Censura. Por Luis F. Rull

Luis y Alex Rull

Abuelo y nieto. Felices

(Nota publicada por mi padre, Luis F. Rull en su página de facebook)

Me ocurrió algo la semana pasada que quiero contar. Sobre todo por que sospecho que la culpa la tiene una máquina (o quién la programó).
Escribí (o intenté escribir) un comentario a un artículo que publicó en La Razón Javier González Ferrari y que se titulaba como la novela de Muñoz Molina: La noche de los tiempos. Mi comentario era más o menos así.

Me cuenta mi hijo que cada mañana cuando despierta a las siete de la mañana a mi nieto para llevarlo a la guardería, lo primero que hace es sonreir. Que después cuando llega a la guardería bien temprano busca la mejor de sus sonrisas para su cuidadora. #Babyrull (así es como lo llaman los amigos de mi hijo), con ocho meses es un niño alegre que nunca ha llorado en la guardería. Mi hijo se va tranquilo a trabajar todos los días con la seguridad del buen trato que le dan a mi nieto.

Me contaba mi padre (q.e.p.d.) que a su padre conserje de Correos y Telégrafos al comienzo de la guerra civil (incivil?) se lo llevarón preso por que algún imbécil lo había denunciado, quizás por rencor o simplemente por que era un hombre que le gustaba ir elegante y limpio siempre que podía, o vaya Vd. a saber por que otro estúpido motivo. Tuvo la fortuna mi abuelo que un primo suyo, oficial republicano y miembro de la CNT volviera de permiso desde el frente el fin de semana en que estaba esperando un trágico destino. Su primo fue a la cárcel, lo sacó y le dejó claro al responsable de turno que a su primo no le iba a pasar nada. Mi abuelo murió a finales de los setenta.

Entre mi abuelo y mi nieto hay más de 100 años. Mi padre sufrió por el suyo y mi hijo es feliz con el suyo. Hay muchos canallas que quieren que esos 100 años desaparezcan, pero mi hijo se va todos los días a luchar para que la empresa que ha creado tenga éxito y su hijo sonríe a su cuidadora en la guardería.

Éste es más o menos el texto que quise escribir y que las palabras “imbécil” “estúpido” o “canalla” al procesador de La Razón no le gustaron. Eso es lo que quiero creer.

(Nota de Luis Rull: Hay cosas que emocionan mucho, pero conocer de dónde viene uno le ayuda a crear su propio camino y saber que hay que darle las mejores oportunidades a tus descendientes)

3 comentarios en “Censura. Por Luis F. Rull

  1. Emocionante, gracias… Lo que tiene la longtail… buscando aprender cómo cambiar de blogger a wordpress y mejorar el blog… y menudo regalo.

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