Lecturas veraniegas: Tres artículos de ABC

The Future has spoken. IT says we’re screwup. Foto de Kevin Fox http://flickr.com/people/person/En agosto hay un día de vacaciones muy especial, el de la Asunción, en el que todo se para (aún más). Yo paré para irme a Pegalajar a estar con mi familia y recordar tiempos mejores.

El único periódico que pudo llegar a la casa fue ABC. Y encontré con tres artículos muy interesantes. Pudimos discutir sobre algunos de ellos rodeados de avispas, a la espera del tradicional cordero, este año espectacularmente sabroso, pero amargo para el alma.

  • La Imagen de España en los tiempos de Internet 2.0 de Enrique Alejo (bio en pdf), jefe de la Oficina Comercial de España en Chicago: Nos habla de que la imagen Internacional de España puede ser buena, pero que no está asociada con valores instrumentales (eficacia, disciplina, trabajo) sino a otros más cálidos (emoción, vitalidad, ocio), lo cual puede ser bueno para empresas como Inditex (Zara), pero malo para las empresas de servicios o de alta tecnología. Lo que me ha parecido interesante es que señala que, en un mundo en el que cada vez más usuarios generan opinión, contenidos e incluso información, la visión de España puede estar condenada a ese lugar “secundario”, de poco valor añadido, puesto que la mayoría de las referencias vendrán por las vacaciones, la gastronomía, la literatura,… Este tipo de experiencias tienden a ser más emocionales y por lo tanto más proclives a ser “carne de blog”, y más relevantes en el universo de la comunicación de Internet 2.0, en la que los medios tradicionales tienen que ceder su monopolio de creación de sensaciones y opinión. Equilibrar la balanza es más complicado en los contenidos generados por los usuarios tienen un creciente peso en cantidad (entradas, páginas vistas, buscadores) y en calidad (prestigio, confianza, influencia). No sé por qué, pero me acordé de aquel verso de Tunnel of Love, de Dires Straits (Oh girl it looks so pretty to me just like it always did / like the spanish city to me when we where kids). Enrique sostiene que España tiene mucho que decir y enseñar en asuntos que preocupan mucho a los norteamericanos:

    asuntos de interés público en los que la provisión privada es, cuando menos, compleja. La seguridad nacional y el terrorismo, la energía, la salud, la inmigración o el medio ambiente, necesitan tanto en su provisión como en su consumo de una combinación entre valores «fríos» y «cálidos». Ahí hay un hueco para un posicionamiento creíble de España y sus empresas en Estados Unidos.

  • Democracia y Libertad. Foto de Wakalani http://flickr.com/photos/wakalani/Trae un poquito de trabajo a Jerez” titula el periodista, citando a un ciudadano que se acercó al Presidente del Gobierno Español, Rodríguez Zapatero. Yo me pregunto: ¿es el papel de un presidente de Gobierno “traer un poquito de trabajo”? Esas son algunas de las cosas que creo que podrían mejorar en nuestro país: la mentalidad estatalista (¿servil?) que espera que, desde el más arriba, el más allá, le provean de lo que necesita. (*) No se si me he vuelto un liberal radical (¿un radical liberal?), pero no creo que sea su trabajo. Crear la condiciones para que tenga un trabajo estable y bien remunerado, quizás. ¿Alguien me ilumina?
  • Un Estado dirigido por un gobierno representativo, ¿debe ser todopoderoso? Rodríguez Braun, economista y periodista nos habla de los prejuicios sobre el liberalismo en su artículo Liberalismo: ni sentido ni sensibilidad. Retoma argumentos de Isaiah Berlin en Los Orígenes del Romanticismo y de Robert Dahl en la Democracia y sus críticos, sobre todo los relacionados con la pasión y la razón. También cita una frase atribuida a Rodríguez Zapatero que no he conseguido contrastar si es apócrifa o no:

    Los valores de la ciudadanía son los que deciden libre y responsablemente quienes representan a los ciudadanos

    ¿os parece razonable? Aún circunscribiéndose a la educación para la ciudadanía me parece un grave error. ¿y a vosotros?¿Alguien puede confirmar que es suya?¿En qué contexto fue formulada?

¡Ah! También leí uno de los mejores obituarios nunca escritos:

Mrs. Astor was proud of the fact that she never gossiped. She was proud that she never had a face-lift. She was proud to have mastered the art of conversation and was able to communicate ideas without resorting to ad hominems. She was proud to be loyal to her friends from all walks of life. She valued not what people had, but who they were and what they could contribute. She treated everyone as unique and as important individuals — from the guards at the Metropolitan Museum of Art to those at the Library, to presidents, governors, senators, and industry titans. She became the unofficial and enduring First Lady of New York City. First Ladies come and go, but Mrs. Astor always remained, a symbol of what is good, decent and proper — as well as wonderful, classic and above all, matchless — about New York.

