque llega un día que te hacen un homenaje en el Kennedy Center. Y Obama y lo más granado de la élite USA te aplaude. Y claro, lloras al ver que la canción que cantaste tantas veces hace 40 años sigue emocionando:

http://youtu.be/rOy5TCB9JMw

 
¿Qué músico nos horroriza hoy? Igual es un clásico cuando tus hijos tengan 20 años.

¿Qué idea nos parece absurda hoy? Igual es un estándar en 10 años. Mira a tu alrededor. Nunca se sabe.

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