Quejarse, cuando hay razón. ¿Está el listón “demasiado” alto?

Michael Jordan nunca fue mi jugador favorito. Su reinado coincidió con me bajada de interés por la NBA, pero admito que es de los grandes. Pero me parecía arrogante, my lejos de la ¿fingida? simpatía de Magic Johnson o el hieratismo de Larry Bird.

Las expectativas sobre la dificultad de una tarea determinan mucho nuestra frustración por el fallo o satisfacción por el éxito. De hecho los ritos de paso tienen, en parte, ese efecto: hacen que los que tienen que hacer algo difícil se sientan muy orgullosos de su éxito y se integren muy bien en su nueva situación, ya sean oposiciones aparentemente anacrónicas, novatadas en alguna organización o celebraciones (como las bodas 😉 )

Este vídeo me ha gustado mucho, por lo que del esfuerzo y el efecto que generamos en los demás habla:

(Ví el vídeo en un tweet de @DidacLee retwiteado por @LaTrinchera.

¿Quieres mejorar tus presentaciones? Ven a mecus este jueves

Este jueves 24 de marzo a las 17 horas, nuestros amigos de Kitiplá vuelven a enseñarnos cosas. Esta vez toca cómo hacer buenas presentaciones, algo que mucho necesitamos como el respirar.

Como sabéis, entrada libre y gratuita. No vendemos servicios ni es una presentación de producto. Simplemente, compartir conocimiento.

Cuenta una historia para que entiendan tu idea

Foto de Paul Schultz

Muchos dicen saber de comunicación política. Visto cómo nos hablan sus jefes, lo dudo. Porque si lo supieran, les hubieran enseñado algunas cosas sobre la persuasión y cómo contar historias para explicar su postura. Cuando veo cosas como las que os explico en esta entrada, me sorprendo de que no haya manifestaciones contra la clase política todos los días.

Thom Hartmann es un locutor de radio y escribió un libro en 2007 llamado “Cracking the Code”. Os lo recomiendo, está muy barato en Amazon de segunda mano. Leí la mitad hace un par de años y me di cuenta de que la disyuntiva sociedad política-cultura política (la disyuntiva es sobre cuál determina a cuál) es indisoluble. (Nota: Otra forma de plantear esa disyuntiva es “¿Tenemos los políticos que nos merecemos?”)

En una democracia tan mediática como la española, se puede esperar una oratoria mejor y una estrategia más pedagógica para explicar las posturas o decisiones políticas. No solemos escuchar el por qué de determinadas políticas, sólo declaraciones vagas sobre qué es bueno o malo. El concepto de “framing“, ya clásico en ciencia política, es tan interesante como escurridizo y proclive al populismo pero, a estas alturas, todo me vale. Se contratan a asesores más por su conocimiento de las cloacas o vicios políticos que por sus capacidades profesionales. Lo se bien porque algunos de esos profesionales me suelen contar sus peripecias con esta oligarquía que nos gobierna.

Una herramienta que yo uso para evaluar las declaraciones políticas es la siguiente: tras escuchar al político, formulo en mi mente la misma frase contraria. Tras eso, evalúo si sostener esa idea es un disparate o tiene sentindo. En una tontería, pero si invertís un poco de vuestro tiempo en este ejercicio, os daréis cuenta de la cantidad de obviedades que nos muestran los medios de comunicación de los políticos. ¿Son ellos, son los medios o es que yo soy muy paranoico?

Lo he visto en una gran entrada donde viene mucho mejor explicado: en el blog Reflexiones de Comunicación Política “Descifrando el código” claves para ganar el debate político cara a cara (Vía Xabier Peytibi)

Foto de Paul Schultz

WordPress da el salto: JetPack

WordPress pasa de tener dos líneas separadas (alojamiento en servidor propio  o servicio online “WordPress.com”). Ahora se pueden usar algunas de las características de su servicio “en la nube“, que tan bien dimensionan.

Todo se activa con un plugin llamado Jetpack, pero mejor leéis la entrada que Rafa ha escrito en el blog de mecus.