Crímenes de Oxford: otra oportunidad perdida

¿Evaluamos una obra de forma aislada o tenemos en cuenta las dificultades del autor para hacerla?

Si una película comienza con Ludwig Wittgenstein escribiendo su Tractactus en la un campo de batalla, a los frikis se nos abre un poco el alma a la esperanza, puesto que no estamos acostumbrados a la inteligencia en el cine. Algunos somos benévolos y perdonamos la licencia cinematográfica (hay que dar acción para demostrar que era un genio) porque es valiente empezar con alguien tan brillante y menos conocido que Mata-Hari o Luis Aragonés. La siguiente escena es un brillante discurso de John Hurt, en el que nos habla de la obra del amigo austríaco.

Creo que la película era buena, pero creo que debemos esperar a una futura versión del director para ver la versión buena. Alguien como Alex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría no han podido escribir un guión como el que vemos en la película. Han demostrado muchas veces que saben de cine y que hacen sus deberes respecto a la estructura y los personajes, han demostrado que sienten respeto por los espectadores. Que algunos personajes sean tan planos y que no te expliques por qué hacen lo que hacen, cuando es tan evidente que el director quería decírnoslo, no me sugiere más que una explicación: Que le obligaran a acortar (recortando) la duración de la película. Es posible que el cambio de productores, lanzarse con actores que cobran lo que deben cobrar John Hurt o Frodo (perdón, Elijah Wood) y rodarla en inglés en Oxford le privara del “privilegio de último corte“. O no.

Se supone que las películas de género evitan al público tener que hacerse una idea general del tono de la película. Esta plantea claramente desde el título: hay un crimen y hay que buscar al culpable. Alex de la Iglesia, el director, no había hecho películas de este tipo y lanzarse a una película como esta parecía muy arriesgado, pero cualquiera con talento puede convertir el plomo en oro. Muchos echan de menos el humor de Alex y Jorge. (Yo me reí a carcajadas en algunas escenas de Crimen Ferpecto o La Comunidad, por no hablar de El día de la bestia, película que me pilló en el Colegio Mayor rodeado de los especímenes más mitómanos e inteligentes con los que nunca he estado )

Me gustaron las citas fiki-matemáticas: Turing, Heisenberg, Godel, Fibonacci… y por ellas me lanzaré a la compra del libro en el que está basado la película, Crímenes Imperceptíbles, de Guillermo Martínez, escritor argentino y matemático.

El intento de reflejar el ambiente académico de Oxford no consigue su objetivo: si pretendía mostar las miserias y fealdad de una de las mejores Universidades del mundo, no lo llega a hacer. Si pretendía enseñar cómo en un sitio donde hay tanta inteligencia y belleza también hay mezquindad y envidias, tampoco lo consiguió. Sacar mucho la librería Blackwell’s o la biblioteca Bodleian sin mostrar/explicar que son dos de los sitios más maravillosos de este planeta es un derroche inútil de recursos. Que los despachos de los más inteligentes son cutres y espartanos como los de un becario de periódico ya lo habíamos visto en Tierras de Penumbra. El glamour no es el fuerte de mis eruditos amigos británicos: tienen mejores cosas en las que pensar. Lo descubrí una vez que me atreví a colarme en el despacho de uno de mis ídolos intelectuales británicos.

Si te pones retos difíciles puedes alcanzar la gloria o fracasar estrepitosamente. Prefiero pensar que esta película no es de Alex de la Iglesia, que es sólo una en la que ha trabajado y ha puesto algo de su talento, que no tiene responsabilidad plena sobre ella.

Nota 1: Sobre la necesidad de enseñar los pechos de Leonor Watling (aka Sra de Drexler) no voy a hablar. Si algún día conozco al director, se lo preguntaré. Ese personaje no podía haber sido creado tan insulso. Leonor debe estar enfadada.

Nota 2: He encontrado, sobre Wittgenstein, esta tesis de José María Ariso Salgado. Si te interesa, seguro que mejor que aguantar el asedio sobre pseudopolítica al que nos tendrán sometidos hasta las elecciones. 😉

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12 comentarios en “Crímenes de Oxford: otra oportunidad perdida

  1. Creo que es una película donde intenta bucear en el teritorio del crimen perfecto, ya lo había intentado con anterioridad a lo alrgo de su carrera, desde “la comunidad” concretamente. Yo he hablado con él personalmente, me ha reconocido dos cosas. La primera que el plano secuencia donde nos presenta al posible asesino es un doble homenaje al comienzo de “Exótica” de Atom Egoyam y al plano secuencia inicial de “Psicosis” Y dos, que pretendía hacer un ejercicio al estilo Hitchcock. Pero ¿qué pasó? Porque no puedes decir es un mal film, no puedes, pero le falta vida, le falta algo. Mrs Watling que se vaya con su Drexler proque ha perdido su oportunidad, que le brindaba su amigo De la Iglesia, y que no volverá a tener. Está fatal. Y es un palcer escuchar lo monólogos en boca de Hurt, que voz tan potente. Bueno, menuda charla te acabo de dar 🙂 Que pases un buen día.