Resorting to ad hominems… genial

(*) Me entran recuerdos de cuando enseñaba estadística usando los datos de la encuesta mundial de valores.

Fotos de Kevin Fox (diseñador de gmail, google calendar, y google reader) y de Wakalani.

Actualización: (18 agosto 2007) Pido perdón por no haber puesto el enlace al artículo de Rodríguez Braun. He incluído también la foto de Libertad y Democracia de Wakalani porque ahora sí tengo su permiso para hacerlo.

7 comentarios en “Lecturas veraniegas: Tres artículos de ABC

  1. Luis:

    Buena entrada, con ejemplos ilustrativos. Estoy de acuerdo con mi “tocayo” Alejo, en su percepción de generación de contenidos, y más desde la óptica de las vivencias con respecto a como afrontamos esta lacra que es el terrorismo.

    Lo de “Resorting to ad hominems” completamente de acuerdo 😀

    Pero permíteme criticarte un poquito ( no todo van a ser flores)…¿ algún ejemplo spanish political incorrect?

    ¡ Hay que mojarse!

  2. eso del “poquito de trabajo” yo prefiero verlo desde un punto de vista positivo, en lugar de pedir ayudas o subvenciones, lo que se pide es que haya puestos de trabajo para que la gente pueda ganarse la vida por sus medios…. pedido razonable a todas luces.

  3. Enrique: una idea políticamente incorrecta. En realidad, en España se habla muy poco de política. Se habla mucho de un deporte con fans cuyo resultado se sabe cada cuatro años. Hay hinchas, seguidores e indiferentes. Pero los presidentes de los equipos, los amigos y las televisiones siempre se forran, sea cual sea el resultado…

    Hay una confabulación en el triángulo políticos-periodistas-ciudadanos. Todos contentos con el bajísimo nivel de discusión política. Unos pueden hacer o deshacer, otros pueden decarse a los cotilleos de la politiquilla y los últimos no tienen que pensar demasiado en lo público…

    Ernesto: no estaba yo allí para interpretar sus palabras. ¿Puestos de trabajo, ganarse la vida, suvenciones, empresas? ¿El huevo o la gallina? No es una discusión inocua. ¿qué os parece este artículo de Francisco J Ferrano?

  4. Luis, nada nuevo bajo el sol…Es lo de siempre…Ha de ser el Estado Vanguardia de la Sociedad o Reflejo de la Sociedad?

    Si el Presidente del Gobierno ha dicho eso, de los valores y representantes, obviamente piensa que su Gobierno no ha de ser un Reflejo de la Sociedad, sino que ha de ser quien lleve a la Sociedad a un punto distinto del que está…pensamiento muy propio de la Izquierda, por otra parte.

    Con respecto a lo de los contenidos…totalmente de acuerdo.

    Y con respecto al “poquito de trabajo”…Qué quieres que te diga…En donde nací (Huelva), todos los de mi generación que querían hacer “algo con iniciativa”, se tuvieron que ir a otra ciudad.

    Pero esa visión estatista de que “el Estado, el alcalde o quien sea me lo arregle”, al menos en la Andalucía que conozco, está muy arraigada.

    Y estoy de acuerdo contigo. El PResidente del Gobierno no crea empleo. No ha de crearlo. Ha de crear las condiciones para que se cree empleo. Pero no crearlo.

