Los analistas obsesos de redes empiezan a parecerse a John F. Nash, Jr


Muchos físicos, matemáticos sociólogos y demás ralea llevan algún tiempo analizando los patrones de interacción de los más diversos fenómenos: intercambio de emails, cadenas tróficas (qué animal se come a qué otro), cartas de Einstein o de Darwin.

Y “descubrieron” que hay un patrón común en todas ellas: la ley de potencias (POWER LAW), que las gobierna a todas (Una ley para gobernarlas a todas. Una ley para encontrarlas, una ley para atraerlas y atarlas a las tinieblas). Pero otros tipos, también algo enfrascados en la perfección estadística, parecen decir que todo es un artificio estadístico, que aparecería de todas formas; una consecuencia del teorema del límite central.
Aquí: Gauss Is Not Mocked

Mi adorado Juan de Mairena promete más. Y yo le espero ávido de carnaza académica…

Los que hacemos Redes Sociales en el Mundo Real ™ nos preocupamos por cosas más prosaicas, como qué diferencias hay en el rendimiento de grupos muy endogámicos y otros que lo son menos.

Nota: Sé que, en realidad, es mucho más complicado de lo que parece en este mensaje. Y que he exagerado mucho y que yo mismo os he dado la lata a muchos defendiendo tesis opuestas. Pero así ¿no es más divertido? ¿Os acordáis de “Una mente maravillosa” y de la obsesión con la infiltración comunista en Usa? Si Hollywood se puede tomar licencias como esas, yo también.

Pistas: El patrimonialismo de nuestras administraciones

Pistas: El patrimonialismo de nuestras administraciones
De nuevo Wonka le da varios giros a los puntos de vista tradicionales: en vez de cargar las tintas sobre el hecho de que la consejera mienta , cosa que ya hacen muchos medios, incide sobre una costumbre de muchas Administraciones españolas: la apropiación de los recursos públicos. En este caso no es el uso de un avión o de un teléfono móvil, ni un robo descarado de dinero. Este caso trata de información.

Que es tan valiosa como escasa. Que es pagada por los contribuyentes para conocer mejor la realidad. Y que es sustraída sistemáticamente a los investigadores, profesionales o “amateurs”, y a los ciudadanos en general, en una estrategia defensiva para evitar posibles críticas. Conozco varias agencias “para-públicas” que sobreviven casi exclusivamente de hacer estudios para distintos órganos públicos de la Junta. Hay muy buenos profesionales en ellos. Probablemente, los mejores de Andalucía trabajan allí. Pero su trabajo es sistemáticamente ocultado a los ciudadanos e investigadores. Lo sé porque buenos amigos me han dicho varias veces:

“lo siento, Luis, no te puedo dar los datos. Ni siquiera para que hagas una exploración. Aún sabiendo que no son peligrosos o que no vas a ser un peligro para la Junta. Me juego el trabajo”.

No es una cuestión técnica. Cualquier friki de las bases de datos puede hacer una aplicación web que ocupe menos que las múltiples revistas aburridas e inútiles que publica cualquier Dirección General. En Andalucía, los buenos estudios se ocultan ante el miedo de ser usados como arma política.

Una sociedad del conocimiento no es sólo que los chicos de los pueblos pequeños tengan Internet. No basta con darles conexión. Hay que asegurarse de que hacen otras cosas aparte de bajarse música. Porque nos jugamos demasiado. Y perdemos todos.

Este es mi comentario en la bitácora de Wonka:

Yo voy más allá: ¿Por qué no hay transparencia total en los documentos públicos y estadísticas pagadas por organismos públicos? Una vez “descabezados” los datos, esto es, “anonimizados”, ¿por qué no están disponibles en la red de forma gratuita y libre? No ocuparía mucho espacio en los servidores, sobre todo comparado con la cantidad de revistitas en pdf con fotos que cada dirección general de la Junta de Andalucía tiene.
¿Por qué en un país como el nuestro no hay una ley de documentos oficiales como la inglesa? ¿Y cómo la de Usa? Es prácticamente imposible (o extremadamente caro) conseguir datos de los registros oficiales, o cualquier cosa relacionada con las administraciones. Las Administraciones ven a los ciudadanos como amenazas. Ya han silenciado a los medios. No quieren tener que ponerse de la misma forma con los internautas, esos elementos peligrosos e incontrolables, con la sed insaciable de defender sus derechos.

