Mi amiga y compañera de trabajo Raquel me manda un correo de despedida antes de irse de vacaciones. Cordial y sincera. Nos comenta a los compañero que nos quiere y que pasemos unas buenas navidades.
El cariño y el amor tienen la característica de que agrada a cualquier nivel. Se puede reciclar y transformarse. Y lo valoramos a voluntad. A capricho. O por lo menos eso es lo que queremos creer.
Artículos relacionados:
-Ven, que está frío afuera (J. Drexler)
-Un hombre confiesa que hace dos años que no hac...
-hola de nuevo..mucho tiempo sin escribir
Una pre...