    Saludos

    Javi

  5. Imagen de España en los tiempos de internet 2.0
    POR ENRIQUE ALEJO
    DECÍA Paul Krugman que no son los países los que compiten sino las empresas. Y parece que nuestras empresas están compitiendo cada vez mejor en el exterior, como lo prueba el hecho de que entre las 500 empresas de la lista global de la revista Fortune, publicada recientemente, aparecen 9 empresas españolas (frente a 162 de Estados Unidos, 38 de Francia y 10 de Italia, entre otras). Y también que en la lista de las empresas con mejores marcas globales de la revista Business Week aparezca por primera vez una empresa española, Zara.
    Aunque es verdad que los países no tienen por qué competir unos con otros, sí parece claro que lo que intentan es establecer un modelo de desarrollo económico que sea exitoso. Y también que deben intentar trasladar al mundo exterior una imagen adecuada del funcionamiento de ese modelo, entre otras cosas para que el modelo de verdad funcione.
    El mundo de la comunicación está en un proceso de transformación basado en lo que se ha dado en llamar internet 2.0. Las estadísticas recientes señalan que en Estados Unidos las páginas web 2.0 como Myspace, Youtube, Wikipedia y otras alcanzan en estos momentos más de 250 millones de visitas mensuales, muy por encima de las tradicionales páginas web. A diferencia de éstas, el concepto de comunicación implícito en esas páginas interactivas es que los que las visitan no son meros espectadores y consumidores de un producto, sino actores y protagonistas del mismo.
    En estas circunstancias, la posibilidad de transmitir imágenes unitarias y homogéneas, que sean compartidas universalmente, es muy escasa. Las reglas de la comunicación a escala global o local hacen que los dueños de la información no sean exclusivamente aquellos que tradicionalmente han venido emitiéndola, hasta ahora de forma casi monopolística, sino los que hasta la fecha habían venido siendo receptores pasivos. Ello hace que el tradicional «boca a boca» tenga una plataforma de desarrollo y multiplicación con infinitas posibilidades a través de la red. Y que la experiencia y la posibilidad de participación, real o virtual, sea un factor determinante en la formación de una determinada concepción de la realidad.
    Así, España será para unos su destino preferido de vacaciones. Para otros, un lugar sentimental en el que retrotraerse a leyendas imaginarias o reales de otros tiempos. Para la mayoría de los ejecutivos europeos encuestados por el Financial Times, un lugar donde trabajarían a gusto. Para los emigrantes iberoamericanos y del norte de África, una posibilidad para el empleo. Para muchas personas en cualquier parte del mundo, un país simpático, divertido y de gente amable.
    En fin, como dice Jack Welch en su columna habitual con su hija en Business Week titulada «No descartéis la marca USA», la reputación de Estados Unidos, la marca de este país, puede ser mala en unos campos pero buena en otros. Buena para unos, mala para otros. En estas circunstancias, más que hablar de una marca España, lo que importa será nuestra capacidad de ser atractivos: atracción de personas, de talentos, de capitales, de ideas, de iniciativas o de empresas. España más que una marca es una «empresa» con muchas marcas, un espacio abierto a muchas posibilidades de experiencia. La percepción sobre España tendrá más que ver con el hecho de que la «historia» que experimenten nuestros visitantes (reales o virtuales) resulte creíble en el contexto de sus valores culturales.
    Los norteamericanos asocian a España con aspectos «cálidos» de la vida (emoción, vitalidad, ocio), frente a los instrumentales o «fríos» (eficacia, disciplina, trabajo). Y por ello resultará relativamente más sencillo vender en Estados Unidos productos españoles como el turismo, la gastronomía, incluso la moda, que vender industria y tecnología, porque se supone que este tipo de productos son consecuencia de unos valores con los que difícilmente se asocia lo español.
    A los americanos, lo que más les preocupa, aparte del consabido conflicto de Irak, son asuntos de interés público en los que la provisión privada es, cuando menos, compleja. La seguridad nacional y el terrorismo, la energía, la salud, la inmigración o el medio ambiente, necesitan tanto en su provisión como en su consumo de una combinación entre valores «fríos» y «cálidos». Ahí hay un hueco para un posicionamiento creíble de España y sus empresas en Estados Unidos. En nuestro país hemos tenido que afrontar esos mismos problemas aportando soluciones eficaces: en el desarrollo de infraestructuras de transporte mediante fórmulas financieras novedosas, ante la escasez energética mediante fuentes renovables, con un sistema sanitario universal, siendo capaces de integrar un volumen de inmigración muy importante en pocos años, buscando soluciones a la escasez de recursos hídricos mediante el desarrollo de tecnologías innovadoras como la desalinización, etcétera. España y sus empresas han desarrollado un «saber hacer» basado en la coherente integración entre fiabilidad y creatividad.
    En definitiva, España tiene una historia creíble que ofrecer al mundo. Y se trata de acercar esa historia a los que puedan estar interesados en ella. Para ello sería bueno posicionarnos como una «España 2.0», hecha a la medida de los que toman contacto con nosotros, con su participación y concurso, y que en buena parte acabará siendo lo que ellos quieran que sea. Creemos, pues, el terreno de juego, un espacio abierto, que permita atraer talento, ideas y capitales. Convirtámonos en un núcleo privilegiado de contactos y conexiones con el resto del mundo, un «hub» o centro neurálgico de comunicaciones a escala internacional. Sigamos progresando para construir un espacio bien dotado en cuanto a infraestructuras, recursos humanos, conocimiento e innovación, con un adecuado sistema de incentivos y un entorno con calidad de vida. Y así lograremos también que las empresas españolas sigan avanzando en las listas de empresas globales y de marcas renombradas.

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