PS: Y no planteo la licitud de cobrar por los datos de estadísticas públicas: Hay buenos servicios y malos servicios. No quiero meter en el mismo saco a todos.

Atualización: Me he acotdardo de que el análisis y al queja más lúcida sobre el tema me llegó de manos del gran Juan Freire, un gran biólogo (por lo que me cuentan) a propósito de sus problemas de suministro de datos cartográficos hechos con fondos públicos. Hablamos de la ignorancia de los políticos, de la supervivencia de las compañías que hacían las aplicaciones, del sofware libre… Una de las grandes alegrías del WebDosBeta. Encontrarse con alguien y entenderse con esa persona como si fuera un viejo amigo.

Periodismo. A3 y T5 se disparan en bolsa tras el acuerdo con el Gobierno

 
 Posted by Picasa

Periodismo. A3 y T5 se disparan en bolsa tras el acuerdo con el Gobierno

Antena 3 y Telecinco aceptan retirar el recurso contra la concesión del canal en abierto a Sogecable a cambio de la reducción de publicidad en TVE. Este es un cambio de última hora en los presupuestos, cambio no consensuado con la dirección de RTVE (que, por otra parte, está diseñando un plan de viabilidad económica de este conglomerado público).


Siempre me ha parecido un escándalo las noticias que anuncian que alguien ha retirado un recurso anticonstitucional o de otro tipo tras llegar a un acuerdo con el creador de la ley o sentencia recurrida. ¡Qué forma de tomarnos el pelo! O es legal, o no lo es.

Muchos dicen: ¿qué más te da? No te afecta de forma alguna. Dejando de lado el aspecto cívico de esa cuestión, demasiado evidente para mis lectores, me centro en una peculiaridad de este hecho: nos va a costar a los contribuyentes muchísimo dinero. Si la decisión de reducir el número de minutos de publicidad de la televisión pública estuviera dentro del plan de reestructuración de la empresa que nos cuesta tanto dinero, lo entendería. Si estuviera dentro de un nuevo modelo de televisión pública con servicio ciudadano, podría discutirlo. Pero no es el caso: la misma directora general de RTVE ha puesto el grito en el cielo por el trapicheo. Porque esto no es más que un acuerdo inmundo, un chanchullo en el que las cadenas de televisión llegan a un acuerdo de no agresión entre ellas y con el gobierno, un acuerdo que pagamos todos los ciudadanos. Porque el déficit de RTVE lo asume, antes o después, el Estado.

Muchos defendemos algunas virtudes de la representación no exclusivamente partidaria de los intereses ciudadanos. Suponemos que en un sistema pluralista no exclusivo de los partidos, es difícil tomar las decisiones de forma arbitraria o en contra de los intereses de los ciudadanos. Una potente sociedad civil supone que la implicación en la toma de decisiones de grupos no políticos puede ejercer de buen contrapeso a las instituciones estatales, políticas o de otro tipo que estén directamente implicadas en el tema. Y esto se aplica también a los litigios entre las empresas y el Estado. ¿Quién defiende los intereses de los ciudadanos en este caso? ¿Quién es competente para recurrir la concesión a Prisa y/o el cambio de última hora en los Presupuestos Generales del Estado? ¿Por qué no podemos fiarnos de ningún partido político? ? ¿Quién se atreve a ponerse en contra de los grandes grupos de comunicación españoles?

