Open Space Sevilla

Los próximos 9 y 10 de marzo nos reuniremos algunos aficionados y profesionales de internet en Open Space Sevilla.

Un Open Space es una reunión en la que los propios asistentes deciden de qué van a hablar. El viernes por la tarde nos reuniremos para decidir qué haremos el sábado, aunque ya puedes ir adelantando algunas ideas para ir ordenando las propuestas.

Algunas empresas de internet de Sevilla nos hemos unido para organizarlo. Si estás interesado en unirte, no tienes más que ponerte en contacto con nosotros.(oss@openspacesevilla.com o a organizacion@openspacesevilla.com)

Si quieres asistir, no tienes más que apuntarte y pagar 12€ (incluye la comida del sábado).

Para innovar o emprender (las dos palabras de moda para resolver la crisis) no se puede empezar por lo tradicional, convencional o conocido. No se puede esperar cosas excepcionales de métodos o personas vulgares. Este tipo de iniciativas me devuelven la confianza en que podemos salir de la actual crisis. Nuestra sociedad no es homogénea ni monolítica. Hay mucha gente dispuesta a hacer las cosas de manera distinta y mejor. Venid a Open Space Sevilla y lo comprobaréis por vosotros mismos.

Lo más importante, como podéis ver en la web:

LOS CUATRO PRINCIPIOS

  1. Cualquier persona que se presente en una reunión es la persona adecuada(cualquier participante en una reunión es correcto simplemente por que se ha preocupado en venir).
  2. Cualquier cosa que esté sucediendo es la única cosa que podremos llegar a tener (estate atento a lo que está pasando ahora, en lugar de preocuparte sobre lo que podría pasar).
  3. Sea cual sea el momento en que comience, es el momento correcto (este principio ayuda a superar la falta de un horario o agendas previo al Open Space y enfatiza la creatividad y la innovación).
  4. Cuando se acabó, se acabó (fomenta que los participantes no desperdicien el tiempo y, por el contrario, que cambien a otro tema cuando una discusión fructífera deja de serlo).

LA ÚNICA LEY: “LA LEY DE LOS DOS PIES”

Esto es muy muy importante, que no te preocupe llevarlo a cabo. Si en algún momento sientes que no estás aprendiendo o contribuyendo en nada, usa tus dos pies. Vete a otra reunión donde puedas aprender o contribuir. Nadie debería estar en una reunión que considera aburrida, sólo las personas que estén genuinamente interesadas en el tema deberían asistir a una reunión.

Javier Barrera, periodista digital desde 6º de EGB

¿Qué os parece el vídeo y su visión del periodismo?

Conozco a Javier Barrera (@juanlarzabal) desde hace muchos años.  Tras muchas discusiones, sigo siendo muy fan suyo. La aversión al inmovilismo, su forma de expresarse, su sinceridad… no es posible no admirar al donostiarra granadino.

Fotos de Wicho y Draxus

Democracia vs… lo que haga falta

Many have characterized the competition between these two giants as a clash between democracy and authoritarianism. But this is false. America and China view their political systems in fundamentally different ways: whereas America sees democratic government as an end in itself, China sees its current form of government, or any political system for that matter, merely as a means to achieving larger national ends.

Así se despacha el choque de civilizaciones, inversor chino (de Shangai. Con formación en USA) Eric X. Li en su artículo del New York Times.

Cambios organizativos y pequeños equipos: escapando de la jaula de hierro

Portada Agenda de la empresa 2012 Luis Rull(Este artículo fue publicado en el número de febrero de 2012 de Agenda de la empresa en el especial sobre sociedad del conocimiento)

Cambios organizativos y pequeños equipos: escapando de la jaula de hierro. Por Luis Rull.

Los cambios tecnológicos ha traído nuevas formas de colaboración cuyo impacto completo todavía no hemos ni vislumbrado.