  2. Gracias, Alfie.

    La película no es mala, pero si eres un consagrado con Álex, tienes que hacerlo mejor, porque sabes hacerlo mejor. A no ser que no te dejen…

  3. No sólo con Wittgenstein, Luis. Yo creo que los frikis, como tú dices, nos frotábamos los ojos con Wittgenstein, con el guiño a Alan Turing y hasta con las referencias a la teoría del caos

    A mi no me disgustó. Hasta la recomendé para pasar el rato! Pero es cierto que me dejó un poco despagado.

    Sobre los pechos o el delantal de la Watling tampoco hablo. Pero sobre personajes, me parecieron muy buenos los ‘raritos’, léase la violonchelista y el compañero de habitación de Frodo.

    Por cierto, ¿estamos de acuerdo en que esa primera escena de la guerra es la mejor de toda la película?

  4. Lo de la teoría del caos lo vi cogido por los pelos, me gustó más cómo planteó el problema del criterio de demarcación, que es muy complicado de explicar. No sé si en general el publico lo entendió, pero no es muy habitual ver en una película uno de los problemas fundamentales de la filosofía.

  5. Uppsss… Sí que es complicado, sí. Ni con la Wikipedia 😉

    El resto de gente no sé si lo entendería pero desde luego yo lo pasé por alto.

    Saludos, Luis.

  6. Mmmm… la verdad es que no había pensado en cortes drásticos de metraje, pero si que me ha llamado muchísimo la atención lo planos que son todos los personajes secundarios. La trama principal, de Hurt y Wood, me parece bien resuelta, pero no se salva nadie más, especialmente el compañero de despacho, que parece que solo existe para subirse al tejado el día del concierto. Y lo propio para el ex-alumno de la pistola de clavos, cuya historia nos cuentan para ver si lo asesinan o no (otra digresión que me encantó).

    Visto lo visto, no me extraña que Leonor Watling decidiera irse de vacaciones sola ¡para la bola que le daban…!

  7. @Alfie (gran pseudónimo, por cierto): esa es mi opinión, a falta d euna explicación que incluya la merma de talento en Alex. Tú tienes mejor información que yo. ¿No es la primera vez que Gerardo Herrero produce una película de Alex?

    @victoriano: Juventud, divino tesoro. (definitivamente, soy un pureta)

    @Sergiales: es verdad, seguro que el compañero estaba mejor desarrollado. (¡¡Cuidado con revelar a los demás lectores cosas de la película!!)

  8. Existe un libro no excelente pero si recomendable en el aparecen como protagonistas Erwin Schrödinger, C. P. Snow, Ludwig Wittgenstein, J. B. S. Haldane y Alan Turing, El Quinteto de Cambridge.
    Aunque lo sorprendente fue el escaso éxito de la película sobre los últimos días de Turing, en la que hay un papel que interpreta Harold Pinter. Y lo más curioso es que mis recuerdos son los de una película que no me impresionó lo suficiente como para recordar algo más que la tragedia que vivió Turing debido su problemas legales derivados de su homosexualidad.

  9. Veo que estás enamorado de los intelectuales de Oxford, para poder reconocerlo en qué es preciso fijarse más? No te parece que los ingleses nos infravaloran a los hispánicos o españoles excepto en asuntos de comer. ¿Qué crees que nos falta para poder entenderles mejor. Un saludo

  10. @José Luis: Precisamente, la mayoría de los que hablo no son ingleses, sino alemanes que desarrollaron o acabaron sus carreras en centros anglosajones.

    Las univerisdades anglosajonas son muy buenas, entre otras cosas por aceptar a mentes brillantes, vengan de donde vengan. No hacen una “ciencia inglesa”. Hacen ciencia, a secas. Si la buena ciencia y pensamiento se han podido acabar denominando “inglesas” como dices, es porque allí

    Dicho eso, reconozco que las escuelas de pensamiento latinas o ibéricas no han tenido mucho predicamento por allí. Pero conoxco a varias docenas de investigadores latinos o ibéricos que no han tenido problemas en triunfar en centros anglosajones o germanos. Su brillantez les ha abierto todas las puertas. Y, a veces, han llamado a las suyas porque se han hartado de llamar a las nuestras.

    Por regla general, los españoles que trabajan en Universidades extrajeras lo hacen porque no puedes desarrollar su trabajo en las españolas. Y muchos que se han quedado en España han sacrificado grandes ofertas de fuera por intentar hacer su carrera en su país. Si el patriotismo puede ser una actitud ética decente, sin duda esta es un tipo de patriotismo decente.

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