La conclusión a la que llego es que este país sigue estando gobernado por una oligarquía todopoderosa que engulle cualquier posibilidad de regeneración. Y el modelo de inclusión es sencillo: te hago partícipe de la tarta ciudadana ya sea con beneficios, prebendas o influencias. El precio de la entrada en esta exclusiva discoteca es sencillo: la sumisión completa cuando se aplica el rodillo decisorio. No se puede romper la baraja. Y no basta con declararse de izquierdas para demostrar que no se está en el sindicato de intereses. Últimamente, de hecho, suele ser una prueba de lo contrario.

En Madrid divirtiéndome mucho e invitado…


Flickr: Photos tagged with webdosbeta
He oído cosas de inberbes muy listos que hace escritorios muy listos, de gente que hace listas de blogs realmente difíciles, gente que vende noticias agregadas, y mi adorados granadinos, que regalan ideas y entusiasmo.

Gente muy lista que gana dinero y que parece que se divierte mucho. Y yo, tomando notas con mi portátil, por primera vez en esta galaxia. Como siempre, divirtiéndome mucho.

Denuncia sobre pseudociencias en la Universidad de Sevilla


Mi respetado Zifra hace una denuncia: en la Universidad de Sevilla se enseñan pseudociencias, se enseñan supersticiones. Parece ser que se va a impartir un Master de “Homeopatía”, que no es más que un chiringuito que sostiene que puede curar con ínfimas dosis de compuestos activos, o como dice mejor wikipedia remedios carentes de ingredientes químicamente activos

No está bien que una Universidad imparta estas cosas. Por varias razones: Hasta que la comunidad científica no llegue a un consenso claro sobre su utilidad, hay que dejarlo en suspenso. No pido excomunión o expulsión de aquellos que la sostienen, pero en docencia de temas médicos hay que ser extremadamente cautelosos. No niego el debate, no quiero evitar que en el ámbito científico se discuta sobre su idoneidad. Pero no se debe dar una titulación a algo que no es ciencia, o que ni se acerca. Si lo es en el futuro, bien, que se enseñe en el futuro. Pero mientras tanto, a investigar y a reunir pruebas.Ciencia es, como máximo (según Kuhn), lo que hacen los científicos. Está abierta la puerta de la discusión y el argumento, pero hay que demostrar que se tiene razón. Y la puerta es muy grande, por muy duras que sean las cabezas de los que están dentro. Aún teniendo muchas reservas sobre los métodos usados en la investigación médica, creo que tienen razón al rechazar, por ahora, la homeopatía.

(Anything Goes… de Feyerabend está bien. Pero en este caso no es admisible.)

La campaña propuesta por Zifra tiene mi apoyo. (Y eso que es la Universidad en la que trabajan mis padres). Es una barbaridad que se imparta en una Universidad Pública, y más en su quinto centenario. Mandaré la siguiente carta. Animo a todos los lectores a hacerlo:

Magnífico. Rector Dr. Miguel Florencio Lora
Rector de la Universidad de Sevilla
Rectorado de la Universidad de Sevilla
C/ San Fernando s/n
41072 Sevilla

Teléfono: 95.455.10.01
Correo electrónico: secrerec1@us.es

Sevilla, 24 de Octubre de 2005

Magnífico Rector:

Los abajo firmantes nos dirigimos a usted para expresarle muy brevemente algunas consideraciones.

Hemos tenido noticia de que la Universidad de Sevilla imparte un Master en Homeopatía, durante el bienio 2005-2007. Eso nos llena de asombro y confusión, al introducir un seudociencia como una titulación oficial universitaria de rango superior a la Licenciatura.

¿Acaso es posible promover el conocimiento y la ciencia (funciones que son de la universidad) mediante la homeopatía? Ciertamente no, porque la homeopatía no cura nada, y el efecto terapéutico de la homeopatía no está avalado científicamente.

Pero lo más preocupante es que, como usted sabe perfectamente, este título tiene carácter oficial. ¿Cómo se puede justificar que un organismo oficial como la Universidad de Sevilla, expida un título universitario de Tercer Ciclo en relación con una práctica como la homeopatía?