Hay un apreciable aumento de los trabajadores free-lance capaces de integrarse en equipos efímeros, ágiles e innovadores para proyectos complejos. Desarrollo de software, proyectos artísticos complejos (musicales, plásticos, audiovisuales, …), traducciones, maquetaciones, análisis de datos, … multitud de tareas están saliendo de las tradicionales oficinas multitudinarias a equipos ad-hoc compuestos por personas repartidas por todo el mundo.

Una de las ventajas para muchos trabajadores especializados es la posibilidad de resolver problemas complejos a través de su propia especialización. Lo que antes era una contradicción (especialización y versatilidad), ahora es un ventaja competitiva, porque la capacidad de innovar está en los contactos y la experiencia de gestionar equipos temporales, en un sistema que incluye el ensayo-error de una mejor manera que ningún otro sistema anterior.

Un modelo fraudulento. Por Luis F. Rull

Fuente: Jesús León

(Artículo publicado por mi padre, Luis F. Rull, en la edición andaluza de El Mundo del 8 de febrero de 2012)

La Universidad de Sevilla (US) es una empresa pública con 7.102 trabajadores, de los cuales 4.628 son docentes e investigadores y 2.474 son personal de administración y servicios. Da servicio a casi 80.000 estudiantes. Su presupuesto es de 480 millones de euros. El 83 por ciento de sus ingresos proviene de las transferencias del Estado y el 14 por ciento de las tasas. El tres por ciento restante procede de distintos conceptos que van desde los intereses de capital, las concesiones (por ejemplo, las cafeterías) y una cantidad muy inferior al 1 por ciento, de las donaciones.

Es decir, prácticamente la totalidad del presupuesto lo aportan los ciudadanos; de forma directa, a través de las transferencias, o indirecta, vía tasas, fijadas por decreto por la Junta de Andalucía.

El presupuesto de la Universidad lo elabora el Gerente, quien a su vez es nombrado por el Rector. El Consejo de Gobierno de la US sólamente tiene encomendada la misión de “estudiar” e “informar” el presupuesto; o sea, no tiene capacidad de veto. Por último, el Consejo Social emite un dictamen y, en su caso, lo aprueba. Es decir, en la ruta que sigue el proyecto de presupuesto desde que se elabora hasta que es aprobado definitivamente, el único órgano por el que pasa, que no dependa directamente del Rector, es el Consejo Social que, sin embargo, pese a la encomienda que tiene por ley, en la práctica ha renunciado expresamente a la potestad de modificar o rechazar el documento si éste no responde a lo que la sociedad o la comunidad universitaria esperan del mismo. Prueben a encontrar en las actas del Consejo Social de los últimos años alguna referencia a cualquier tipo de acción con el objetivo de controlar o reconducir el gasto. ¿Para qué sirve, pues, el Consejo Social?. Ahora es un elemento decorativo, cuando no, un nuevo chiringuito donde instituciones y agentes sociales y económicos disponen de nuevos cargos públicos para repartir entre su siempre larga nómina de afines.

En el mejor de los casos, los Consejos Sociales vuelcan todos sus esfuerzos en establecer hilos de conexión entre la Universidad y el mundo empresarial. En el peor, ni eso. La prueba es que las universidades han ido creando fundaciones (universidad-empresa) con ese fin ante la falta de eficacia de las estructuras convencionales, lo cual duplica el gasto para la consecución de los mismos objetivos, como sucede en tantos otros ámbitos de la Administración.

La conclusión, por tanto, es que hoy por hoy el Rector de la Universidad tiene un control casi absoluto sobre el destino de los presupuestos universitarios pese a que son presupuestos transferidos. Dinero público, del bolsillo del contribuyente.

En este contexto, ¿cómo debería elegirse al Rector? La respuesta razonable es que, dado que la autoridad de éste es tanto académica como económica, debería ser elegido por un colegio electoral donde estuvieran representados, tanto la sociedad que financia el funcionamiento de la Universidad, como los colectivos que forman parte de la comunidad universitaria. Y si esa fórmula mixta no convence, la única alternativa sería la de separar el gobierno académico del económico.

