Datos abiertos, política y ciudadanía activa: un cóctel imposible

Foto de "The unnamed"

Los datos de las Administraciones ¿a quién pertenecen? Si la respuesta fuera “a los ciudadanos” entonces es claro que tienen secuestrados uno de los elementos más importantes del control del Estado que pueda haber.

Dar acceso libre a los datos no es suficiente si están muy desordenados, parciales o son irrelevantes. Sin conocimientos para su explotación/análisis y una actitud crítica, sin un objetivo claro de revelar verdades específicas, de mostrar la realidades concretas, sin todo eso, la apertura de datos no sirve de mucho.

Hasta ahora sólo especialistas, sociólogos, polítólogos, economistas, … eran los únicos autorizados a analizar datos. Académicos y analistas de la administración o de instituciones para-públicas, grandes gabinetes de estudios de bancos o de fundaciones privadas, sólo ellos interpretan. Sin olvidar el pequeño detalle de que en muy raras ocasiones liberan o publican los datos en los que basan sus afirmaciones.

Hace unos años, cuando trabajaba en la universidad, se me ocurrió preguntar si los datos del un estudio que estábamos realizando serían publicados para ser analizados por los ciudadanos, que habían, en último término, financiado el mismo. Sólo recibí miradas condescendientes de los mayores, por mi ingenuidad ¿quién va a querer estos datos? Algunas miradas fueron también agresivas, puesto que amenazaban la exclusividad de sus investigaciones, en ocasiones, de sus tesis. Nunca más lo sugerí. A la larga, supongo que esa fue una razón adicional de que yo no encajara allí.

En Gigaom he leído sobre la importancia de liberar los datos, pero también de educar en la comprensión de los mismos, en saber analizarlos.

Como dice Dana Boyd, socióloga trabajando en Microsoft,

The issues with transparency are similar to the issues with Internet access and the digital divide. In focusing on the first step – transparency or access – it’s easy to forget the bigger picture. Internet access does not automagically created an informed citizenry. Likewise, transparent data doesn’t make an informed citizenry. Transparency is only the first step. And when we treat transparency as an ends in itself, we can create all sorts of unintended consequences.

(…)

  1. Information is power, but interpretation is more poweful.
  2. Data presented out of context can be used to make harm.
  3. Transparency alone is not a good equalizer.

Este es el vídeo y aquí podéis ver un resumen escrito por ella misma:

¡Qué interesantes se ponen los políticos modernos cuando se habla de “Gobierno abierto”! Siguiendo mi creciente escepticismo sobre lo que los políticos cuentan cuando quieren parecer “al día” en nuevas tecnologías o nuevas modas para hacer la política “mas cercana”. Escuchan a gente bienintencionada hablar de cosas fantásticas en inglés (preferiblemente aquellas que Obama ha nombrado alguna vez), leen un par de libros y declaran en un “futuro próximo”, aquello a su cargo tendrá esa característica.

Cuando hay gente lista que rechaza esa dinámica de imposturas modernistas, cuando un puñado de tipos listos que saben montar sistemas para rastrear y codificar datos, analizarlos y ponerlos a la vista del mundo, hay esperanza.

Cuando hay gente tan lista y afortunada que no le debe nada a nadie, aparecen proyectos como Sena2.info, donde podemos ver cómo trabajan los senadores, a qué dedican ese tiempo tan bien pagado. Es un proyecto incipiente, que está codificando la información disponible sobre ellos. Es una iniciativa creada al calor de otra, Desafío “Abre Datos“, cuyos premios se entregan hoy. Hablando de estos temas no puedo olvidar citar los blogs donde más he aprendido, fuentes imprescindibles en mi lector de feeds Carlos Guardiány Administraciones en Red.

Me pregunto si en el futuro, uno de los puestos más valorados en las redacciones de los medios sea el de Minero de datos /analista. ¿Os imagináis que tras una rueda de prensa de un político en la que hablara de los éxitos o fracaso de una política (propia o ajena) un medio ilustrara la información con los datos y la forma de contrastarlos? Me refiero a que el medio fuera, en cierta manera, el localizador de la información, no sólo el analista interpretador de la realidad.

Nota: el artículo original que inspiró esta entrada lo descubrí por mediación de Pablo Fernández (@pfernandezd) y en la iniciativa Sena2.info trabaja un buen amigo, JJ Merelo.

Actualización (03/06/2010): David Cameron ha escrito una carta abierta a los responsables públicos con una agenda de apertura de datos que incluyen todos los nuevos contratos de la Administración desde julio de 2010.

Actualización (07/06/2010): Se ve que no soy el único al que se le ha ocurrido la relación entre la apertura de datos y el periodismo. Los hay que preconizan un nuevo tipo de periodista.

5 comentarios en “Datos abiertos, política y ciudadanía activa: un cóctel imposible

  1. Desgraciadamente, no nos hemos llevado ningún premio. Seguiremos trabajando, de todas formas, a ver a dónde nos lleva.

  2. JJ, nosotros sabemos que los premios, salvo que tenga financiación que haga viable el proyecto, no son importantes.

    Ojalá hubiera aportado algo a ese proyecto. Prometo enmendarme. Supongo que seguirá ¿no?

  3. De acuerdo, con liberar los datos públicos no es suficiente. Es un prerrequisito sobre el que construir ciudadanía cívica y gobierno abierto.

    Es muy importante que aparezcan infomediarios que ayuden a interpretar los datos y a crear servicios a partir de ellos, tal como ha hecho la gente de AbreDatos.

  4. Gracias, Alorza, por tu comentario. Yo no soy más que un ciudadanos y no un experto en el tema. Pero la ignorancia es atrevida y no me pude resistir en escribir esto cuando vi el vídeo.

    ¿Qué os parece la carta de Cameron? Pensaba que ese tipo de cosas ya se hacían en UK? ¿Lo véis sincero o sólo de cara a la galería?

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