La homeopatía no es una ciencia sino una creencia y, por lo tanto, carente de cualquier base científica; sencillamente porque no cumple con ninguno de los requisitos que debe tener una disciplina para ser considerada como científica. No es nuestra intención atacar a las creencias, pero exigimos que no traten de mezclarse con la ciencia. Y denunciamos que tal mezcolanza proceda de una administración pública, como en el caso que nos ocupa.

La homeopatía es el mejor ejemplo de que el efecto placebo existe, como consecuencia del particular funcionamiento de nuestro cerebro y de los mecanismos que provocan la autosugestión, pero no existe ningún indicio que demuestre que con unas cantidades infinitesimales de producto (en el mejor de los casos) se puedan obtener los resultados que dice obtener la homeopatía. Supuestos conceptos como el de la memoria del agua, la dinamización, la potenciación o aquello de que lo similar cura lo similar, a estas alturas del siglo XXI, lo único que producen (que DEBERÍAN producir) es una leve, distante y escéptica sonrisa.

Por otro lado hay que reconocer que la homeopatía tiene una gran ventaja: no hace daño a nadie (salvo a la economía del paciente… ) siempre que no se abandone el tratamiento convencional. Es muy, pero que muy difícil, sufrir una intoxicación con nada. La homeopatía es, simplemente, la ausencia de tratamiento.

También sorprende y preocupa que algunos licenciados en Medicina y Cirugía hayan olvidado tan fácilmente lo que durante años necesariamente les tuvieron que enseñar en las facultades en las que realizaron sus estudios, ya que la práctica homeopática y la de la medicina científica son absolutamente incompatibles.

Pero también sorprende y preocupa que, a la vista de la página web oficial del master esta se prente como una certificación científica de la homeopatía por la Univerisdad que usted dirige:

De modo similar, la Universidad española ha seguida el camino iniciado por otros países, especialmente Alemania y Francia, de integrar la Homeopatía en los estudios Universitarios de Medicina, en forma de cursos Master o similares. Siguiendo esta tendencia, en octubre de 1995 iniciamos en la Universidad de Sevilla, siendo pioneros en España, el primer Curso Master de Homeopatía, de dos cursos académicos de duración, que se convocó por segunda vez en octubre de 1997, finalizando esta segunda promoción de Médicos Homeópatas en julio de 1999, y por tercera vez en octubre de 1999, finalizando la cuarta promoción en julio de 2003. Otras Universidades españolas han seguido este ejemplo, y en la actualidad la Homeopatía constituye en nuestro país una realidad con Titulación Universitaria, en forma de curso Master, máxima a la que se puede optar hasta que sea reconocida oficialmente como Especialidad estatal.

Estamos seguros de que el equipo de gobierno no puede asumir estas palabras como propias.

No queremos quitarle más tiempo y, como hay muchas cosas que otros ya han dicho anteriormente mucho mejor, permítanos que transcribamos una frase de un libro clásico de historia de la Medicina, que data de 1964: El laberinto de la Medicina. Errores y triunfos de la terapéutica&, de H. S. Glasscheib, más que nada por ahorrar tiempo y no perderlo dando argumentos que cualquier científico, y también cualquier persona medianamente informada, ya conoce perfectamente. Por cierto, el autor incluye a la homeopatía en un apartado de nombre inequívoco: Rodeos y falsos caminos.

Los médicos sagaces advirtieron, con toda claridad, que las dosis mínimas de las sustancias ineficaces empleadas por los homeópatas, equivalían a una ausencia de tratamiento.