Pero en la Universidad de Sevilla no rige en la actualidad ni lo primero ni lo segundo, sino que es el Claustro universitario el que tiene en exclusiva la potestad de elegir al Rector. Un Claustro que está formado por profesores, personal de administración y servicios, y estudiantes, elegidos a su vez en sus respectivas Centros (Facultades y Escuelas). A menor escala, también los Centros reproducen el mismo modelo y la misma falta de control y rigor en el reparto de los presupuestos, que en algunos casos viene dado en función de las necesidades, por ejemplo, de infraestructuras; y en el peor, en función de caprichos inconfesables que permiten a los Decanos y Directores mantener a su electorado satisfecho.

Un ejemplo de ese uso ‘caprichoso’ de los fondos públicos puede ser, sin ir más lejos, el reparto de los ‘Premios’ a la jubilación anticipada, que sin duda están sirviendo para ‘contentar’ a mucha gente dentro de la Universidad.

Con el dinero del contribuyente se están repartiendo, además, muchos privilegios entre los trabajadores de la Hispalense. Por citar otro ejemplo, baste comprobar como a cualquier ‘acreditado’ se le saca automáticamente, de manera ad hoc, su plaza, sin especificar el perfil del área de conocimiento y mediante la selección, por el propio candidato, de los miembros de la comisión evaluadora. Consecuencias: ¿cuántos profesores de la Hispalense han tomado posesión de una plaza sin pertenecer a la propia US? Me atrevo a decir, sin tener los números delante, que ninguno. Y, ¿cuántos profesores han entrado en un cargo académico (Vicerrectores, Decanos, etc.) como Profesores Titulares y han salido como Catedráticos?. Hay que aclarar que el trabajo de gestión se puntúa muy bien en las Comisiones para ser acreditado como Catedrático. Este modelo, es justo reconocerlo, es extensivo a la mayoría de las universidades españoles, por lo que no es sorprendente, por tanto, que estas estén estancadas en los rankings internacionales, pues el modelo de promoción no invita precisamente al trabajo ni a la superación.

Uno de los orígenes de la tragedia de las universidades españolas (en la US la tragedia llega a ser catastrófica) está íntimamente ligado al modelo de elección del Rector. No he sido el único en darse cuenta de este problema que mantiene a la universidad española sumida en un letargo de mediocridad. El cambio del modelo de elección del rector lleva años encima de la mesa de los ministros. Ninguno se ha atrevido a enfrentarse al lobby de la Confederación de rectores de universidades españolas (CRUE).

Merece la pena destacar también que los miembros del Claustro que van a elegir al Rector llevan ya dos años ejerciendo de claustrales. En esos dos años, el actual equipo rectoral ha ejecutado dos presupuestos que han servido para conseguir, por las razones antes mencionadas, una “satisfacción general” de la Comunidad Universitaria.

En consecuencia se puede afirmar que el modelo de gobierno de la Hispalense (y de las universidades en general) se sustenta en el reparto de privilegios entre profesores y personal no docente. Por tanto, no parece riguroso que se defienda el actual mecanismo de elección del Rector comparándolo con el sistema parlamentario. La labor del Rector se parece más a la del Gerente de un hospital público que a la del Presidente de Gobierno ya que gestiona presupuestos transferidos, por lo que debería rendir cuentas ante la administración, en este caso la Junta de Andalucía, que es la que suministra esos presupuestos.

Creo que el actual sistema electoral es un fraude a los ciudadanos que pagan de sus impuestos el mantenimiento de las universidades, y participar en él termina legitimando un modelo fraudulento.


Luis F. Rull.

Catedrático del Área de Física Teórica.

Universidad de Sevilla

Fotos: Jesús León y Universidad de Sevilla