Prisioneros de lo políticamente correcto: un análisis de los precursores del estatuto catalán


En Almendrón: Prisioneros de lo políticamente correctopor Antón Costas es catedrático de Política Económica de la UB en EL PAÍS, 02/05/06:

” (…)(Un empresario gallego) sostuvo que las causas de los males de la economía y la sociedad catalana son internas: “Perdéis demasiado tiempo en cuestiones locales y creáis recelos que hacen que Barcelona pierda atractivo para los de fuera”, vino a decir. Y remató: “Mientras tanto, otros os vamos comiendo terreno y pasando por delante”.

Tendríamos que pensarlo. Algo de eso puede estar ocurriendo. Arrastramos una depresión endógena. Mientras tanto, los grandes problemas económicos y sociales se van agudizando. Y la cosa tiene visos de ir a peor. El ni sí, ni no, sino todo lo contrario de ERC y el desencuentro y la pérdida de confianza mutua entre Maragall y Zapatero no facilitarán la salida de la depresión. Ni aún después del referéndum.

Creo que nos engañamos. No estamos haciendo bien el diagnóstico de lo que nos pasa. Padecemos sordera a lo que produce disonancia cognitiva: queremos que nos digan lo que deseamos oír. Dicho de otra forma, sólo admitimos los análisis que entran dentro de lo políticamente correcto. Y hostigamos la disidencia.

“Lo políticamente correcto es como ese herbicida que los jardineros utilizan para eliminar las hierbas de los jardines privados. Da homogeneneidad y cierta placidez, pero impide que emerja lo nuevo. Hay que fomentar la disidencia en los diagnósticos económicos, políticos y culturales para encontrar las causas internas de nuestros males y las soluciones adecuadas. Pero me temo que seguiremos prisioneros de lo políticamente correcto.”

Se le olvida, a mi juicio, que la clase política catalana aprovecha (y alienta) ese ambiente de “consonancia cognitiva”.

Algo parecido puede estar ocurriendo en la blogosfera. Recientemente ha abandonado su blog una de las personas con más talento del barrio: cecilia. Creo que reprocha la falta de ironía y los ataques personales, no la refutación de ideas u opiuniones. Y apunta, tal y como también señala zifra algunas buenas razones:

Mi gran error ha sido pensar que podía expresarme sin pudor y con total libertad en este espacio. No es cierto, este entorno sigue siendo igual de hipócrita y falso que el mundo real, tienes que andar con pies de plomo y medir cada palabra para no ofender a nadie. Eso es imposible.

Las inutilidades que estudiamos reúne un montón de ideas que he ido lanzando por diversos artículos en todo este tiempo.

(…)
Por fin he entendido las normas de la blogosfera:

Hay que ser anónimo… He cometido varios errores que han hecho de éste mi gran error, pensaba que a nadie iban a interesarle mis gilipolleces y me he dado a conocer demasiado, ahora cada vez que escribo, tengo que hacerlo pensando que me lee fulano o mengano y como sabe demasiado de mi, tengo que andar con ojo para no ofenderle o que no se piense que lo digo por él.. Soy demasiado vulnerable frente a los anónimos que se empeñan en decir mi nombre.

Hay que mostrarse neutral, ante cualquier tipo de tema que pueda ser polémico: política, religión, fútbol, sexo…cultura… Todo es cojonudo y maravilloso, todos somos super-amigos y pensamos igual, este es el país de las maravillas. Así hay que escribirlo para poder seguir manteniendo la calma, lo mejor es no involucrarse nada.

Hay que hablar con corrección política, sin tacos, ni excesos pedantes ni tecnologismos y con total respeto hacia los demás… Escribir como se habla en la calle te hace ser vulgar e indeseable.

A un juego con tanta falsedad, no quiero jugar. Ni me divierte ni me interesa. No trato de impresionar ni de embaucar ni de convencer, sólo y únicamente de expresarme.

Necesito escribir, necesito pensar y representar mis ideas porque me gusta guardarlas. Lo seguiré haciendo en privado, porque necesito tranquilidad… Bastantes problemas da la vida real para andarme preocupando por estas pamplinas.

A mi me encantaron sus críticas al sistema educativo, a pesar de no estar de acuerdo con ellas; las historias de ropa y las fiestas playboy.

¡Ah! Otra bloguera se va: Sandraenlared, aunque sospecho que los exámenes y el hecho de hacer videoblog tenga también que ver.

Hay pocas chicas en la blogocosa y se van dos… ¡Volved en otros blogs con otros nombres! Aquí siempre podemos reinventarnos.

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