Ahora bien, si no se conforma usted con una frase escrita hace tanto tiempo y desea tener la última información autorizada sobre el particular, le ruego que lea la revista The Lancet del 27 de agosto de 2005, Vol. 366 (núm. 9487) que, sin duda, usted conocerá de sobra por tratarse de una de las más prestigiosas revistas internacionales de Medicina, donde aparecen un artículo editorial, otro de investigación y otros con comentarios sobre la homeopatía, en los que no sale bien parada esta práctica que convirtió en dogma hace más de 200 años Samuel Hahnemann. Las referencias de los dos primeros artículos son las siguientes:

1. Editorial. The end of homeopathy. Lancet 2005; 366:690
2. Shang, A.; Huwiler-Müntener, K.; Nartey, L.; Jüni, P.; Dörig, S.; Sterne, J.A.C.; Pewsner, D. and Egger, M. Are the clinical effects of homeopathy placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of homeopathy and allopathy. Lancet 2005; 366:726-731

Por todo lo anteriormente expuesto le solicitamos que suspenda el denominado Master en homeopatía, a no ser que usted y su comité asesor hayan decidido que son más fiables las prácticas mágicas que las de la medicina científica (que tiene casi 500 años de historia, desde que Vesalio desenmascaró a Galeno en 1543), sustentada firmemente por ciencias suficientemente contrastadas como la Física, la Química, la Biología y las Matemáticas.

También queremos informar a V.M. que se enviará copia de esta carta a las siguientes instituciones:

* Presidencia del Gobierno de Andalucía.
* Presidencia del Parlamento de Andalucía.
* Consejería de Sanidad del Gobierno de Andalucía.
* Portavoces de los grupos parlamentarios del Parlamento de Andalucía.
* Presidencia del Colegio Oficial de Médicos de Sevilla.
* Presidencia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla

Y a todas aquellas personas y medios de comunicación que consideremos oportuno.

Atentamente, y con plena confianza en su buen criterio,

Gas Natural: Una duda de un cliente.


Ayer me llegó la factura de Gas Natural con una cosa muy curiosa: el consumo ha sido 0, pese a que vinieron a casa a medirlo. He mirado el contador y marca más que lo que pone en la factura. Llamé a Gas Natural y me dijeron que era imposible ponerme la diferencia en la nueva factura. ¿Están demorando la lectura para cobrarme con la nueva tarifa, que es un 5% más cara? ¿Les ha pasado esto a algunos de mis lectores?

Libertad, ciencia y publicaciones


De Barrapunto: Publicación científica libre: quien paga, manda, basándose en un mensaje en el interensantísmo blog de madri+d

Muy interesante discusión (para aquellos que estén en el mundo académico)

La mayoría de los avances científicos tienen como destino principal la publicación por parte de los autores en alguna revista científica. Esta es la principal forma en la que los científicos cumplen con uno de los axiomas principales de la ciencia en el último siglo: la fiscalización de los trabajos por la comunidad científica. Las revistas científicas internacionales suelen ser las más exigentes en sus filtros para publicar y en cada campo de investigación suele haber un abanico de buenas, regulares y malas revistas…

El problema surge cuando las revistas, que suelen pertenecer a grupos editoriales que (¡qué casualidad!) quieren ganar dinero con las mismas. Las editoriales venden suscripciones (parciales o totales) de las revistas a las instituciones científicas. Y sólo aquellos que las compran tienen, en principio, acceso a ese conocimiento. Si una institución paga el trabajo de un científico, ¿tiene derecho a exigirle dónde publicar su trabajo?(El caso reseñado es el de una institución -Wellcome Trust- que obliga a publicar en revitas abiertas)¿Qué ocurre si esta institución es pública?¿De quién es el producto del trabajo de un científico?

Hace tiempo que sostengo que las universidades deberían favorecer que sus científicos pusieran TODOS sus trabajos publicados en sus webs personales. Cuando esto ocurre, la difusión y el prestigio de los científicos sube, creo que eso es claro. Y las editoriales tampoco ponen muchos problemas (la mayoría de los autores importantes en redes sociales publican todos sus trabajos en su web, incluidos los borradores sin corregir. Un Ejemplo: Barry Wellman)